Invitación del Partido Comunista de Bolivia a al acto político en honor a su 60º Aniversario

Amigos, camaradas y compañeros: El Partido Comunista de Bolivia (PCB) esta celebrando sus 60 años de fundación, 60 años de lucha, resistencia y trabajo en Bolivia, a la cual , queremos hacerles participe del Acto político-cultural de celebración donde se contará con la participación de artistas (Ernesto Cavur, Esther Marisol, Los Canarios del Chaco, entre otros), personalidades connotadas de la política boliviana y organizaciones sociales. El evento se realizará este viernes 29 de enero en el Cine México (Av. Montes) de La Paz - Bolivia, a las 18:30 p.m.

Haití y el Partido Comunista

Mientras el imperialismo, que ha hundido Haití en la miseria mas absoluta, derrama lágrimas de cocodrilo y habla de la "maldición bíblica" que "castiga" al pueblo haitiano por el "pecado" de haber protagonizado la primera gran revolución social en el Caribe y haber creado la primera república libre del Caribe, el pueblo pobre lleno de dignidad, desde el comienzo del terremoto ha asumido la lucha por la supervivencia y la ayuda mutua. Así lo describe el escritor canadiense de origen haitiano Dany Laferrière que visitaba Port-au-Prince en el momento del terremoto (leer su testimonio en http://www.lemonde.fr/ameriques/article/2010/01/16/haiti-le-temoignage-bouleversant-de-l-ecrivain-dany-laferriere_1292475_3222.html). A Haití no lo ha condenado ninguna "maldición" sino el brutal colonialismo francés y el imperialismo gringo y sus agentes locales. El imperio francés impuso a Haití el pago de la exorbitante cifra 21 mil millones de dólares actuales desde 1825 hasta 1947 para no invadirlo brutalmente como hizo Napoleón. El naciente imperio gringo comenzó su agresión contra Haití en 1806 cuando el Congreso de los USA prohibió el comercio con Haití por presión francesa. Los marines gringos han invadido Haití en 1914, 1915, 1994 y 2004. Ocuparon el país durante 19 años de 1914 a 1934 y se apropiaron de 500 ooo dolares en oro que eran las unicas reservas monetarias del país. El imperialismo ha controlado a todos los presidentes salidos de la burguesía negra o mulata, dictadores asesinos o supuestos "demócratas", que han colaborado con el saqueo del país: general Vilbrum Guillaume Sam (1914), Phillipe S. Dartiguenane (1915-1922), Joseph Borno, Elie Lescot (1941), Sténin Vincent, Duvalier padre e hijo (1956-1986), general Namphy (1986), general Prosper Avril (1988), general Raoul Cédras (1991), Gerard Latortue (2004), ... El imperialismo ha masacrado y apoyado todas las masacres sufridas por el pueblo haitiano: 3 mil patriotas masacrados en 1919, 18 mil haitianos masacrados por el tirano dominicano Trujillo en 1935, 40 mil revolucionarios y opositores liquidados por la feroz dictadura Duvalier. Sobre todo ha saqueado el país mil y una veces para que no saliese jamás de la miseria: los gringos controlan financieramente el país hasta 1941, Duvalier hijo se refugia en 1986 en la Francia de Mitterrand llevando consigo 900 millones de dolares de las arcas públicas, cifra superior a la deuda externa del país en aquella época, la liberalización del país tras Duvalier lo hunde mas en la miseria.
Pero Haití es patria de grandes revolucionarios: Rosalvo Bobo líder de la primera insurrección antiimperialista de 1915, Charlemagne Peralte líder de la segunda insurrección (1918-1920), Jacques Roumain, gran intelectual fundador del Partido Comunista haitiano, Antoine G. Petit, el profesor Gerard Pierre Charles... Y es un país de organizaciones revolucionarias hoy activas: el Comité de iniciativa para la formación del Partido Comunista de Haití (COIFOPCHA), el Nuevo Partido Comunista de Haití, el Partido Popular Nacional y de organizaciones de masas como el frente obrero Batay Ouvriye, la organización campesina Tet Kole Ti Peyizan Axisyen,... El futuro de Haití depende de que cese la injerencia política y militar imperialista, se fortalezca la revolución en su vecina República Dominicana y en el Caribe, se reconstruyan las organizaciones revolucionarias haitianas en el interior y en la diáspora y el país reciba una sincera solidaridad de los países del mundo. Que Obama haya puesto al genocida Bush y al no menos belicoso Clinton al frente de los 10 mil marines, portaaviones y aviones que van a "socorrer" a Haití ya permite vislumbrar las intenciones imperialistas: mantener al país en la miseria y en la sumisión para presionar a Cuba e impedir la revolución en República Dominicana, Puerto Rico y Jamaica.

Charlemagne Peralte asesinado por los marines en 1919
Gerard pierre Charles, intelectual marxista
Jacques Roumain, fundador del Partido Comunista haitiano en 1934

Haití, un desastre clasista

Jeb Sprague

Sólo cinco días antes del terremoto que destrozó Puerto Príncipe el 12 de enero, el Consejo de Modernización de las Empresas Públicas (CMEP) del gobierno haitiano anunció la privatización del 70% de Teleco, la compañía estatal de teléfono de Haití.

Hoy Puerto Príncipe está en ruinas con miles, posiblemente cientos de miles de muertos, barrios enteros destrozados, muchas personas enterradas vivas. De pueblos de toda la península del sur, como Léogâne, se dice que están en la ruina total, con un número de víctimas incalculable. El presidente de Haití, René Préval, y su administración se han revelado ineptos, ausentes y ni siquiera se les oye en la radio local.

En Point Morin, en el barrio de Verna Bois, de la capital, el edificio de Teleco resultó seriamente dañado. A través de Twitter, en Puerto Príncipe, alguien advirtió el lunes a los residentes locales de que deben evacuar: “después de las últimas evaluaciones de la construcción, se han dado cuenta de que las principales columnas de la estructura están dañadas”.

Con una multitud de personas que no puede obtener atención médica, agua y suministros básicos, la falta de infraestructuras estatales es muy evidente. En lugar de invertir en programas sociales y en infraestructura pública que podría haber ayudado a la gente de Puerto Príncipe después de un desastre natural, el gobierno haitiano fue presionado por Estados Unidos y las instituciones financieras internacionales para vender su infraestructura, cerrar los comedores populares patrocinados por el gobierno y reducir los aranceles que podrían beneficiar a la economía rural.

La tendencia demográfica en Haití en los últimos diez años, demuestra el impacto de la globalización capitalista: el movimiento de la población rural a los barrios marginales de Puerto Príncipe, a menudo ubicados en condiciones precarias en las laderas.

“Los barrios más pobres empiezan con mala geología”, dijo el escritor Mike Davis en su libreo Planet of Slums, en el cual describe la explosión de las comunidades pobres en la era del capitalismo global. Miles de millones de personas no tienen más remedio que vivir en lugares peligrosos.

A mediados de 2007, con el periodista haitiano Wadner Pierre, escribí un artículo para IPS (Inter Press Service), en el que investigábamos el desmantelamiento de la compañía estatal de teléfono en Haití (Teleco). Entrevistamos a los trabajadores del sector público, despedidos en masa. El plan del gobierno era reducir la plantilla de Teleco de 3.293 empleados a menos de mil. Actualmente, los jefes de Teleco han acabado con dos tercios de los puestos de trabajo de la empresa. Durante su primer mandato, entre 1996 y 2001, Préval ya vendió otras compañías estatales, como las que producían harina y cemento.

Ahora Préval sigue adelante con el “Cadre de Coopération Intérmaire” (CCI), un macroprograma de ajuste económico formulado por su antecesor, el dictador Gerad Latoure, junto con las instituciones internacionales. La privatización ha sido la parte fundamental del neoliberalismo en Haití.

A lo largo de los años 80 y 90, Haití recibió presiones para reducir los aranceles sobre el arroz extranjero, eliminando así la poca protección que tenía su economía local. Con la falta de oportunidades en el campo, la migración a la capital se intensificó. Cientos de miles de personas se instalaron en barrios de chabolas como “Carrefour”.

