"Las banderas de los comunistas se levantan hoy con la fuerza infinita de las ideas revolucionarias"


Intervención del presidente del Partido Comunista de Chile en el funeral de Luis Corvalán

"Las banderas de los comunistas se levantan hoy con la fuerza infinita de las ideas revolucionarias"

Guillermo Teillier

Queridas compañeras, queridos compañeros, estimada familia, representantes del Senado de la Republica y representantes del cuerpo diplomatico de países hermanos, diputados y parlamentarios. Por favor, siéntanse todos acogidos en este acto de homenaje de nuestro querido compañero Luis Corvalan.

Más de un periodista nos preguntaba mientras estábamos en el ex Congreso si acaso no había partido el último dirigente de una generación de gigantes de la lucha política y social del Chile del siglo XX. Es evidente que nuestro querido compañero Luis Corvalán, como dirigente máximo de nuestro partido, fue protagonista, por más de 30 años, de al menos dos gestas notables que ya están inscritas como parte insoslayable de nuestra historia reciente, que siguen repercutiendo y seguirán influyendo en los destinos de nuestro país por mucho tiempo más.

La primera, la podemos graficar con sus propias palabras expresadas en un acto convocado en la Plaza Bulnes por el Partido Comunista, el 22 de enero de 1970 cuando dijo lo siguiente:

“Trabajadores de Santiago, pueblo de la capital, queridos camaradas, salió humo blanco. Ya hay candidato único. Es Salvador Allende”.


Maestro de oficio, profesor formado en una Escuela Normal de Chile, el compañero Luis Corvalán rápidamente, desde su temprana vida de militante, saltó al periodismo y al trabajo propiamente partidario.

Deja un legado inmenso en este aspecto, porque él fue parte de aquellos que, siguiendo la obra de Luis Emilio Recabarren y Elías Lafertte, construyeron partido y movimiento popular bajo el rigor de una represión anticomunista implacable, pero con la visión clara y precisa, de que en el caso chileno se necesitaba de la unidad de los trabajadores y de los partidos de entonces que los representaban, el socialista y el comunista, más otras fuerzas progresistas e independientes, para conquistar posiciones de gobierno y de poder que permitieran avanzar con un programa de emancipación social para los explotados y oprimidos, un programa de independencia nacional, de soberanía económica y de participación popular.

La construcción del camino de victoria que culminó con la elección del Presidente Salvador Allende demoró casi 20 años, la mayor parte de ellos transcurrieron bajo el período en que Don Lucho encabezó al Partido como Secretario General, cargo que ocupó entre los años 1958 a 1989.

Las profundas trasformaciones que acometió el gobierno popular, en especial la nacionalización del cobre y el término del latifundio, concitaron la alianza de fuerzas reaccionarias internas con la intervención norteamericana que encabezaron Nixon y Kissinger para financiar y promover la desestabilización del gobierno popular, hasta llegar al golpe de estado en setiembre en 1973.

Nuestro camarada Luis Corvalan vivió la amargura del golpe fascista; fue víctima principal de una dictadura que no sólo se conformaba con la detención y la prisión, que le tocó pasar en Isla Dawson y Ritoque. Se enfrentó a una dictadura de la tortura, de la muerte, de la desaparición, de crímenes horrendos de lesa humanidad, que ni siquiera respetó a sus camaradas de armas, en el caso de los militares y que jamás han reconocido su responsabilidad en el caso de los civiles. No se conoce ni de arrepentimiento ni de contrición alguna que permita avalar indultos para crímenes que no pueden prescribir ni ser objeto de amnistía. Por ello igual que todos me permito decir aquí: ¡No a los indultos, No a la impunidad!, No aceptaremos este nuevo crimen contra las victimas de la dictadura.

Bajo la dictadura, la vida de Luis Corvalán siempre estuvo en peligro y sólo la resistencia popular en Chile y una acción internacional permanente y de gran fuerza, impidió que fuera asesinado. Enfrentó estoicamente la prisión y tras un período de exilio retornó a la Patria en 1983 para dirigir la lucha y la resistencia en contra de la dictadura de Pinochet. En ese período, junto a Gladys Marín, y otros queridos y entrañables compañeras y compañeros, encabezó la lucha tenaz del partido y sus militantes mediante la política de la Rebelión Popular de Masas, política de unidad y de lucha que logró desestabilizar a la dictadura de Pinochet y contribuyó notablemente a abrir paso a su desplazamiento y a una transición que aún no termina.

A Don Lucho lo golpeó profundamente la caída de la Unión Soviética. Tenía una estrecha relación y una estrecha cercanía con esa epopeya de los trabajadores y por ello fue un analista profundo y crítico de tal experiencia histórica, desde el stalinismo hasta la descomposición y desaparición del socialismo soviético, sin dejar de reconocer la enorme contribución que se incubó en esa experiencia para el futuro de la humanidad y sin dejar de mencionar los errores propios en lo que pudiera considerarse una apreciación acrítica de la relación con el PCUS, aunque no se puede desconocer como cuestiones de principios que unieron al movimiento comunista, la lucha por la Paz, la derrota del nazismo y el fascismo, la descolonización del planeta, y también las luchas de Liberación Nacional que se abrían paso en el siglo XX en Asia, Africa y América Latina, que difícilmente se hubieran consolidado sin la existencia de la ex Unión Soviética.



Don Lucho estimaba que la continuidad del proceso de liberación se está dando con intensidad en América Latina, en la comunidad de países del ALBA, encabezados por Cuba y Venezuela; en la consolidación de procesos democráticos en Uruguay y Brasil, en la revolución indigenista en Bolivia, en la emergencia del proceso integracionista de UNASUR , entre otros, todas ellas expresiones de independencia y soberanía, que EEUU una vez mas pretende descomponer mediante injerencias ilegítimas como en Cuba, Venezuela y otros países.

El compañero Corvalán, con renovada energía y convicción había asumido la solidaridad con todo aquellos pueblos que sufren el peligro de la intervención foránea, el golpismo, el bloqueo, las campañas de desinformación mediática y hasta la agresión militar. Es uno más de los ejemplos de lucha con los cuales nos sentimos comprometidos. Más aún, nuestro compromiso se extiende a la lucha por la Paz, cuando el mundo se ve amenazado de nuevo por el peligro de una guerra en la que podrían intervenir varias potencias nucleares.

Compañeras y compañeros, es tanto lo que podemos decir sobre la obra y el pensamiento del compañero Luis Corvalán, pero podemos decir que en los últimos años de su vida fue un tenaz promotor e impulsor de la idea de que el Partido Comunista debía retornar al Parlamento.

Muchas veces, en intervenciones en los plenos del Comité Central y en reuniones partidarias, Don Lucho señalaba que ya había pasado demasiado tiempo político sin la presencia de los comunistas en el Parlamento, y que eso era peligroso para la democracia chilena. Tenía muy claro que llegar al Parlamento significaba un hito muy positivo en la construcción de un camino político duro y complejo, que requería amplias alianzas y la ascendente lucha popular para terminar con el legado dictatorial y, como decía Volodia, romper los candados de la exclusión.