Utilizando la retórica del nacionalismo para intentar desviar la atención del pueblo, funcionarios del gobierno de Haití han colaborado estrechamente con las instituciones financieras internacionales, organizaciones no gubernamentales y varios “expertos” del exterior. En contra de los políticos haitianos que no estaban dispuestos a aceptar dichos planes, la fuerza bruta, el bloqueo económico y las misiones de la sociedad civil desde el extranjero, han forzado el “camino correcto” para gobernar.

A raíz del terremoto, el Estado haitiano se evaporó. La policía tuvo que buscar a sus propios seres queridos, los ministerios del gobierno y las bases de las Naciones Unidas quedaron en ruinas y muchos funcionarios de alto rango han muertos bajo toneladas de hormigón.

Ampliamente criticados por no haber visitado a las víctimas ni dirigirse por radio a los barrios de la capital, Préval y otros líderes del gobierno han acampado en una estación de policía junto con oficiales y periodistas extranjeros. El martes, Préval viajó a Santo Domingo, en la república dominicana, para entrevistarse con funcionarios encargados de la ayuda.

Washington Post explica que “El gobierno de Estados Unidos considera a Préval –agrónomo de formación- un tecnócrata en gran parte libre de las agudas ideologías políticas que han dividido a Haití durante decenios. Pero en un momento en el que la tragedia obliga al país esencialmente a empezar de nuevo, la aversión a Préval en el escenario público ha inducido a millones de haitianos a preguntarse si realmente existe un gobierno”.

Cientos de periodistas han llegado a Puerto Príncipe, mientras los militares de Estados Unidos han establecido una base en el aeropuerto nacional. La secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, acaba de llegar. Dando prioridad a la descarga de armas pesadas, las fuerzas de EE.UU. han rechazado a una serie de grandes aviones que transportaban equipos médicos y de rescate, lo que provocó protestas por parte de Francia, Venezuela y la organización humanitaria Médicos sin Fronteras.

Los medios de comunicación internacionales han mostrado imágenes de los haitianos cavando con sus manos, sin herramientas, en los edificios destruidos buscando supervivientes. Sin embargo, según han pasado los días, los gritos de los seres queridos enterrados han quedado en silencio.

Otros medios de comunicación han empezado a mostrar imágenes de personas pobres en el centro de la capital en busca de alimento acusándolos de “ladrones” o “criminales” cuando sólo están haciendo lo que haría cualquier persona para sobrevivir. En algunos mercados, hombres armados amenazan a los que se atreven a buscar agua o comida.

En los últimos decenios, con las medidas de austeridad impuestas a Haití, ha sido casi imposible construir un gobierno eficiente con capacidad de hacer algo en situaciones de emergencia o para apoyar proyectos de inversión social. El derrocado gobierno de Aristide, 2001-2004, aunque fue severamente castigado económica y militarmente por la oposición y sus aliados extranjeros, se negó a la privatización, instituyó un programa nacional de comedores y centros de alfabetización y hasta se construyeron unos cuantos bloques de viviendas para los pobres en la capital (como se puede ver en aquel momento en un artículo del antiguo diario del gobierno La Unión).

Esas pequeñas medidas para mejorar la situación del pueblo pertenecen al pasado. La represión contra la democracia vino acompañada de la destrucción de la economía local en beneficio del capitalismo global y requiere que Haití esté gobernada por una clase desconectada de la mayoría. En su libro A Theory of Global Capitalism, el sociólogo William I. Robinson describió "los grupos dominantes del Sur, a veces denominados ‘burguesía modernizadora’, han supervisado procesos de cambios drásticos sociales y económicos para incorporarse a la economía global”. Después de tanta destrucción, no es sorprendente que los haitianos sigan resistiéndose a esos procesos de cambio que los hacen más pobres y vulnerables.

El geógrafo Kenneth Hewitt invento el término “classquake” (terremoto de clase) después del terremoto de 1976 en Guatemala, que costó la vida a 23.000 personas, debido a la precisión con la que destruyó a los pobres. El classquake en Haití es mucho peor, agravado por decenios de globalización capitalista y la intervención de Estados Unidos.

Aparece una fosa común con 2.000 cadáveres

Antonio Albiñana

En el pequeño pueblo de La Macarena, región del Meta, 200 kilómetros al sur de Bogotá, una de las zonas más calientes del conflicto colombiano, se está descubriendo la mayor fosa común de la historia reciente de Latinoamérica, con una cifra de cadáveres "NN", enterrados sin identificar, que podría llegar a los 2.000, según diversas fuentes y los propios residentes. Desde 2005 el Ejército, cuyas fuerzas de élite están desplegadas en los alrededores, ha estado depositando detrás del cementerio local cientos de cadáveres con la orden de que fueran inhumados sin nombre.

Se trata del mayor enterramiento de víctimas de un conflicto de que se tenga noticia en el continente. Habría que trasladarse al Holocausto nazi o a la barbarie de Pol Pot en Camboya, para encontrar algo de esta dimensión.

El jurista Jairo Ramírez es el secretario del Comité Permanente por la Defensa de los Derechos Humanos en Colombia y acompañó a una delegación de parlamentarios ingleses al lugar hace algunas semanas, cuando empezó a descubrirse la magnitud de la fosa de La Macarena. "Lo que vimos fue escalofriante", declaró a Público. "Infinidad de cuerpos, y en la superficie cientos de placas de madera de color blanco con la inscripción NN y con fechas desde 2005 hasta hoy".

Desaparecidos

Ramírez agrega: "El comandante del Ejército nos dijo que eran guerrilleros dados de baja en combate, pero la gente de la región nos habla de multitud de líderes sociales, campesinos y defensores comunitarios que desaparecieron sin dejar rastro".

Mientras la Fiscalía anuncia investigaciones "a partir de marzo", tras las elecciones legislativas y presidenciales, una delegación parlamentaria española integrada por Jordi Pedret (PSOE), Inés Sabanés (IU), Francesc Canet (ERC), Joan-Josep Nuet (IC-EU), Carles Campuzano (CiU), Mikel Basabe (Aralar) y Marian Suárez (Eivissa pel Canví) llegó ayer a Colombia para estudiar el caso y hacer un informe para el Congreso y la Eurocámara. La situación de la mujer como primera víctima del conflicto y la de los sindicalistas (solo en 2009 fueron asesinados 41) centrarán también su trabajo en diferentes zonas del país.

Más de mil fosas en el país

El horror de La Macarena ha puesto de actualidad la existencia de más de mil fosas comunes con cadáveres sin identificar en Colombia. Hasta finales del pasado año, los forenses habían censado unos 2.500 cadáveres, de los que habían logrado identificar a cerca de 600 y entregar los cuerpos a sus familiares.

La localización de estos cementerios clandestinos ha sido posible gracias a las declaraciones en versión libre de los mandos medios presuntamente desmovilizados del paramilitarismo y acogidos a la controvertida Ley de Justicia y Paz que les garantiza una pena simbólica a cambio de la confesión de sus crímenes.

La última de estas declaraciones ha sido la de John Jairo Rentería, alias Betún, quien acaba de revelar ante el fiscal y los familiares de las víctimas que él y sus secuaces enterraron "al menos a 800 personas" en la finca Villa Sandra, en Puerto Asís, región del Putumayo. "Había que desmembrar a la gente. Todos en las Autodefensas tenían que aprender eso y muchas veces se hizo con gente viva", ha confesado el jefe paramilitar a la fiscal de Justicia y Paz.

El terremoto de Haití es aprovechado por el imperialismo para dirimir sus intereses geopolíticos

Declaración del Comité Ejecutivo del PCPE
El terremoto del pasado día 12 de enero en Haití ha puesto de manifiesto -una vez más - que en cualquier catástrofe natural los daños para la población son directamente proporcionales al grado de expolio sufrido por el país afectado. Han sido las condiciones precarias en que vive Haití las que han ocasionado un número tan alto de víctimas mortales y una destrucción tan alta de todo tipo de edificaciones. Por ello hay que denunciar a quienes tienen la responsabilidad directa de ese terrible panorama de muerte y sufrimiento: el colonialismo, el neocolonialismo y el imperialismo. Resultan un ejercicio cínico indignante las declaraciones de la representación de la monarquía española expresando "su pesar por las víctimas de Haití", cuando el primer gran terremoto que sufrió ese pueblo fue la llegada del colonialismo español en 1492, origen de toda la destrucción que vemos hoy. Posteriormente fueron Francia y EE.UU. quienes invadieron, esclavizaron, saquearon y perpetraron todo tipo de crímenes contra el pueblo de Haití para apropiarse de sus ricos recursos naturales. Golpes de Estado, dictaduras y los crímenes más terribles fueron responsabilidad directa de ambas potencias colonizadoras. Ahora, en esta tragedia -frente a la actitud admirable de la revolución cubana y otros pueblos solidarios-, vemos a las hienas disputarse la ocasión para abalanzarse de nuevo sobre la presa que nunca soltaron. Ni EE.UU. ni la UE llevan a cabo una acción humanitaria en Haití, lo que hacen es simplemente geopolítica. Es decir, aprovechan esta nueva desgracia que sufre el pueblo haitiano para mejorar el posicionamiento para la defensa de sus intereses en la zona. Así se explican las desavenencias entre Francia y EE.UU. al tiempo que el lacayo Rodríguez Zapatero aplaude la invasión militar yanki y envía su propio contingente militar a la zona. Éste es el mismo Presidente del gobierno español que apoyó el golpe de Estado de 2004, sumando apoyo militar de nuestro país para colaborar con la asonada organizada por el imperialismo yanki. Desde hace algunos años, desde centros de propaganda del imperialismo, se ha elaborado la idea perversa de los llamados "Estados fallidos". Esta formulación tiene como finalidad última legitimar la ocupación imperialista de esos países "ante su inviabilidad", y el caso de Haití es un ejemplo paradigmático de lo que el imperialismo nos depara para el futuro. En su fracaso histórico el imperialismo tiene que recurrir a la liquidación de todo derecho y/o libertad para tratar de sobrevivir. Por eso no hay piedad, y se aprovecha cualquier ocasión para hacer avanzar las políticas que necesita el capitalismo senil. La nación que protagonizó la primera revolución libertadora de América Latina, con el levantamiento de la esclavitud negra, tendrá que organizar de nuevo la lucha popular por la expulsión de los invasores y la recuperación de su propio destino. En ese antecedente histórico están las grandes enseñanzas para las luchas necesarias en el presente. El CE del PCPE -en base a todo lo expuesto- exige la inmediata salida de las fuerzas militares ocupantes y la entrega de toda la ayuda humanitaria necesaria sin condicionamientos políticos de ningún tipo, priorizando las necesidades de la población. El PCPE estará siempre del lado del pueblo haitiano en su justa aspiración a construir un país soberano, dueño de sus recursos, en el que las fuerzas del progreso social levanten un proyecto de emancipación y justicia social. Ése es el camino necesario para que las catástrofes naturales no se conviertan en causa de tanto dolor y sufrimiento para ese pueblo tan heroico.
¡VIVA EL INTERNACIONALISMO PROLETARIO!
¡FUERA TROPAS IMPERIALISTAS INVASORAS!
Médicos cubanos
Ayuda china
Ayuda nicaragüense
"Ayuda" norteamericana

HONOR Y GLORIA A LOS COMUNISTAS HAITIANOS

El imperialismo ha hecho algo peor que saquear los fondos públicos, los recursos naturales, la agricultura y la mano de obra del pueblo haitiano: ha masacrado en medio de atroces torturas a los mejores hijos de la clase obrera, el campesinado y la intelectualidad revolucionaria, a los miembros de su heroica vanguardia comunista, única capaz de guiar un proceso de emancipación plena que libere al país de las cadenas insoportables de la miseria, la dependencia y el atraso. Queremos rendir homenaje a esos héroes haitianos mencionando a algunos de ellos en la confianza de que con base en el pueblo y con la ayuda internacionalista, esa vanguardia se reconstruirá y Haití conocerá con la lucha un futuro mejor: - Jacques Stephen Alexis, médico neurólogo, escritor, miembro del del Partido Comunista haitiano (PCH) y fundador del Partido de la Entente Popular (PEP) en 1959. Desembarca clandestinamente en Haití en abril de 1961 con los camaradas Charles Adrien-Georges, Guy Beliard, Hubert Dupuis-Nouillé y Max Monroe siendo todos ellos capturados, torturados y desaparecidos por los esbirros del tirano François Duvalier. - Lucien Daumec, antiguo afiliado a la Federación de trabajadores haitianos miembro del PCH, miembro del Partido Unión de los Demócratas haitianos (PUDA-comunista) detenido por la policía y torturado hasta la muerte con su hjo Frantz de 16 años. - Jean Jacques Dessaline Ambroise, renombrado profesor de Port-au-Prince y dirigente del comunista Partido Popular de la Liberación Nacional (PPLN). Detenidos por los asesinos duvalieristas el 3 de agosto de 1965 y asesinado en detención ese mismo día. - Mario Rameau: veterano dirigente comunista del PPLN asesinado en 1965. - Gérald Brisson: Secretario del CC del Partido Unificado de los Comunistas Haitianos (PUCH nacido de la fusión del PPLN Y del PEP) brillante economista formado en Moscú, autor de la obra Les relations agraires dans l'Haiti contemporaine, 1968, México (mimeografiado). Asesinado por la dictadura el 2 de junio de 1969. En marzo de 1969 16 de los 21 miembros del CC fueron asesinados. - Raymond Jean François: siguiente secretario del CC igualmente asesinado por la tiranía. - Jacqueline Volel Brisson: esposa de Gérald Brisson, organizadora de la resistencia comunista en Port-au-Prince, masacrada. - Adrien Sansarik: médico, miembro del Comité local del PUCH en Port-au-Prince, compañero del Ché Guevara en la operación guerrillera en el Congo. Asesinado en Boutilliers en abril de 1969. - Jacques Jeannot: igualmente miembro de la dirección local comunista en la capital. Asesinado. - Alix Lamauthe, alzado en armas contra la tiranía y masacrado el 26 de marzo de 1969. - Roger Méhu: militante del PUCH, ingresado clandestinamente desde Alemania y asesinado junto al anterior camarada. - El 14 de abril de 1969 30 jóvenes camaradas del PUCH encarcelados en Fort Dimanche son ejecutados. Entre ellos están Guy Lominy, Joel Liautaud, Jérémie Eleazer, Eddy Petit y Bob Désir. - El 22 de julio de ese año varios centenares de simpatizantes comunistas y de izquierda son asesinados. - Fred Baptiste, guerrillero comunista, muerto en prisión en 1975 - Anthony Lespès: poeta y fundador del Partido Socialista Popular (PSP) que fue disuelto por la tiranía en 1946. Muere en 1978 a consecuencia de su encarcelamiento por la tiranía. De 1969 a 1986 mil miembros del PUCH fueron masacrados por la dictadura duvalierista

Michel Corvington asesinado en junio 1969 en Fort Dimanche
Fred Baptiste dirigente de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Haiti muerto en prisión en 1975
El profesor comunista Jean Jacques Dessalines Ambroise asesinado en 1965
Lucien Daumec torturado hasta la muerte en 1964
El mártir comunista Guy Lominy
El joven camarada Eddy Petit asesinado en 1969

21 DE ENERO, FECHA HISTÓRICO EN EL MOVIMIENTO OBRERO INTERNACIONAL

Alineación al centroTranscurridos 86 años, la Humanidad recuerda al líder que cambió la historia de la Rusia de los Zares e inspiró al mundo para la batalla por los pobres y por el Socialismo.

Hace 86 años, víctima d e las secuelas de un atentado contra su vida, falleció Vladimir Ilich Ulianov, para todos Lenin, el arquitecto y líder de la Revolución de Octubre en Rusia, el dirigente del Estado Soviético, inspirador para los pueblos de la lucha por el Socialismo.

Transcurridos 86 años, la Humanidad recuerda al líder que cambió  la historia de la Rusia de los Zares e inspiró al mundo para la batalla  por los pobres y por el Socialismo.

Había sido alcanzado por tres disparos con balas envenenadas al salir de la fábrica de Michelson, donde habló a los obreros el 30 de agosto de 1918, hechos por una mano empujada por los enemigos del pueblo, la de Fani Yefímovna Kaplán, pagada por la contrarrevolución..