Recordemos que como senador de la República encabezó una bancada comunista extraordinaria. Para el golpe, el PC tenía 9 senadores y 25 diputados. Por ello decimos que con justicia alcanzó a vivir la alegría, que la expresó rotundamente, del regreso del Partido Comunista al parlamento después de 36 años, aunque todavía sean 3 diputados.

El compañero Luis Corvalán nos deja varios libros escritos, entrevistas en medios de prensa y medios audiovisuales, un legado riquísimo, de muy profundas enseñanzas para quienes se aboquen a soñar y construir el futuro de Chile.

Escuché con mucha emoción la semblanza que hizo de don Lucho su nieta Andrea. Sólo puedo corroborar que fue un hombre extremadamente sencillo que amó profundamente a su familia, pero que era muy tenaz para sostener sus convicciones. Don Lucho era un hombre que, a pesar de los duros momentos que le tocó asumir, nunca perdió la alegría de vivir, y en estos últimos años supo transmitir esta alegría y este optimismo a los jóvenes, a las nuevas generaciones de comunistas, quizá lo hizo pensando en su hijo Luis Alberto que falleció a raíz de las torturas que le aplicaron en el Estadio Nacional.

Don Lucho nos deja físicamente, pero su legado y su vida de revolucionario nos acompañarán por siempre hacia el futuro. La enorme cantidad de condolencias de Chile y del exterior, la presencia y expresiones de pesar de autoridades nacionales, de personalidades, de jóvenes.

La presencia de la CUT, la ANEF, del Colegio de Profesores, de federaciones y sindicatos de un amplio espectro, de dirigentes estudiantiles, en realidad de casi todos los sectores de la sociedad incluyendo los partidos y movimientos políticos de la izquierda y de la Concertación, los innumerables artículos que se ha escrito en nuestro país y fuera de él, dan cuenta de un sentimiento genuino ante la partida de Don Lucho, un dirigente comunista que por su vida ejemplar es reconocido en Chile y el mundo.


Ha sido de extraordinaria importancia la presencia de miles de personas, de trabajadores, de intelectuales, de profesionales, de gente de la cultura, de artesanos, pequeños empresarios, de los pueblos originarios en especial del pueblo Mapuche muchos de sus dirigentes hoy se encuentran en huelga de hambre son hombres y mujeres que mantienen en alto la esperanza de un país distinto, a pesar del agobio de los despidos, del desempleo, de la catástrofe que ha tocado tan a fondo a los que acudieron de regiones o de las comunas populares y que ven en don Lucho un símbolo de las luchas pasadas, del presente y del futuro. A todos ellos agradecemos su presencia y sus muestras de afecto y solidaridad.

A nombre de nuestro Partido reitero nuestras condolencias y fraternidad a su familia, a sus hijas, nietas y nietos y bis nietas y bis nietos y muy en especial a su compañera de toda la vida, doña Lily , como la conocemos con cariño y aprecio y gran respeto.

Las banderas de los comunistas no se inclinan hoy, al contrario, se levantan con más fuerza, la fuerza infinita de las ideas revolucionarias.

¡Compañero Luis Corvalán, con tu ejemplo, Mil veces Venceremos!

Festival LACHIWANA Domingo 1 de agosto

¡APOYAMOS A VENEZUELA PORQUE APOYAMOS LA PAZ!

FEDERACIÓN SINDICAL MUNDIAL

Atenas, 30 de julio de 2010

A: Gobierno de Venezuela

Organización de Naciones Unidas

Organización Internacional del Trabajo

Medios de comunicación


¡APOYAMOS A VENEZUELA PORQUE APOYAMOS LA PAZ!

En nombre de los 72 millones de afiliados de la FSM en 110 países de todo el mundo expresamos nuestro pleno apoyo a la clase trabajadora y al pueblo de Venezuela, que son víctimas de un ataque organizado de los imperialistas.

Los gobiernos de los EE.UU. y Colombia tienen toda la responsabilidad de la intensificación y los peligros de enfrentamiento armado en la región. El objetivo de esta intensificación es ¡frenar los avances positivos que se están produciendo en una serie de países de América Latina!

Desde la Federación Sindical Mundial apoyamos a Venezuela y al Presidente Hugo Chávez porque estamos con la paz y con la cooperación entre los países del mundo.

Exigimos que cesen las provocaciones y las calumnias de los imperialistas contra Venezuela. Hacemos un llamado a los trabajadores de Venezuela, de Colombia, de Ecuador, de Bolivia y de todos los países a que organicen el internacionalismo y la solidaridad entre ellos con el objetivo de echar a las bases militares de los EE.UU. de la región. Estas bases representan un gran peligro para la paz, para los pueblos y los movimientos sociales.

EL SECRETARIADO


40, Zan Moreas street, Athens 11745 GREECE

Tel. +302109214417, +302109236700, Fax +30210 9214517

www.wftucentral.org E-mails : info@wftucentral.org, international@wftucentral.org

EL PCP por la Unidad de la izquierda en el Peru

PERSISTIR EN LA UNIDAD DE LA IZQUIERA Y LAS FUERZAS DEMOCRATICAS Y POPULARES PARA DERROTAR EL CONTINUSIMO NEOLIBERAL YLA CORRUPCION




El presente proceso electoral conduce a una confrontación política y programática entre las fuerzas del neoliberalismo y las fuerzas por el cambio en el siguiente escenario:

 Radicalización del modelo neoliberal mediante la privatización de recursos naturales del país y el regalo del gas para los extranjeros en una escandalosa negociación a favor de las empresas transnacionales.

 Alianza de la derecha para mantener la corrupción y la impunidad, para ello implementan cortinas de humo como el aparente resurgimiento del terrorismo senderista, al cual condenamos, utilizando el miedo para promocionar la candidatura de Keiko.

 Proceso de derechización con propuestas fascistas a través de militares corruptos, OPUS-DEI, CONFIEP y la prensa mediática, que levantan cabeza para derrotar a las fuerzas que luchan el cambio, propiciando el paralelismo en el movimiento sindical en complicidad con bandas delincuenciales como en el caso de construcción civil. Junto a ello se niegan a promulgar la ley de consulta a las comunidades. Además incumplen actas firmadas de diversas demandas de las organizaciones sociales. A ello el gobierno ha respondido con la persecución y asesinato de más de 70 dirigentes sindicales y populares como parte de la penalización de las luchas sociales que viene implementando.

En este escenario ubicamos al Fujimorismo cuya plataforma se sustenta en la libertad del ex dictador, la impunidad a la violación a los derechos humanos y de los actos de corrupción.

 En el campo popular fortalecen las luchas sociales encabezadas por la CGTP y CPS, los frentes regionales y nuevos sectores que surgen en defensa de la soberanía nacional, los recursos naturales y sus propias reivindicaciones, como los amazónicos.


En este panorama se lleva a cabo las elecciones municipales y regionales caracterizándose de la siguiente manera:

 Derecha dividida por contradicción de controlar el poder entre:

- Burguesía Financiera y especulativa que viven del estado mediante exoneraciones tributarias y las altas tasas de interés.

- Burguesía industrial, Agro-exportadora favorecida por el recorte de los derechos de los trabajadores.


Ambos desarrollan una “polarización entre honestos y corruptos” pero en el fondo mantienen intacto el neoliberalismo salvaje.