Las narraciones de su reacción ante las graves heridas muestran, en boca de los testigos del hecho y de médicos y familiares, la entereza y fortaleza con la cual se mantuvo firme, sin abandonar sus labores de dirección durante meses, hasta fallecer a la edad de 54 años.

El atentado no fue un hecho aislado, sino parte de un plan desatado por la reacción, pues ese mismo asesinaron a Moisés Uritsky, comisario del Pueblo del Interior en la región norte, pero Lenin no aceptó las recomendaciones de abstenerse de asistir a su encuentro con los trabajadores.

Aún herido, siempre de pie, Lenin exhortó a la tranquilidad a los obreros que lo rodeaban pues sangraba profusamente y al llegar al edificio del Krenlim subió por las escaleras hasta el tercer piso donde fue atendido por los médicos, señalan los relatos.

Uno de los galenos, Alexander Vinocurv, recordó después lo que Lenin le decía: “Esto puede sucederle a cualquier revolucionario” y aquello le hizo comprender que a quien trataba no era un simple herido, sino el líder de la Rusia revolucionaria que nacía.

Aún después de afectarse gravemente su salud, asistió al XI Congreso del Partido y al IV Congreso de la Internacional Comunista, donde pronunció sendos informes y emitió sus previsiones sobre las posibilidades de la revolución mundial.

En actividad continúa participó en el Pleno del Soviet de Moscú y en el I Congreso de los Soviets de la Unión de Republicas Socialistas Soviéticas, donde nació la Unión Soviética.

Una de sus últimas entrevistas, como era de esperarse y como él deseaba, fue con un grupo de obreros de una fábrica que le visitó para expresarle su solidaridad y la decisión de seguir luchando por el futuro que él había diseñado para el pueblo soviético y para toda la Humanidad.

Lenìn falleció el 21 de enero de 1924, pero dejó como su obra excepcional, no sólo la creación de un Estado de obreros y campesinos tras hacer trizas las relaciones feudales en la Rusia de entonces, sino las líneas ideológicas que, en el mundo de hoy, inspiran la batalla diaria de millones de trabajadores, campesinos y luchadores por una sociedad justa.

Homenaje a Lenin en su Mausoleo de la Plaza Roja

Honor también del camarada Ziuganov al digno heredero y continuador del gran Lenin, el camarada Stalin
La burguesía rusa ha retirado la Guardia de Honor del Mausoleo y quiere enterrar el cuerpo embalsamado de Lenin para que los pueblos del Mundo no podamos acudir a honrarlo.

LOS PUEBLOS DEL MUNDO RECUERDAN A STALIN COMO UN LÍDER REVOLUCIONARIO

8 de Mayo de 2006
Los ideólogos burgueses empiezan a estar altamente preocupados por un fenómeno que se extiende y cuyos síntomas aparecen en público. A pesar de todo el inmenso esfuerzo propagandístico desplegado en Rusia y en los países imperialistas para diabolizar la figura del que fuera máximo líder de la Unión Soviética desde 1924 hasta su fallecimiento en 1953, José Dugashvili, conocido como “Stalin”, su popularidad no hace más que crecer entre la población ex soviética, y no sólo entre las viejas generaciones, sino también entre los más jóvenes. Según informa la revista francesa Jeune Afrique, el Instituto burgués de sociología Levada de Moscú ha realizado tres sondeos diferentes en tres años distintos para conocer la opinión de los rusos sobre Stalin. Los sondeos realizados en enero del 2003 y julio del 2004 en base a una muestra de 4.700 personas evidenciaron que un 13 % entre los menores de 30 años votarían por Stalin si éste, saliese de su tumba en el Kremlin y se presentase a las elecciones. El 30 % de los mayores de 30 años, que por cierto fueron educados en el antiestalinismo oficial en la URSS desde 1956 y después en el régimen ultraderechista de Eltsin, manifiestan apoyo a Stalin. En junio del 2005 sobre una muestra de 2.000 jóvenes de 16 a 29 años, el 51 % declaró que Stalin era un líder capaz mientras que el 39 % opinó lo contrario. El 42 % opinó que se “ha exagerado el papel de las represiones” en el tiempo de Stalin mientras que el 37 % opinó lo contrario. El 56 % opinó que hizo más bien que mal mientras que el 33 % opinó que hizo más mal que bien1. El diario de la gran burguesía francesa Le Monde señalaba en un artículo el 28 de agosto del 2005 que 10 ciudades rusas tienen el proyecto de rendir homenajes a Stalin y que el Instituto Levada ha revelado en otro de sus sondeos que el 36 % de la población de la Federación Rusa es partidaria de levantar estatuas a Stalin. Se han levantado estatuas en la ciudad de Orel al sur de Moscú, en las ciudades siberianas de Krasnoyarsk, Jeleznogorsk y Mirny, en Taigunika en los Urales, en la ciudad de Digora en el Caúcaso ruso y en alguna más. Desde esa fecha la “stalinomanía” no ha hecho más que crecer. Los reaccionarios occidentales constatan con preocupación este fenómeno. Así la BBC en español publica en su web el 22 de diciembre del 2005 que “el mito de Stalin,de gran dirigente, vencedor en la segunda guerra mundial todavía perdura. Las fotos de Stalin no sólo se ven en los parabrisas de los camiones o taxis; aparecen también en las oficinas de funcionarios gubernamentales o profesores universitarios”. Le Monde constataba con espanto que en la ciudad de Orel incluso un anciano de 82 años que a los 19 fué encarcelado por crímenes antisoviéticos, apoyaba con entusiasmo el homenaje a Stalin. Los burgueses rusos coinciden en la misma preocupación ya que la nostalgia por Stalin es el fracaso de la intensa propaganda antiestalinista y una clara afirmación de apoyo a los valores revolucionarios, a la construcción socialista y a la lucha hasta la derrota total de su propia clase de propietarios explotadores, como ocurrió en la época Stalin. Para la agencia de noticias rusa RIA-Novosti, en despacho del pasado 5 de mayo, el recoger firmas para levantar estatuas y bustos a Stalin se ha convertido en una auténtica moda en, al menos, 6 regiones de Rusia, desde el extremo occidental de Kaliningrado al extremo oriental de Sajalin. Muchos proyectos no fructifican por falta de fondos. En Georgia Stalin goza de la consideración de héroe nacional y las calles y estatuas en su honor se han levantado después de la disolución de la Unión Soviética en 1991. Con motivo del 120 aniversario de su nacimiento se realizaron manifestaciones populares en su recuerdo. Dos viajeros belgas que visitan el Museo de Stalin en su ciudad natal de Gori reciben el testimonio de una Señora:"Mis padres eran ricos. La Revolución y Stalin les quitaron todo. Sin embargo, yo no diría que Stalin era malo. Para la gente humilde lo era todo. Bajo su dirección hubo progreso, todo el mundo vivía mejor. Gracias a él, también hemos derrotados a los nazis" (semanario Solidaire, 28/2/2006). En Bielorrusia los veteranos de la Gran Guerra Patria no dudan en exhibirse con la foto de Stalin y el gobierno inauguró en el 2005 un memorial llamado “Línea Stalin” que ha gozado del respaldo popular. Los propagandistas burgueses van a intentar seguir intoxicando en relación a este fenómeno. Inventarán diversas teorías que lo expliquen: la incompatibilidad de los atrasados rusos semisalvajes con la democracia, el renacimiento de un peligroso sentimiento imperial, un caso de locura colectiva, una alteración producida por el hambre, la atávica atracción por los tiranos, el efecto de la ingesta abusiva del vodka,.... Pero la cosa es mucho más fácil: la bien educada población trabajadora soviética, es capaz de comparar lo que conquistó con su sangre y su sudor bajo la dirección del Partido Comunista y de Stalin con lo que ha perdido en el horrible periodo de dominio burgués instaurado tras la destrucción de la URSS. La simpatía activa por Stalin expresa el deseo de volver al camino socialista, de castigar a tanto criminal que se ha hecho con el poder, el orgullo legítimo frente a la titánica victoria sobre el fascismo que salvó a la Humanidad. Mientras eran los comunistas en sus iniciales manifestaciones de resistencia al poder burgués quienes exhibían de manera desafiante a comienzos de los años 90 el retrato de Stalin, son ahora un sector de las amplias masas no tan politizadas, incluidos los jóvenes, quienes se han apropiado de su figura. Frente al prestigio creciente de Stalin, es llamativo el olvido absoluto en el que ha caído la figura de Nikita Jrushev, el líder soviético que en el XX Congreso del PCUS en 1956 hizo del antiestalinismo doctrina oficial de la Unión Soviética, iniciando el periodo de decadencia que permitió a las fuerzas contrarrevolucionarias agrupadas en torno a Gorbachov (figura unánimemente detestada en toda la ex Unión Soviética) y Eltsin liquidar el primer Estado de Obreros y Campesinos en 1991. Sin embargo una tarea más difícil que levantar estatuas a Stalin es echar de sus poltronas a los burgueses que se subieron a ellas desde 1991.