 La izquierda, el nacionalismo y el movimiento social se presentan fragmentados, producto de la incapacidad de construir una propuesta unitaria, con exceso de triunfalismo, sectarismo, y caudillismo propiciando acuerdos políticos individuales y no institucionales.

 Los partidos y Movimientos Regionales una vez lograda su inscripción adoptaron una actitud sectaria tratando de imponer la unidad bajo sus condiciones primando el pragmatismo electoral, propiciando alianzas sin tomar en cuenta que este proceso electoral sirva de acumulación de fuerzas para construir el gran proyecto nacional que garantiza el cambio para el 2011.



 Predominio de los Movimientos locales y regionales, lo que demuestra una seria debilidad de los partidos políticos, muchos de ellas tienen inscripción nacional, pero sin estructura nacional y desvinculado del movimiento social.

Estamos ante una seria crisis que engloba a los partidos políticos que la ciudadanía percibe como parte del sistema decadente.

Ello permite el surgimiento de los movimientos y partidos Regionales para representar los vacios de poder dejados por los partidos.

-Los gobiernos locales y regionales tiene un mayor presupuesto, lo cual conlleva un mayor interés de asumir el poder.

-Surgimiento de nuevos liderazgos locales, regionales ante la falta de oportunidad y de creación de nuevos líderes por el desengaño, desconfianza y manipulación de los representantes políticos.

- Aparición de grupos o movimientos regionales sin ningún objetivo estratégico de carácter nacional.

La multiplicidad de candidaturas refleja la debilidad sin grado de organización, ideología de las representaciones políticas y sin equipos técnicos para garantizar un verdadero gobierno local, regional eficiente, transparente al servicio de la población.

Hay un serio peligro que puede conducir a un país anarquizado que podría caer en tentaciones totalitarias promovida por el imperialismo e implementado por la derecha.

Las elecciones municipales y regionales del mes de octubre van a redefinir el mapa político nacional y por lo tanto tendrán influencia en el desenlace del 2011, de ahí la necesidad de consolidar los avances en la unidad programática y política lograda hasta ahora en diversos lugares del territorio nacional en torno a las fuerzas que luchan por el cambio político, económico y social en un solo haz para enfrentar la confrontación electoral del 2011.

En el ámbito de los gobiernos locales y regionales no se trata solamente de hacer una buena y excelente gestión administrativa; sino, además, de entender y poner en práctica el rol que estos órganos de poder político deben cumplir en el proceso de acumulación de fuerzas favorable a la transformación de la sociedad peruana.

RESPONSABILIDAD DE LA IZQUIERDA:

- Pese a que reconocemos la unidad como factor de poder poco se ha avanzado en construir un referente político de izquierda.

- El sectarismo de nuestras organizaciones nos impide llegar a amplios sectores de izquierda que buscan participar en un proyecto con capacidad de decisión y ser parte de ello.

- Hay una seria ausencia de renovación del discurso, asumamos un discurso innovador que responda a los cambios. Discurso integrador, incluyente a diversos sectores del movimiento social que promuevan nuevos liderazgos con vocación de servir a los demás y no servirnos de los demás, cuadros con alta formación ética y de gestión pública. Actuemos y hagamos las cosas escuchando el mandato de las masas.

- Para ello impulsemos la plataforma programática desde la izquierda.


1.- Programa que incluye la recuperación del rol soberano del Estado, la limpieza a fondo de la corrupta administración pública y de la putrefacta democracia actual.

2.- Una nueva constitución.

3.- Reforma tributaria los que tengan más tiene que pagar más.

4.- Una fuerte inversión en educación, un sistema de seguridad social y de salud que cubra a todos los peruanos y peruanas sin excepción.

¿QUE HACER?

- Asumimos una severa autocritica la misma que se hará efectiva si construimos un solo referente político por el cambio en perspectiva del socialismo.

- Afirmemos nuestra vocación unitaria y de poder a lado de las fuerzas progresistas y de izquierda, nacionalistas, en la construcción de un gobierno democrático, popular y patriótico al servicio de las grandes mayorías, respaldando la decisión de diversos gremios y organizaciones sociales en apoyo al compañero Mario Huamán para el próximo proceso electoral en la búsqueda de una candidatura unitaria.

- Elaborar un programa de gobierno que sea asumido por todos y sirva de base para establecer una política de alianza.

- Organizar desde las bases a nivel nacional la estructura del referente político para garantizar la victoria y aplicar el programa de gobierno y defender los cambios a efectuarse.

- Para ello requerimos un liderazgo con honestidad, capacidad de gobierno y trabajo en equipo escuchando el mandato popular.

Requerimos un líder integrador, firme en sus convicciones y convencido de la transformación al servicio de las mayorías y los intereses de la patria.

Afirmando que, como PCP, redoblaremos esfuerzos para contribuir en el logro de la unidad para la derrota del continuismo neoliberal, hacemos llegar nuestro reconocimiento a los organismos y militantes del Partido, a los candidatos que participan en el presente proceso electoral que han hecho los esfuerzos para el logro de ese objetivo y los instamos a persistir en esa justa y correcta línea trazada.

Llamamos a todas las fuerzas democráticas progresistas, nacionalistas y de izquierda a impulsar los grandes objetivos comunes por un gobierno democrático popular y patriótico hacia el socialismo.

Lima 16 de julio de 2010

Roberto de la Cruz Huamán

Secretario General

PARTIDO COMUNISTA PERUANO

PCB sobre 57 aniversario del asalto al cuartel de Moncada

PARTIDO COMUNISTA DE BOLIVIA

COMITÉ CENTRAL

La Paz, 26 de Julio de 2010.

Compañeros

Fidel Castro Ruz

Primer Secretario del Partido Comunista de Cuba

Raúl Castro Ruz

Segundo Secretario del PCC y Presidente del Consejo de Ministros y del Consejo de Estado.

La Habana, Cuba.
Estimados compañeros Fidel y Raúl:

Nos es muy grato enviarles un cordial saludo en ocasión de recordarse el 57 aniversario del inicio de la Revolución cubana, con el heroico Asalto al Cuartel Moncada. Aunque el plan completo del asalto no se hubiera conseguido, es indudable que tan arrojado gesto sacudió los cimientos de la dictadura batistiana y marcó el inicio de su colapso. La gran enseñanza del Asalto al Moncada es que, cuando hay decisión y ha madurado la situación revolucionaria, nada puede salvar al viejo régimen de opresión y explotación del pueblo.

La triunfante revolución se ha convertido en el faro que de manera ininterrumpida orienta el rumbo de los procesos revolucionarios latinoamericanos.

En momentos muy difíciles para el socialismo, Cuba enhiesta, soportó admirablemente los problemas originados por la desintegración del campo socialista y particularmente de la Unión Soviética y mantuvo tanto su sistema socialista como los ideales que lo inspiran.

Los comunistas bolivianos destacamos que, en medio de dificultades, la Revolución Cubana ha ayudado extraordinariamente al proceso de cambios avanzados que realiza nuestro país. Ni la liquidación del analfabetismo ni la mejora notable de la salud de nuestro pueblo habría sido posible sin esta generosa cooperación. Por esta ejemplar labor internacionalista el agradecimiento del pueblo boliviano es infinito y se expresa en la más sincera solidaridad con el pueblo, el Partido Comunista de Cuba y la dirección de la Revolución. Estamos conscientes que nuestra solidaridad debe ser más efectiva pues aunque nosotros mismos estamos amenazados por el imperialismo y la oligarquía, es la Revolución Cubana el blanco principal del imperialismo. Lo demuestra la saña con la que mantienen el criminal bloqueo y en prisión a los cinco patriotas, cuyo único delito es haber desenmascarado a los terroristas que amenazaban a su Patria.

Reiterándoles nuestros saludos revolucionarios, les deseamos nuevos éxitos y el fortalecimiento de nuestras relaciones.

Ignacio Mendoza Pizarro                                                   Marcos Domich

Primer Secretario del CC del PCB                                   Secretario de RR II del CC.

VENCEREMOS 29 DE JULIO 2010

PROGRAMA "VENCEREMOS"

29 DE JULIO DE 2010

- HOMENAJE A LOS MÁRTIRES DEL 26 DE JULIO

- GLORIA AL CAMARADA LUIS CORVALAN

- DETENER LA OFENSIVA GUERRERISTA DEL IMPERIALISMO

MÚSICA

- Presidente - ANGEL PARRA

- Cuando amanece el día - ANGEL PARRA

- El pueblo unido - ANGEL PARRA

- Cuba va - SILVIO RODGRÍGUEZ

- Canción para los valientes - ALÍ PRIMERA

- El retorno de Bolívar - LOS COMPAÑEROS

"POR NUESTROS MUERTOS NI UN MINUTO DE SILENCIO, TODA UNA VIDA DE COMBATE"

PCB sobre Luis Corvalan

La Paz, 21 de Julio de 2010.

Al Comité Central del Partido Comunista de Chile.

Presente.

Estimados compañeros:
Nos ha causado una gran tristeza el fallecimiento del querido c. Luis Corvalán Lepe, gran revolucionario y personalidad no sólo de su país, sino del movimiento comunista y obrero internacional.

Los comunistas bolivianos recordamos muchos episodios de la presencia combatiente y solidaria del c. Corvalán. Entre otros no podemos dejar de mencionar que promoviera -en la tradición internacionalista del hermano Partido chileno– la solidaridad con la causa marítima boliviana. Recordamos cómo levantara la más amplia solidaridad con los comunistas y los trabajadores bolivianos perseguidos después de los sanguinarios golpes de Estado que asolaron a nuestro país. Don Lucho, como cariñosamente lo llamábamos, asistió en representación del PCCH a nuestro VI Congreso Nacional. Todos sus encuentros con militantes y dirigentes del PCB fueron ocasión para recibir sus enseñanzas. Estas son, a no dudar, el reflejo de la invalorable experiencia del PCCH y de su personal y original aporte. Creemos que sus más destacados aportes alcanzaron nivel internacional sobre todo con la formación de la Unidad Popular y el gobierno encabezado por Salvador Allende.

Rogamos hacer llegar nuestros sentimientos de dolor a doña Lilí y sus hijas y nietos.

Al ratificar nuestra sentida condolencia estamos seguros que el c. Luis Corvalán ha dejado una huella profunda y una insoslayable escuela de revolución y del socialismo.

POR LA COMISIÓN POLÍTICA DEL PARTIDO COMUNISTA DE BOLIVIA.

Ignacio Mendoza Pizarro                                     Marcos Domich Ruiz

Primer Secretario del Comité Central                       Secretario de RR II

Farc: "Rechacemos con decoro patrio las bases y emplazamientos operativos de avanzada del ejército de los Estados Unidos en Colombia"

Estamos en marcha por la dignidad de la patria. La batalla por la independencia no ha terminado, ha entrado en su fase decisiva.

No podemos proclamarnos libres cuando la política de dominación de un imperio nos subyuga y nos somete con la complicidad apátrida de las oligarquías, y nos aprisiona la inhumanidad de las cadenas de la esclavitud neoliberal.

Un país ocupado militarmente no es independiente. No podemos declararnos soberanos cuando la fuerza militar de una potencia extranjera plaga de bases el territorio patrio, pisotea la dignidad, y la bandera de los Estados Unidos ondea sobre nuestra América, su amenaza de expolio.

¡Pero sí podemos proclamarnos pueblo en lucha por la libertad!

Ya estamos en batalla. Con la certeza de Bolívar, “todos los pueblos del mundo que han lidiado por la libertad han exterminado al fin a sus tiranos”. La justa causa de los pueblos no puede ser derrotada. La espada de batalla del Libertador, ahora en manos del pueblo, nos abrirá los caminos de la esperanza y triunfará en la contienda de la definitiva emancipación.

Despleguemos hoy la oriflama tricolor del bicentenario como símbolo de lucha y homenaje a los libertadores que soñaron la Gran Nación de Repúblicas, escudo de nuestro destino, a los que nos dieron patria pensando en la humanidad y se batieron en los campos de batalla para dignificar al hombre y a la mujer americanos.

Como hace doscientos años “en Bolívar está la emancipación”. Esta certeza esparcida sobre el cielo de América por el prócer Camilo Torres, debe ser la divisa de nuestra campaña en la alborada de Socialismo y Patria Grande que ilumina el continente y la América insular. La cosecha de la siembra amorosa de los libertadores concebida para los pueblos, no puede ser usurpada ni un minuto más por los herederos de Santander y su perfidia; debe pasar al usufructo de sus destinatarios originales. La sangre de los libertadores no abonó los campos de batalla para hacer más ricos a los ricos ni facilitar nuevas cadenas coloniales, sino para redimir al soberano, que es el pueblo.

Rindamos tributo en esta efeméride al inca Tupac Amaru, al comunero José Antonio Galán, al negro José Leonardo Chirinos, y a todos los descuartizados por la criminal opresión de la corona española. Honor a la joven Policarpa Salavarrieta arcabuceada por los terroristas pacificadores encabezados por el general español Pablo Morillo. Gloria eterna a Francisco José de Caldas, Camilo Torres Tenorio, a Francisco Carbonel y a todos aquellos, que supliciados en los patíbulos, nos mostraron con su ejemplo el camino de la libertad. A los precursores de nuestra independencia, Miranda, Nariño y Espejo, nuestro reconocimiento eterno. Tenemos que desenterrarlos, sacarlos de las fosas del olvido en las que los ha confinado la mentirosa historiografía de los que desviaron el rumbo de la patria, para que sigan en batalla.

Aún resonaba el eco de la victoria de Ayacucho cuando estalló la contrarrevolución en la ambición desbordada de la oligarquía criolla por el poder político ilimitado. Ella encontró en la Doctrina Monroe, intriga y aliento permanente para dividir el territorio y despedazar la obra legislativa bolivariana que pretendía dignificar al pueblo haciendo prevalecer el interés común sobre el particular.

Tal como lo había pronosticado el Libertador, no tardaron en buscarse un nuevo amo. Combatieron la concepción bolivariana de la unidad de pueblos en una Gran Nación, apoyados en el sofisma de la Doctrina Monroe. Ella fue su acicate para asaltar el poder y lograr su miserable sueño de sustituir a los virreyes en la opresión. Esa doctrina era el disfraz de la avaricia del Destino Manifiesto anglosajón, que jamás pensó enfrentar a la armada colonial británica ni a la Santa Alianza que proyectaba restaurar en América el predominio del trono español, sino anexar repúblicas, saquear recursos, y someter políticamente.