Haití en "medios" de una guerra

Andrés Sal.lari y Rafael Rico Ríos Rebelión
¿Quién iba a pensar hace 15 días que Estados Unidos estaría hoy lanzando una operación militar para invadir Haití? Esta nueva aventura imperial disparada por el terremoto del pasado 12 de enero, nos tomó por sorpresa a todos -menos a Estados Unidos-. Y como no podía ser de otra manera, el ejército cultural del sistema (medios de comunicación) pone todos sus esfuerzos en disfrazar de operación humanitaria esta nueva invasión militar y política. Este es el renovado escenario de una guerra mediática en la que se manejan 3 ejes principales: 1. La presencia militar de EE.UU. en Haití es para brindar ayuda humanitaria a un pueblo castigado. 2. En Haití hay caos y por ende deben imponerse el orden y la disciplina. 3. Los marines son los únicos capaces de hacerlo, ya que, el resto de países nucleados en torno a la misión militar de la ONU (MINUSTAH "Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en Haití, del frnancés Mission des Nations Unies pour la Stabilisation en Haïti") no están a la altura de las circunstancias. Veremos algunos ejemplos que sustentan estos ejes basados en el monitoreo de 2 medios participantes habituales en las campañas mediáticas norteamericanas: CNN y el diario El País de España. El periódico madrileño titula el lunes 18 a última hora: "EE UU llega a Haití para imponer el orden". (Ejes 2 y3) En el subtítulo, el enviado Pablo Ordaz dice: "Las tropas estadounidenses lanzan a su llegada a Puerto Príncipe el mensaje que la misión de la ONU no había logrado transmitir en siete días: Ya estamos aquí. Y os vamos a ayudar". (Eje 3) El día martes la noticia seguía colgada pero el subtítulo había cambiado, ahora podía leerse que "ante la inoperancia de Naciones Unidas, el pueblo haitiano se encomienda a Estados Unidos para huir del desastre y del hambre". (Eje 3) Esta visión es desmentida por un sensato enviado de CNN, Kart Penhaul, quien, el martes por la tarde, se atreve a reportar desde Puerto Príncipe lo siguiente: "Esta llegada de las tropas norteamericanas no ha sido vista con buenos ojos por la totalidad de la población. Hemos hablado con algunas personas en las multitudes haitianos (sic) que dicen por qué están llegando hombres con fusiles cuando lo que necesitamos es comida, agua y medicinas. Esa es una opinión repetida por algunos de los médicos aquí en el hospital quien dicen por qué pudieron traer nueve helicópteros llenos de tropas, más no de medicina vital que necesitan en este momento". Pero, para ese momento, la sede de CNN en Atlanta manejaba otro discurso, demasiado parecido al oficial del gobierno estadounidense. Cuando terminó el reporte de Penhaul, intervino la presentadora Glenda Umaña quien justificó la intervención estadounidense: "También se están encargando de la seguridad, sería una de las razones por las cuales tienen que llegar armados. Muchas gracias Kart Penhaul, uno de nuestros enviados especiales". (Eje3) No es ésta la única evidencia de la imposición de una política informativa tendiente a justificar la intervención militar. Minutos antes, la misma presentadora, leía uno de los titulares del informativo: "Decenas de infantes de marina estadounidenses llegan con agua y alimentos para ayudar a los haitianos". (Eje 1) Ante este titular, es de esperar una imagen de algún asistente marine salvador repartiendo insumos entre la castigada población haitiana, pero no, lo que podía observarse era a un soldado armado con un fusil y en posición de combate. Esa imagen debió titularse: "Decenas de infantes de marina estadounidenses ocupan Haití y se preparan para combatir a las víctimas del terremoto". Algo que se acercaría más a la realidad después de amenazas como las del Comandante de la Costa Guardia de EE.UU, Christopher O'Neill, que advirtió que el objetivo "es interceptar en el alto mar y repatriar" a los haitianos que intenten salir del país. La siguiente entrega de la cadena fue conducida por Daniel Viotto, durante la misma entrevistó al primer ministro Jean Max Bellerive. La intención del periodista (y de la cadena) nuevamente era justificar la invasión estadounidense en base al caos reinante. Esta fue la segunda pregunta realizada por el conductor: "Le preguntaba la cuestión del control en su país, no sólo en lo que se refiere a tareas de asistencia y rescate de personas y comenzar a recuperar al país de esta catástrofe sino lo que hemos visto en estos últimos días, gente saqueando negocios, actos de violencia y vandalismo en las calles, entre medio de los escombros y la presencia de numerosos efectivos militares de Estados Unidos que están llegando en estas horas a Puerto Príncipe, ¿esto puede darnos una idea que Haití necesita fuerzas extranjeras para mantener el orden en el país?". (Ejes 2 y 3) En la misma línea de justificar el control militar de Puerto Príncipe, el enviado especial de El País, publica el martes por la tarde: "Las tropas de EE UU asumen el control de Haití para garantizar la ayuda humanitaria". (Eje 1) Otro titular del mismo martes informaba: "EE UU exhibe fortaleza aérea pero la principal ayuda llegará por mar". (Eje 3) ¿Fortaleza aérea? ¿Contra quién combate Washington en Haití? El pasado 16 de enero Hillary Clinton, acompañada por el Director de la Agencia Estadounidense para el Desarrollo Internacional (USAID), Rajiv Shah, llegó a Puerto Príncipe en un avión militar estadounidense para entrevistarse con el presidente Préval. Firmaron algún "acuerdo" y, poco después, la Fuerza Aérea de Estados Unidos comenzó a controlar el tráfico en el aeropuerto internacional de Puerto Príncipe, posteriormente, el Palacio de Gobierno, el Parlamento y otras instalaciones estratégicas de la capital Puerto Príncipe. Se han desplegado, en esta operación "humanitaria", un total de 10.000 soldados estadounidenses, dos mil de la Unidad Anfibia de la Marina y de la 82 División Aerotransportada, un buque de asalto anfibio USS Bataan (LHD 5), barcos de desembarco USS Fort McHenry (LSD 43) y USS Carter Hall (LSD 50), el portaaviones USS Carl Vinson con buques de apoyo, el buque hospital USNS Comfort, helicópteros de los Guardacostas y otros navíos militares. Con todo este impresionante despliegue militar, el miércoles 20, lo que se intentó montar fue una maniobra de distracción para que los medios no siguieran hablando de la intervención militar estadounidense. El agente de la CIA y secretario de Defensa estadounidense Robert Gates, ofreció una conferencia de prensa desde la India para informar de que su país enviará buques adicionales para ayudar en la reconstrucción de Haití. Es una típica operación de inteligencia orquestada por Gates, reclutado por la CIA a fines de la década del 60. El actual secretario de Defensa trabajó por esa época como analista de inteligencia a tiempo completo. En la década de los 80 fue subdirector de la Central de Inteligencia y a principios de los 90 director. Se trata de un especialista en este tipo de operaciones. Con esta nueva operación, la noticia deja de ser el despliegue militar y se concentra en la ayuda humanitaria. El Pentágono -que lidera Gates- reforzó esta matriz al informar el mismo miércoles sobre la llegada a costas haitianas del hospital naval Comfort. Así se fortalece el trascendental (Eje 1) con resultados concretos. CNN abrió su noticiero de la mañana, otra vez, en la línea exacta emanada desde el Pentágono con el presentador Carlos Montero : "Queremos comenzar esta media hora de Haití en una jornada donde se espera en las próximas horas la llegada del hospital naval Comfort, un hospital naval estadounidense para atender a los miles de damnificados". Estos ejemplos fueron observados en un lapso de apenas 48 horas y son una evidencia más de la falta total de independencia informativa y rigurosidad periodística. Sobre el papel de las tropas estadounidenses en Haití, el relato periodístico más logrado lo debe haber hecho alguien que no es periodista, el vicepresidente boliviano, Álvaro García Linera, quien el pasado lunes recorrió las calles de Puerto Príncipe: "… que no salva vidas, que no lleva alimentos, que no levanta los escombros, que no recoge cadáveres, sino que simplemente está ahí para hacer una presencia militar y nuestro temor es que esa presencia militar quiera convertirse en permanente".