Traicionaron la grandeza y trocaron la posibilidad del surgimiento de un nuevo poder continental, que fuese equilibrio del universo, esperanza de la humanidad, por el arrodillamiento y la sumisión a una potencia extranjera. Sólo les interesaba asaltar el poder político con la ayuda externa para acrecentar sus fortunas personales y ponerlas a salvo de la revolución social. Dóciles a su nuevo amo desmovilizaron, por conveniencia recíproca, al ejército libertador, único garante de la independencia y las conquistas sociales, fuerza disuasiva al mismo tiempo, de las ambiciones neocoloniales del gobierno de Washington.

Los codiciosos y agresivos líderes del norte, inspirados siempre en el cálculo aritmético, poseídos por la ambición de erigir su prosperidad sobre la base del expolio a los pueblos del sur, no podían tolerar la concreción del plan estratégico de Bolívar en el Congreso de Panamá que contemplaba la formación de una liga perpetua de las naciones antes colonias españolas, presidida por una autoridad política permanente, con un ejército unificado concebido para la defensa y para la campaña de liberación de las islas de Cuba y Puerto Rico, consideradas por Washington, apéndices de su espacio continental. Les mortificaba la idea del Libertador de hacer efectiva la ciudadanía hispanoamericana entre pueblos hermanos, el establecimiento de un poder político enemigo de la esclavitud, y sobre todo, el propósito de impulsar un régimen de comercio preferencial que hiciera prevalecer la cláusula de nación más favorecida para las repúblicas hermanas coaligadas.

Todas estas medidas pensadas por el Libertador Simón Bolívar para preservar la independencia y la dignidad de las naciones hispanoamericanas se interponían como fortificación inexpugnable frente a las insólitas pretensiones del Destino Manifiesto, embeleco inventado por los fundadores del imperio para auto-legitimar el expolio.

Por eso cursaron la instrucción perversa a sus ministros en Colombia, México y Perú, de estimular las rivalidades entre nuestras repúblicas, el espíritu chovinista, desatar el espionaje, la conspiración y la intriga, minar el prestigio del Libertador, y por eso fue Bolívar el blanco de sus furibundos ataques.

Eliminar la figura política del Libertador, su poderoso influjo en América Latina, fue su obsesión hasta causar su muerte física y el eclipse transitorio de su proyecto político y social.

Todas las desgracias y miserias de Nuestra América tienen ese origen. “Los Estados Unidos parecen destinados por la providencia para plagar la América de miserias a nombre de la Libertad”. Lo había profetizado Simón Bolívar.

La revolución quedó truncada, inconclusa desde 1830 por la acción depredadora de la jauría de excluyentes criollos azuzada y comandada por el gobierno de Washington.

“Toda revolución –decía el Libertador- tiene tres etapas: la guerrera, la reformadora y la de organización. La primera etapa pertenece al pasado; fue obra de los soldados. La segunda la cubrimos con el Congreso de Cúcuta y el gobierno de Bogotá. La tercera, la de organización, la abordaré yo en Panamá”.

Es este exactamente el punto de partida para retomar la obra de la independencia y la revolución. A 200 años de iniciada la gesta independentista el proyecto de Bolívar sigue siendo asombrosamente vigente, como si hubiese sido concebido para los tiempos que corren. El pueblo que puede, el pueblo que construye, tiene la palabra. Y ahora Bolívar es el pueblo mismo empuñando su espada con la irreductible determinación de luchar por la concreción de su gran sueño.

Pero el sólo grito de independencia no es suficiente; quedó demostrado en la explosión simultánea de gritos que estremecieron el continente sur, ahogados rápidamente por las sanguinarias fuerzas punitivas de la corona. Ningún pueblo puede lograr su libertad si no tiene una fuerza propia. Esta vez el nuevo grito de independencia debe ser el grito de todos, el grito de los excluidos reforzado con la movilización resuelta, con la lucha multiforme, con las armas de la unidad, de la inteligencia y de la fuerza. Es la hora de los pueblos. Ellos fueron los que combatieron y combaten, los que aportaron y aportarán miles de héroes estelares o anónimos. Fue el pueblo la fuerza viva del ejército bolivariano que derrotó el régimen colonial en la América del sur, y será protagonista del triunfo inevitable de la revolución política y social.

Hay una espiral que asciende hacia la libertad. La lucha de los patriotas del siglo 19 tiene un hilo conductor, una articulación, con la de los patriotas del siglo 21. Aquellos desplegaron su lucha en un agitado contexto de crisis del mundo colonial. Se consolidaba, sí, el sistema capitalista con el saqueo y la esclavitud de pueblos, pero al mismo tiempo la invasión napoleónica a España estimulaba en Hispanoamérica la ruptura radical con el régimen colonial. La lucha de los patriotas del siglo 21 por la definitiva independencia no sólo está ligada a la derrota del sistema capitalista y la dominación imperial, sino que exige la superación de ese sistema decadente y la inauguración de una nueva era justiciera: la del socialismo y la Patria Grande. La actual crisis estructural del capitalismo es el toque del clarín que anuncia al pueblo, que ha llegado el momento de lanzarse a la batalla definitiva por la emancipación.

La preocupación de Washington es Simón Bolívar todavía vivo y palpitante en el anhelo justiciero de los pueblos, la vigencia de su pensamiento, de su proyecto político y social, el reencuentro de los excluidos con la historia verdadera que les dice que fueron ellos, su dignidad, el objeto principal del proyecto originario de nación.

Como vislumbran en la conciencia de los pueblos un obstáculo al expolio, recurren a la fuerza y al despliegue del poderío de su tecnología militar para negar por la violencia o la disuasión lo que exigen el sentido común y la justicia. No nacimos para ser vasallos de nadie, ni patio trasero de ninguna potencia. La América del sur nos pertenece porque nacimos en ella. Tenemos derecho a la dignidad humana y a construir el modelo de sociedad que haga nuestra felicidad.

¿Qué importa que los Estados Unidos desplieguen estratégicamente sus bases militares en el Caribe y el continente, si estamos resueltos a ser libres? Como diría Bolívar en la efervescencia independentista de la Sociedad Patriótica: “pongamos sin temor la piedra fundamental de la libertad suramericana; vacilar es sucumbir”.

Opongamos un escudo de dignidad latinoamericana y caribeña a las incesantes agresiones e irrespetos del monstruo del norte, fraguado este escudo en el más duro y resistente acero de la unidad. “Porque la división es la que nos está matando”, debemos destruirla. La dispersión y ausencia de unidad es la que ha interpuesto el tremendo abismo que nos separa de nuestro destino de Gran Nación, de potencia de humanidad y libertad. Rompamos las cadenas mentales y culturales que engrilletan la conciencia colectiva. Nuestro deber es desoir el esclavizante canto de sirena del imperio para escuchar la palabra amorosa del padre y Libertador, que nos dice, que “unidos seremos fuertes y mereceremos respeto; divididos y aislados, pereceremos”. La unidad es nuestra fuerza y es nuestra esperanza.