ACTO POLITICO, 60 ANIVERSARIO PCB - INVITACION

INVITACION
A tiempo de saludarle (s) atentamente, tenemos el agrado de invitarle(s) al acto de conmemoración del 60 aniversario (1950-2010) de la formación del Partido Comunista de Bolivia, que se efectuará el próximo Domingo 17 de enero a horas 9:30 de la mañana en el salón de actos de la Federación Departamental de Maestros Urbanos de Cochabamba (Calle Junín entre Colombia y Ecuador)
Nuestro propósito es contribuir con este evento a cohesionar las filas de las organizaciones de los trabajadores y de todos los ciudadanos honestos para defender, consolidar y profundizar el proceso de transformaciones progresistas, democráticas y patrióticas que tienen lugar en nuestro país hacia el socialismo.
Agradecemos anticipadamente su concurrencia
!Profundizar el proceso hacia el socialismo!
Cochabamba, Enero de 2010
Comité Regional del Partido Comunista de Bolivia
Comité Regional de la Juventud Comunista de Bolivia
"El socialismo no se crea por generación espontánea, el socialismo hay que construirlo, y el artífice esencial de la construcción del socialismo es el partido."
Fidel Castro (Ideología, conciencia y trabajo político)
Se podra adquirir textos y libros de formacion, cds de musica, peliculas, y el CD original de NILO SORUCO (Revolucion), y de los MONTONEROS DE MENDEZ (Canto revolucionario), además de un gran sorteo.

LENIN SOBRE TROTSKY


 

“Llegó Trotsky y ese canalla se entendió inmediatamente con el ala derecha de Novi Mir contra
los zimmerwaldistas de izquierda. ¡Tal como le digo! ¡Así es Trotsky! Siempre fiel a si mismo,
se revuelve, hace trampas, finge ser izquierdista y ayuda a la derecha cuando puede.”



Citado en  (Miguel Urbano, Apuntes sobre trotsky, El mito y la realidad, Noviembre 2008, www.odiario.info)
V.I.Lenin, Textos extraídos das Obras Completas de Lenine, Ed. Estampa, Lisboa 1977, pág 260




BREVE HISTORIA DEL PCB

Breve sinopsis histórica sobre el Partido Comunista de Bolivia.