Rechacemos con decoro patrio las bases y emplazamientos operativos de avanzada del ejército de los Estados Unidos en Colombia. Castiguemos con el repudio colectivo a los gobernantes vasallos, de colonia, que permitieron el ultraje y que prestaron el territorio como base de agresión yanqui contra los pueblos del continente; a los apátridas que han arrodillado por 200 años nuestra dignidad ante el águila imperial, y que han clavado la daga de la política neoliberal y del Fondo Monetario Internacional en el corazón de la Colombia hemisférica; a los desvergonzados peones del imperio que prestan su sentimiento esclavo para atajar a nombre de Washington la incontenible ola bolivariana que recorre el continente.

La marcha patriótica bicentenaria está en movimiento. Como decía Bolívar: “el impulso de la revolución está dado, ya nadie lo puede contener (...) El ejemplo de la libertad es seductor, y el de la libertad doméstica es imperioso y arrebatador (...) Debemos triunfar por el camino de la revolución y no por otro (...) La ley de la repartición de bienes es para toda Colombia”.

La movilización de pueblos ha comenzado. Ya estamos en batalla. Con la espada del Gran Héroe triunfará la independencia definitiva, la Patria Grande y el Socialismo.

Secretariado del Estado Mayor Central de las FARC-EP

Montañas de Colombia julio 15 de 2010

Año bicentenario del grito de independencia

!HONOR Y GLORIA A LUIS CORVALAN!

Esta semana a fallecido el Camarada Chileno Luis Corvalan a la edad de 94 años, expresamos nuestra solidaridad a los luchadores del pueblo Chileno que con la partida de Lucho pierden a uno de sus mejores luchadores.
Pasamos a continuacion algunas repercusiones de la muerte de uno de los mas grandes revolucionarios de todos los tiempos.

!Honor y gloria  a Luis Corvalan!
JCB  Cochabamba

FALLECE A LOS 94 AÑOS EL INSIGNE SECRETARIO GENERAL DEL PC DE CHILE: LUIS CORVALAN


BOLETIN DE PRENSA DEL PARTIDO COMUNISTA DE CHILE

Santiago 21 de julio 2010


Con profundo dolor, el Partido Comunista comunica al pueblo de Chile y a los pueblos de países hermanos que ha dejado de existir nuestro ex secretario general y ex parlamentario, Luis Corvalán Lepe a sus 94 años de edad.


El destacado dirigente político había nacido en la sureña ciudad de Tomé en septiembre de 1916, profesor primario, ingresó a militar el año 1932 y fue miembro del Comité Central de nuestra colectividad desde el año 1950 y secretario general desde 1958 hasta 1989. Fue senador de la República (1961-1969) por la 7ª agrupación de Ñuble y reelecto para el período 1969, interrumpido por el golpe en 1973, representando a Aconcagua y Valparaíso.


Fue perseguido, relegado, prisionero político y exiliado por el gobierno de Gabriel González Videla y por la dictadura de Augusto Pinochet. esta última lo mantuvo detenido en isla Dawson, Ritoque y Tres Alamos hasta que fue liberado ante la gran presión internacional.

Recibió una serie de distinciones internacionales, entre ellas el Premio Lenin de la Paz. Además, escribió: "Ricardo Fonseca, combatiente ejemplar" (1971) "Santiago- Moscú- Santiago", "De lo vivido y lo peleado" (1997), "El gobierno de Salvador Allende" (2003) "Los comunistas y la democracia", y actualmente estaba completando sus memorias.

El compañero Corvalán participó hasta hace pocas semanas en las actividades de nuestro Partido, en las sesiones plenarias del Comité Central y el pasado aniversario el 6 de junio en el Teatro Normandie. En esa oportunidad recibió la medalla "Luis Emilio Recabaren", máxima distinción que confiere el Partido Comunista. En las últimas semanas estuvo internado en la clínica de la Universidad Católica donde fue dado de alta y permanecía en su casa, rodeado del cariño de los suyos.

El Partido Comunista de Chile repliega sus banderas y extendemos nuestra solidaridad a su esposa e hijas a quienes acompañamos en su profundo dolor. De acuerdo con la familia informaremos posteriormente el lugar del velatorio y el funeral de nuestro querido compañero.


POR NUESTROS MUERTOS NI UN MINUTO DE SILENCIO, TODA UNA VIDA DE COMBATE!!!!!!

Luis Corvalan con Gladys Marin


Fue secretario general del Partido Comunista de Chile entre 1958 y 1989

Fallece Luis Corvalán, uno de los grandes dirigentes comunistas del siglo XX


Mario Amorós

Rebelión

Ayer por la mañana se extinguió la vida de Luis Corvalán Lepe, uno de los grandes dirigentes comunistas del siglo XX, secretario general del Partido Comunista de Chile entre 1958 y 1989. Don Lucho, como afectuosamente le llamábamos sus camaradas, nació el 14 de septiembre de 1916 en Pelluco (Puerto Montt), en la provincia austral de Chiloé, tal y como relata en su hermoso libro de memorias De lo vivido y lo peleado (LOM Ediciones. Santiago de Chile, 1997), aunque su infancia transcurrió en la localidad textil de Tomé.

Abrazó el compromiso con el socialismo cuando estudiaba para maestro en Chillán. En esta ciudad conoció a Elías Lafertte en su campaña como candidato comunista a la Presidencia de la República y en febrero de 1932 ingresó en el Partido que Luis Emilio Recabarren había fundado veinte años antes en el Norte Grande, en Iquique, rodeado de obreros de la pampa salitrera. Muy pronto destacó como militante comunista y a fines de 1937 fue llamado a Santiago para trabajar junto con Carlos Contreras Labarca, secretario general del Partido, y en el seno del Comité Central de la Federación Juvenil Comunista. El país conocía entonces una gran efervescencia política, con la creación del Frente Popular y la solidaridad con la lucha de la República Española contra el fascismo, que marcó a aquella generación de revolucionarios entre los que también se contaban Volodia Teitelboim o Salvador Allende.

En aquel tiempo Luis Corvalán entró a trabajar en el diario Frente Popular, y con la histórica victoria de Pedro Aguirre Cerda en las elecciones del 25 de octubre de 1938, pudo reincorporarse al magisterio (había sido exonerado por razones políticas dos años antes) y trabajó en Valdivia, antes de partir a Iquique para cumplir tareas políticas. Allí dirigió el legendario diario El despertar de los trabajadores, fundado por Recabarren. En 1940, pasó a las filas del Partido y empezó a trabajar en el diario El Siglo, del que muy pronto se convirtió en director.

En los años 40, el Partido Comunista de Chile conoció unos años de notable crecimiento, cuyas cimas fueron la victoria del radical Gabriel González Videla en las elecciones presidenciales de 1946, con el apoyo de los comunistas, y el 17% de los votos que alcanzó en las elecciones municipales de 1947, cuando se convirtió en la segunda fuerza política del país. Sin embargo, González Videla sucumbió muy pronto a las presiones anticomunistas y de la Administración Truman e impulsó la Ley de Defensa Permanente de la Democracia, la “Ley Maldita”, que en 1948 ilegalizó el Partido Comunista y empujó a sus dirigentes y una buena parte de sus militantes a la clandestinidad. Corvalán fue detenido y conducido a varios campos de concentración, entre ellos el de Pisagua.