El 17 de enero es la fecha convencional de la fundación del PCB. La fecha está ligada a días de protesta popular contra uno de las habituales alzas de tarifas del transporte y de precios de productos de amplio consumo. El país estaba gobernado por un gobierno reaccionario. Pero en realidad ya a fines de 1949 existían algunas células que reivindicaban una posición comunista, sobre la base ideológica y doctrinal del marxismo leninismo.
La militancia del naciente Partido Comunista fue notablemente juvenil. Procedía principalmente de la Juventud del PIR (Partido de la Izquierda Revolucionaria ), organización que se declaraba marxista leninista, pero con fuerte inclinación a posiciones socialdemócratas. Algunos fundadores del Partido procedieron de partidos hermanos. También se incorporaron jóvenes que no habían pertenecido a ninguna organización política, pero se identificaban con postulados revolucionarios y de la izquierda marxista.
Cualquiera que hubiera sido el origen político de los militantes la gran mayoría procedía de sectores estudiantiles. La militancia obrera era escasa y los ligados a sectores populares eran predominantemente maestros, artesanos y empleados de comercio.
Por su juventud, los núcleos partidarios eran muy activos y tempranamente participaron en fuertes confrontaciones de clase como la huelga y manifestaciones de obreros fabriles de mayo de 1950.
El ascenso de masas de comienzos de la década del 50 se tradujo, el 9 de abril de 1952, en una Insurrección Popular que ulteriormente fue apreciada por el Partido como la apertura al proceso de la Revolución de Abril. No hubo una participación orgánica del Partido en esta lucha revolucionaria, pero casi espontáneamente varios militantes en La Paz y en Oruro, se adhirieron a las filas de los combatientes. El sombrerero Manuel Miranda es considerado el primer héroe del Partido. Cayó en la contienda combatiendo contra el ejército.
Aunque dirigida por el Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR), partido de esencia y composición pequeñoburguesa, la Revolución ejecutó, bajo presión popular, algunas medidas avanzadas como la nacionalización de las minas, la reforma agraria, la reforma educativa e instauró el voto universal. La derrota del ejército provocó la aparición de “milicias populares” (obreros y campesinos). Algunas de ellas que no se convirtieron en mercenarias, particularmente en las minas, estuvieron bajo la dirección de miembros del Partido.
Los primeros tiempos de la vida orgánica del Partido se caracterizaron por la búsqueda de una correcta política orgánica y la puesta en práctica de los principios leninistas de organización. Hasta la realización del 1º Congreso Nacional (1959) tuvieron lugar varias conferencias nacionales. Se destaca la 6 Conferencia (1954) que aprobó la política de “concentración de cuadros”. Ésta implicaba un gran esfuerzo orgánico destacando a jóvenes, sobre todo a las minas, para construir el Partido. El fruto se lo apreció en el 1º Congreso que contó con la fuerte presencia de delegados obreros.
A partir de aquellos tiempos el Partido tuvo una fuerte presencia en los sindicatos obreros de mineros, fabriles, ferroviarios y constructores. A pesar del dominio prebendal y hasta policíaco del MNR, el PCB influyó notablemente en la Central Obrera Boliviana (COB) luchando por su unidad y por la independencia de clase que debía caracterizarla. Hasta la instauración del neoliberalismo y su acción deletérea sobre el movimiento sindical (aprox. 1985) la COB fue una grande e influyente fuerza social que actuó, en general, bajo los principios ideopolíticos llevados al seno de ella por el PCB. La culminación de la pugna de tendencias en la COB y la derrota de las tendencias nacionalistas reformistas fue la elección de dos Secretarios Ejecutivos que pertenecieron a las filas del Partido (1985).
El MNR no fue más allá de las medidas antes señaladas y, por el contrario, claudicó ante las presiones del conservadurismo y la derecha reaccionaria convirtiéndose, crecientemente, en un gobierno dócil al dictado del imperialismo y entregando el país al saqueo de las corporaciones transnacionales. Durante todos los años, sobre todo a partir de 1955, el Partido, precisó su línea política planteando la creación de un frente democrático de liberación nacional. Este frente debía agrupar a las fuerzas sociales y políticas interesadas en la conquista de la soberanía nacional, el desarrollo independiente del país, la conquista de una democracia real para el pueblo, la liquidación del latifundio y el fortalecimiento y defensa de todo el patrimonio nacional.
En síntesis, era el cumplimiento de un programa democrático de liberación nacional.
Al fracaso de doce años de gestión del MNR, sobrevienen los regímenes militares y se inaugura, con el Gral. Barrientos, la época de los golpes militares bajo la cobertura de la “doctrina de la seguridad nacional”. Durante este gobierno surge la guerrilla de Ñancahuazú, comandada por Ernesto Guevara. El Che no logra la obtención de sus objetivos militares, pero provoca un notable auge de las luchas antiimperialistas y antioligárquicas en toda América Latina. Este episodio de la historia del PCB es aun controvertido. Las apreciaciones, en su tiempo, difirieron acerca del método de lucha. EL PCB, apoyándose en la historia y la experiencia de las luchas del pueblo boliviano, sostuvo la vía preferente de la insurrección de masas, como el desenlace de la situación revolucionaria.
El Partido ayudó en la preparación de la guerrilla e incluso, en su final, organizó el rescate de los tres combatientes cubanos sobrevivientes. Es probable que algún dirigente hubiera adquirido - al margen del conocimiento pleno de la dirección partidaria - ciertos compromisos que no se cumplieron, lo que ocasionó ulteriores desavenencias o diferencias de apreciación, que el tiempo ha superado en gran medida.
No todos los gobiernos militares fueron reaccionarios y antipopulares. El gobierno del Gral. Alfredo Ovando (1969-1970) derogó las disposiciones antisindicales de la ley de seguridad interior; revirtió al Estado concesiones mineras y nacionalizó la Gulf Oil Co. Por su parte el gobierno del Gral. J. J. Torres practicó otras medidas progresistas, repuso salarios a los mineros y facilitó el funcionamiento de la Asamblea Popular (1971), en la cual el Partido. tuvo una fuerte presencia.
Empero la intemperancia de sectores radicales y la falta de unidad popular, abonaron el camino para la conspiración de la extrema derecha y la instigación del imperialismo. Torres fue derrocado por el entonces Coronel Hugo Banzer instalándose un gobierno de extrema derecha, de corte fascista. En este período se aplicó en Bolivia el “Plan Cóndor”.
Nuevamente el Partido, desde la clandestinidad, bregó por la unidad de las fuerzas democráticas, lo que se logra en 1978 después de conquistar una apertura democrática impuesta por un gran movimiento de masas. Surgió la Unidad Democrática Popular (UDP) que agrupó a los principales partidos de izquierda (MNR-I, MIR y PCB). La UDP se impuso en tres elecciones consecutivas, consiguiendo cada vez más apoyo popular, sobre todo en el occidente del país.
Fue, empero, un período políticamente convulso. Después del tercer triunfo electoral sobrevino el cruento golpe de García Meza que instaló un régimen complicado con el narcotráfico y una sañuda persecución de todo elemento progresista, de izquierda y hasta simplemente democrático. La resistencia popular y ciertas condiciones internacionales acortaron la dictadura militar y, finalmente, en 1982 se restableció el parlamento; Hernán Siles Zuazo asumió la presidencia del país. Su gobierno fue difícil. Siete años de dictadura dejaron huellas profundas en el aparato del Estado y en la sociedad. En la UDP no había coherencia política. Sus planteamientos programáticos fueron poco aplicados. Hubo partidos cuyo único propósito fue la promoción partidaria y personal y se mezclaron en actos de corrupción.
La derecha conspiró desde el primer momento y practicó el sabotaje económico, la especulación desorganizó una economía que ya había acumulado factores críticos, sobre todo con el desmedido endeudamiento exterior. Se desencadenó una hiperinflación producto de errores del gobierno y a la que contribuyó el desorden social y demandas desbordadas de varios sectores sociales, estimuladas por la ultraizquierda que, en la práctica, fue funcional a los planes desestabilizadores de la derecha.
Siles Zuazo renunció a un año de su mandato para evitar una regresión antidemocrática. Pese a todas las dificultades su gobierno y el de la UDP marcaron el rescate de la democracia así sea formal y eso y la honestidad de su titular perduran en la memoria popular.
La derecha supo aprovechar la derrota política de la UDP que se disolvió además por el abandono oportunista de casi todos sus componentes. Llegó la serie de gobiernos conservadores, restableciéndose el dominio de la oligarquía y las transnacionales, bajo la nueva modalidad de dominación conocida como neoliberalismo. El neoliberalismo fue impuesto mediante el Decreto Supremo Nº 21060, todo un plan de sistemático saqueó del patrimonio nacional, de privatizaciones y de desmantelamiento de las conquistas sociales. El plan neoliberal se acompañó de una gran campaña propagandística de desprestigio de las ideas de izquierda, del marxismo y el socialismo, de los partidos comunistas y hasta de los sindicatos.
El Partido, golpeado por dos procesos divisionistas continuó la búsqueda de la unidad de las disminuidas fuerzas de la izquierda. Ensayó organizar coaliciones progresistas y de izquierda hasta que en 1996 se consolida un pacto con organizaciones políticas campesinas (ASP) y bajo la sigla de la Izquierda Unida (IU) llegan al parlamento algunos diputados, entre ellos el actual presidente Evo Morales. Empero este acuerdo político sufrió algunos obstáculos y la IU dejó de existir como coalición. Sin embargo, en la práctica seguía la convergencia, del PCB y el Movimiento al Socialismo (MAS) en la lucha contra el neoliberalismo El ascenso de masas culminó con la Insurrección Popular de octubre de 2003, expulsando del poder al más conspicuo representante del neoliberalismo.
Evo Morales, con el remozado (MAS) tuvo crecientes éxitos hasta que en 2005 obtuvo un resonante triunfo conquistando la presidencia de la República. El PCB junto a otras agrupaciones de izquierda, organizadas en la Alianza Revolucionaria Antiimperialista (ARA), apoyan el proceso de cambio y busca su profundización bajo la consigna de RESCATAR LA PATRIA RUMBO AL SOCIALISMO.

SECRETARIADO DEL COMITÉ CENTRAL


La Paz, enero de 2010.

DE LA VICTORIA ELECTORAL A LA CONSTRUCCION DEL NUEVO ORDEN

DE LA VICTORIA ELECTORAL A LA CONSTRUCCION DEL NUEVO ORDEN

Marcos Domich


Nadie dudaba del triunfo de Evo Morales. Todos sabían que vencería con más del 50 por ciento de los votos, pero pocos acertaron en el porcentaje final. Conseguir un 64 por ciento, es alcanzar una cima poco habitual. Sin embargo, ratifica el hecho de que donde hay unidad política en las masas se puede lograr índices que se aproximan a una suerte de unanimidad política. Para la otra orilla política - para la derecha y para el imperialismo- el éxito de la candidatura popular ha sido una humillación nunca vista.

El triunfo ha permitido llegar al control de importantes palancas del poder político y, en particular, de ambas cámaras legislativas. Esto posibilita la aprobación de las leyes y códigos y el nombramiento de autoridades que facilitarán una aplicación sistemática y efectiva de la nueva Constitución Política del Estado (NCPE). Se ha dado una situación sui generis, ahora es posible hacer profundas transformaciones estructurales y superestructurales por mandato de la constitución y las leyes. Antaño, la revolución, el pueblo en armas o lo que se quiera, ejecutaban medidas revolucionarias sin más consulta que el oleaje de la voluntad popular. En eso radicaba su legitimidad, pero había el remilgo de que no eran “legales”, más aun, hacían trizas la vieja legalidad que no era otra cosa que la ley formulada, como una obra de sastre, exactamente a la medida de los intereses de los patrones y los monopolios. Hoy es posible el cambio legítimo y completamente legal.
   
Los comicios bolivianos tienen una doble proyección: una exterior y otra interior. Eso se entiende mejor hablando de algunos prolegómenos de los comicios. La inminencia del éxito de la candidatura de Evo determinó que la reacción nativa y el imperialismo se expriman los sesos imaginando maneras de perturbar el proceso electoral; como se dice, buscaron los tres pies al gato, en el intento de invalidar las elecciones y hasta declararlas nulas. La experiencia histórica nos muestra cómo se mueve una derecha en trance de sufrir una derrota que, en el caso de las elecciones bolivianas de diciembre, marcan para ella y sus sustentadores la posibilidad de una derrota estratégica. Derrota estratégica quiere decir que el proceso de cambio continuará su marcha ascendente e incluso podrá transformarse en un verdadero proceso revolucionario. He ahí el meollo del asunto. A las clases dominantes le causa pavura su extinción histórica.

Entre las medidas perturbadoras de las elecciones estaba la resolución de la Corte Nacional Electoral para impedir el voto de cerca de 400.000 ciudadanos observados. La medida, a todas luces inconstitucional, iba en contra del espíritu de las Constituciones, de la vieja y de la nueva, que garantizan, no limitan el derecho al voto. Había un cálculo que no era sutil. El sondeo más conservador daba a Evo un cincuenta por ciento de intención del voto. Por lo tanto, la proyección indica que habría perdido 200.000 votos.