En aquellas difíciles condiciones Luis Corvalán y la dirección del Partido Comunista supieron plantear la estrategia de unidad de acción de la izquierda y ofrecieron su apoyo al senador socialista Salvador Allende para las elecciones presidenciales de 1952 en la alianza Frente del Pueblo. Allende quedó en último lugar, con apenas el 5% de los votos, pero su candidatura trazó el camino por el que transitaría la izquierda durante dos décadas.

En febrero de 1956 Luis Corvalán representó al PCCh en el XX Congreso del Partido Comunista de la Unión Soviética. “Tuve, pues, la oportunidad y el honor de asistir a ese histórico Congreso en el cual se denunció el culto a la personalidad y se bajó del pedestal la figura de Stalin. El hecho conmocionó al mundo entero y especialmente a los partidos comunistas, que se habían educado en la veneración de aquel hombre. La ‘desestalinización’ del Partido Comunista de Chile ocurrió sin problemas, pero no sin dolores individuales. Cual más cual menos de nosotros habíamos leído sus obras y lo mirábamos y admirábamos como representante del Partido que había abierto a la humanidad la era del socialismo y del pueblo que había aplastado al fascismo. No teníamos idea de sus crasos errores o los tomábamos como invención del enemigo” escribió en sus memorias.

En 1958, con la muerte de Galo González (quien en su informe al X Congreso del PCCh celebrado en la clandestinidad en la localidad costera de Cartagena había delineado la estrategia comunista del Frente de Liberación Nacional), don Lucho asumió la secretaría general del Partido, puesto que ocupó hasta que Volodia Teitelboim le relevó tras el XV Congreso, en mayo de 1989, ya en los estertores de la dictadura de Pinochet. Desde 1961 y hasta el golpe de estado del 11 de septiembre de 1973 fue senador.


Con la conducción de Corvalán y de una gran generación de dirigentes comunistas (Volodia Teitelboim, Jorge Montes, Américo Zorrilla, Julieta Campusano, Enrique Paris, Fernando Ortiz, Jorge Insunza, Orlando Millas, Víctor Díaz, Bernardo Araya, Gladys Marín…), el Partido Comunista se convirtió en la década de los 60 en el mayor PC de América y alcanzó una influencia social similar a la que entonces tenían el PCI o el PCF en Occidente. La apuesta estratégica por unir al conjunto de la izquierda en torno a un programa de profundas transformaciones políticas, económicas, sociales y culturales que abriera camino a la construcción del socialismo en Chile germinó en 1969 con la fundación de la Unidad Popular, que incluía a marxistas –socialistas y comunistas-, cristianos –MAPU-, racionalistas laicos –Partido Radical-, socialdemócratas e independientes, y en la elección en enero de 1970 de Salvador Allende como candidato presidencial de la izquierda.

El 22 de enero de 1970, en el transcurso de un acto de masas en la Avenida Bulnes de Santiago convocado por el Partido Comunista, Corvalán informó al pueblo de que por fin había acuerdo en el seno de la Unidad Popular: “Trabajadores de Santiago, pueblo de la capital, queridos camaradas: salió humo blanco. Ya hay candidato único. Es Salvador Allende”. Luis Corvalán y el conjunto del Partido Comunista fueron decisivos para que Salvador Allende y la Unidad Popular abrieran las puertas de la Historia aquel 4 de septiembre de 1970, hace ya casi 40 años.

Tengo encima de mi mesa el libro Camino de Victoria, que recopila los discursos de don Lucho en la década de los 60. Es un libro imprescindible para la historia de Chile, nacido, además, en la añorada imprenta Horizonte, con portada de Santiago Nattino, uno de los tres militantes comunistas degollados por Carabineros el 29 de marzo de 1985, junto con José Manuel Parada y Manuel Guerrero. En Camino de Victoria leo que el 17 de octubre de 1965, en su discurso de clausura del XIII Congreso del Partido Comunista, en el Teatro Caupolicán, Luis Corvalán aseguró que “entre socialistas y comunistas es mucho más lo que nos une que lo que nos separa. Esta unidad responde a los sentimientos y a los intereses de la clase obrera y del pueblo y no es cosa fácil destruirla”. Y a continuación expresó la estrategia comunista frente al Gobierno de Frei, distinta a la de los socialistas: “Propiciamos la unidad de acción de las fuerzas populares y progresistas que están en la oposición o con el gobierno, en contra de las fuerzas reaccionarias que hay en la oposición y en el gobierno. (…) Estamos en la oposición y, por tanto, no apoyamos a este gobierno. Pero, sí, apoyamos y apoyaremos toda iniciativa favorable a los intereses nacionales y populares provenga de donde provenga. (…) Nada concebimos al margen de la unidad socialista-comunista, todo lo concebimos alrededor de ella. (…) El camino de la revolución es duro y escarpado. Algunos se salen de él o se desesperan y hasta culpan al pueblo de elegir gobiernos que no son suyos. Nosotros decimos que no hay más que recorrer este camino, que los procesos sociales suelen a veces ser lentos, pero que esa lentitud, si está determinada por factores ajenos a la voluntad de los revolucionarios, no es precisamente eterna. Si los revolucionarios trabajan, luchan tesoneramente y con pasión sobre el terreno objetivo en que pisan, llega el momento en que el pueblo, explotado por sus enemigos, y a veces incomprendido por gente de su propio seno, se sacude de sus opresores y, como decía Lenin, en un solo día la historia da un tranco de veinte o más años”.

Busco también el libro publicado en el exilio, Chile: 1970-1973, que don Lucho me regaló cuando me recibió en su casa de San Bernardo el 4 de septiembre de 1997, durante mi primer viaje a Chile. Ahí releo, entre otros, su discurso radial de la víspera de las elecciones de 1970: “Nunca como ahora las perspectivas de victoria popular son tan grandes y de tanta significación. Mañana debemos triunfar. El pueblo será gobierno y creará un nuevo orden social”. Durante los mil días de aquella singular experiencia revolucionaria, Luis Corvalán y el Partido Comunista trabajaron lealmente al lado del Presidente Allende [1].

Después del golpe de estado, Corvalán fue detenido por la dictadura y enviado a la austral Isla Dawson, junto con otros connotados dirigentes de la Unidad Popular. Pasó por otros campos de concentración, como Ritoque o Tres Álamos, hasta su canje en diciembre de 1976 en Ginebra por un disidente soviético y su partida al exilio. Antes, en las cárceles de Pinochet, tuvo que conocer la muerte en octubre de 1975 de su hijo Luis Alberto en el exilio, en Bulgaria, producto de las atroces torturas que había sufrido en septiembre de 1973 en el Estadio Nacional.

En agosto de 1977, en el primer pleno del Comité Central del Partido Comunista tras el golpe de estado, en el momento más difícil de la historia de esta organización, masacrada en 1975 y 1976 por los cuerpos represivos de la dictadura fascista, Corvalán expuso un lúcido informe político sobre los grandes méritos de la Revolución Chilena, pero también sobre los errores de la izquierda y del Partido Comunista; singularmente, habló del “vacío histórico” del Partido en su relación con las Fuerzas Armadas y la concepción del Poder. Como máximo dirigente comunista, Corvalán avaló y orientó la evolución del Partido Comunista hacia la línea política de la Rebelión Popular de Masas que a partir de 1983 alentó las grandes movilizaciones populares que cercaron a la tiranía y la indujeron a negociar una salida con la oposición moderada.