Otro de los objetivos de la perdidosa derecha fue impedir que el futuro parlamento boliviano cuente con mayorías del MAS en diputados y senadores, sobre todo en esta última cámara. En una errada táctica buscaban impedir, a la bancada senatorial del MAS, llegar a los dos tercios, para trabar la aprobación de leyes, de nombramientos, etc. Su sueño se ha esfumado, apenas han elegido 10 senadores frente a 26 del MAS. Ahora también se explica la consigna del voto cruzado. Querían forzar la disminución de diputados de la bancada del MAS. Pero al final éste obtuvo 86 diputados contra 36 de su inmediato seguidor.  

La campaña de la oposición se basaba en una labor disociadora, mentirosa y provocadora, utilizando la poderosa batería de medios de comunicación de masas a su servicio, medios tanto locales como internacionales. Todos tocaron la misma partitura. El efecto buscado era deteriorar la imagen del oficialismo, de la izquierda; atribuirle las peores acciones y las peores intenciones. Se llega hasta imposibles tergiversaciones como en el caso del comando mercenario dirigido por Rózsa Flores. Pese a que estaba fichado desde años, denunciado incluso ante la ONU; encontrado con explosivos en su propia vivienda en Budapest, buscaban mostrar a Rózsa como un contratado, un agente del gobierno de Morales.

La dimensión  externa es la proyección del éxito del pueblo boliviano en América Latina. Con el triunfo contundente de Evo Morales, el llamado “giro a la izquierda” continúa y pesará en las próximas elecciones y acciones políticas y diplomáticas. José Mújica, del Frente Amplio uruguayo, derrotó inapelablemente al derechista blanco La Calle. En Chile, el cantado triunfo de Sebastián Piñera,  ha sido congelado. Frei ha pasado a la segunda vuelta y tiene la oportunidad de vencer al pinochetista gracias al apoyo condicionado  de la izquierda responsable y madura del Partido Comunista, que retorna al parlamento después de 35 años, del allendismo y la Izquierda Cristiana. El caso de Chile llama a una profunda reflexión. La actitud del ex diputado de la Concertación Marco Enríquez-Ominami, muy promocionado por los medios de comunicación, es desconcertante: deja a sus seguidores a votar por “cualquiera” de los finalistas. Para Enríquez-Ominami no hay diferencia entre dictadura fascista y democracia burguesa

Frente a la cadena de victorias de las candidaturas demócratas y progresistas y de izquierda el imperialismo continuará buscando por todos los medios - incluidos los ilícitos - cortarla e impedir el acoplamiento de nuevos eslabones. Para sus propósitos es un contraste que en cada nueva elección siga el éxito del progresismo sobre el conservadurismo, de la izquierda sobre la derecha.

Con todo este panorama, se debe fijar algunas premisas que guíen la actividad de la izquierda, de la amplia representación parlamentaria bajo la sigla del MAS y hasta del propio gobierno. Debe imponerse, en primer término, una actitud de máxima responsabilidad y coherencia política, de una conciencia precisa de las tareas, del rumbo y de las metas que hay que alcanzar en el proceso de construcción de la nueva sociedad.
Menos mal, aunque aun escasa, habrá una representación parlamentaria  plenamente confiable en su firmeza política e ideológica, por su formación y compromiso con la causa de la liberación nacional y social en la perspectiva de la superación del capitalismo.

No será buena una actitud de arrogancia o de satisfacción complacida por el rotundo triunfo. La derecha, que ha perdido chances en el campo de la confrontación democrática, volverá a las andadas y cada vez con más furia producto de su impotencia política. Con la facilidad que le conocemos, hay que temer que pase al terreno del complot, de la resistencia organizada y a la asunción de la violencia social, incluso del terrorismo. Frente a ello la organización vigilante del pueblo, de las organizaciones sociales, de los sindicatos y de los partidos de izquierda será tarea prioritaria. Hasta el momento ha existido una suerte de convergencia, no precisamente pactada, entre las organizaciones y sectores mencionados. De lo que se trata ahora es de convertir la convergencia en organización provista de objetivos, programa y estructuras definidas. La consigna de la unidad sigue siendo la más importante de esta etapa histórica. Aún de manera no pensada en todos sus detalles, ha emergido el bloque histórico capaz de llevar a su meta la tarea histórica de la construcción de la nueva sociedad. Campesinos y campesinas, obreros y obreras, pueblos originarios, capas medias, profesionales,  intelectualidad avanzada y hasta pequeño empresariado, constituyen la materia prima de ese bloque al que hay que infundirle conciencia revolucionaria.

A la  luz de los resultados de las últimas elecciones puede inferirse varias conclusiones que se traducirán de hecho en líneas de acción y tareas, a ser ejecutadas en el nuevo período. En primer lugar habrá que buscar la manera de aplicar una serie de  ofertas electorales que no tienen sólo ese sentido, sino que son, en verdad, medidas programáticas trascendentales. Entre otras está la industrialización del país, con un nuevo sentido social. Persigue un fin preciso, desarrollar las fuerzas productivas en sus dos componentes, las filas de los productores, de la clase obrera y de los instrumentos de producción. En el agro - además de estimular ciertos rubros imprescindibles para la alimentación de la población y los requerimientos de exportación - está la tarea de liquidar el latifundio y liberar las fuerzas productivas superando el despojo más que centenario de los pueblos originarios. Es una buena noticia que aún bajo la aplicación de la lenta ley agraria, por ejemplo, se hubiera producido la reversión de 12.500 has. de la familia Branco Marinkovic, comprometido no sólo en la preservación del viejo orden, sino en la actividad contrarrevolucionaria.

Hay otros aspectos que forman parte del proceso de cambios que podrán, al fin, ser aplicados al haberse ratificado en las urnas el respaldo popular al gobierno. La NCPE tiene inscritas y legalizadas, por referendo popular, una serie de disposiciones constitutivas de un verdadero salto cualitativo en el plano de la política social, de la educación y de la salud, que hacen de Bolivia un Estado avanzado y moderno. Esto sucede, igualmente, en el marco que establece nuestra política exterior de carácter soberano, pacifista, solidario y de relaciones con todos los países del mundo, basadas en  el respeto recíproco, la no ingerencia en asuntos internos y el beneficio mutuo y de solidaridad con los pueblos en lucha por su emancipación y la defensa de su soberanía. Este es el nuevo carácter de nuestra inserción en la comunidad internacional.

Un momento muy importante es el conjunto de disposiciones que, manteniendo el carácter unitario del Estado plurinacional y republicano, establece el régimen de las autonomías departamentales, regionales, municipales y de pueblos originarios. Este nuevo ordenamiento habrá que aplicarlo procurando evitar las posibles fricciones entre los factores concurrentes. Será una prueba a la imaginación y la creatividad y sobre todo al patriotismo de los bolivianos que antepondrán el interés general al interés particular.

No es el objetivo de estas referencias tomar todos los rubros que incluye el plan de desarrollo para refundar el país y efectuar una verdadera revolución que, liberándolo de la dependencia y democratizando su sociedad, conduzca a la construcción de un nuevo orden social.

Concluimos refiriéndonos a la posesión de ciertos recursos naturales que hacen de Bolivia un país privilegiado. Principalmente, tenemos el litio y otros metales evaporíticos; el hierro para la siderurgia del Mutún; las reservas de gas natural. Algunos de los yacimientos que contienen estos recursos están entre los más grandes del mundo. Hay que referirse también a los recursos hídricos y la biodiversidad. Esto, es obvio, sigue despertando la ambición de las transnacionales que no renunciarán a la idea de colocarlas bajo su dominio, acudiendo a cualquier expediente.

Para finalizar, todo esto hay que llevarlo adelante en el plano de la integración latinoamericana en el marco de los nuevos organismos que se han organizado en la región. La Alianza Bolivariana para nuestros pueblos de América Latina (ALBA-TPC), UNASUR, Consejo de Defensa Sudamericano y otros convenios multi y bilaterales abren perspectivas y posibilidades hace mucho tiempo esperadas para llevar a la práctica la solidaridad internacionalista y la hermandad entre nuestros pueblos.