Hasta el último día de sus casi 94 años de vida, don Lucho ha trabajado y ha vivido como un comunista. Ahora estaba ocupado con la ampliación de sus memorias y en los últimos años había publicado dos libros sobre el Partido al que entregó su vida. Era uno de los miembros más estimados del Comité Central, órgano al que pertenecía desde hacía 60 años, y el pasado 6 de junio, en el acto de masas con motivo del 98º aniversario de la fundación del PCCh, su presidente, Guillermo Teillier, le había impuesto la Medalla Luis Emilio Recabarren.

Pude saludarle por última vez el 27 de junio de 2008, en el impresionante acto político-cultural que el Partido Comunista organizó frente al palacio de La Moneda en homenaje a Salvador Allende con motivo de su centenario. Don Lucho, ya muy viejito, me brindó una cálida sonrisa en aquella tarde invernal al decirle que era un camarada español, pero evidentemente no me recordaba. No recordaba que habíamos viajado juntos en agosto de 1999 a Melipilla para presentar el libro de Gladys Regreso a la esperanza. Derrota de la Operación Cóndor. Ni siquiera recordaba don Lucho que con su cálido recibimiento en su hogar de San Bernardo aquella mañana de 1997 había contribuido a que Chile y su Partido Comunista me atraparan para siempre.

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[1] Véase nuestro trabajo “Desde el hondo crisol de la patria… Salvador Allende y el Partido Comunista de Chile”, incluido en el número monográfico publicado por la revista Utopías/Nuestra Bandera con motivo del centenario del compañero Presidente: http://rebelion.org/docs/83157.pdf

rJV



 
UN HIJO DE SU PUEBLO Y UN POLITICO EJEMPLAR




Santiago de Chile, 21 jul. 2010, Tribuna Popular TP.- Quien fuera Secretario General del Partido Comunista de Chle (PCCH) durante un tiempo excepcionalmente extenso, a consecuencia de la persecución personal en su contra bajo el gobierno de Gabriel González Videla (1946-1952), murió hoy a los 93 años de edad.

Él no abandonó nunca el respeto por los trabajadores de su país, dejando una lección de consecuencia, responsabilidad, sacrificio y entrega absoluta a sus obligaciones, las que fueron -un sello de distinción- además, de una contribución permanente a la unidad de los trabajadores chilenos.

Viajó por el mundo y su figura pequeña en tamaño físico alcanzó dimensiones de un político de altísimo nivel.

Corvalán fue detenido tras el golpe militar de Augusto Pinochet, en septiembre del 1973, contra el gobierno de Salvador Allende, y fue relegado al campo de concentración de la austral isla Dawson junto a otros dirigentes de la Unidad Popular, desde donde fue trasladado a los centros de tortura de Ritoque y Tres Álamos.

El dirigente comunista fue liberado en una absolución de 200 presos políticos que Pinochet concedió en 1976 tras una fuerte campaña internacional y en la que Corvalán fue canjeado por el disidente soviético Vladimir Bukovsky. El intercambio se produjo en Zúrich (Suiza), a petición del dictador chileno, y permitió que el escritor ruso fuera liberado de la cárcel y que Corvalán fuera asilado en la Unión Soviética.

Corvalán, que había encabezado a los comunistas chilenos entre 1959 y 1989, y fue elegido senador en el período 1961-69 y 1969-1977, retornó a Chile en 1988, donde participó en la transición a la democracia.

Un comunicado del PC manifiesta el “profundo dolor” del partido.

Tras dar un detalle de los aspectos más relevantes de Corvalán, indica que “el Partido Comunista de Chile repliega sus banderas y extendemos nuestra solidaridad a su esposas y hijas a quienes acompañamos en su profundo dolor”.

Agrega que “de acuerdo con la familia informaremos posteriormente el lugar del velatorio y el funeral de nuestro querido compañero”.

El político chileno, de profesión profesor y periodista, nació el 14 de septiembre de 1916 en Tomé y tuvo un destacado protagonismo en su partido desde fines de la década del ’40 y, sobre todo, durante el gobierno de Salvador Allende. Ya en 1947, cuando fue proscrito el PC, fue llevado a los campos de concentración de Pitrufquén y Pisagua.

Fue elegido senador en 1961 por las provincias de Ñuble, Concepción y Arauco y en 1969 por Aconcagua y Valparaíso.

Tras el golpe de Estado de 1973, Corvalán fue detenido y deportado a la Isla Dawson, y durante su permanencia fue galardonado con el Premio Lenin de la Paz.

En la Biblioteca del ex Congreso Nacional, son velados los restos del ex secretario general del Partido Comunista, Luis Corvalán Lepe.

Hasta allí podrán llegan quienes desean rendirle un homenaje hasta el próximo sábado cuando a las 11.30 se lleve a cabo el funeral en el Cementerio General.

Se espera que llegue gran cantidad de público y dirigentes políticos, sociales, sindicales y estudiantiles.

No está previsto que al velatorio, cuyo ingreso es por calle Catedral, o al funeral asistan autoridades del actual gobierno, aunque fuentes de La Moneda afirmaron que se evalúa “alguna representación o mensaje”.

 
 
 


El chileno Luis Corvalán « Lucho » ha muerto

El antiguo secretario general del Partido Comunista Chileno ha fallecido el miércoles en Santiago.
Don Lucho ya no está. Luis Corvalán ha muerto, el miércoles por la mañana, en su domicilio de Santiago, rodeado de los suyos. El infatigable demócrata tenía noventa y cuatro años. El destino del que fue secretario general del Partido Comunista Chileno (PCC) de 1958 a 1989 permanecerá estrechamente unido a las esperanzas del progreso barridas en 1973 por el golpe de Estado y posterior dictadura del siniestro Pinochet. Pero sin ponerle de rodillas. “la consigna proclamada por O´Higgins : “vivir con honor o morir con gloria” será nuestra bandera” declaró en los momentos más sombríos.


Luis Corvalán nació en 1916. Desde los dieciséis años, milita en las juventudes comunistas. Elegido para el Comité Central del PCC en 1950, dirigirá durante diez años “El Siglo”, órgano de su partido. Senador, participa junto a Salvador Allende, el futuro presidente socialista, en la creación de la Unidad Popular. Reelegido en 1969, nunca terminará su mandato. Detenido en septiembre de 1973, es deportado a la cárcel de Isla Dawson. Conoce el horror del campo de detención de “Ritoque” y las torres de vigilancia de “Tres Álamos”. Prisionero de la junta fascista que le acusa de “alta traición”, Luis Corvalán será liberado en 1976 y expulsado a la URSS, en el marco de un intercambio con el opositor ruso Vladimir Bukovski. Una liberación decidida por la mayoría de la dirección del Partido, que levantó polémica en aquel momento. En el exilio, junto a su esposa Lily, Luis Corvalán litiga por los 3.000 desaparecidos, víctimas del terrorismo de Estado. Denuncia el Chile hambriento. Su Chile donde las libertades han sido abolidas. De vuelta finalmente a casa, en 1988, el hombre del sombrero tirolés y poncho sobre los hombros, no cesará de trabajar por la democracia.

El día de su muerte, la Iglesia católica, de la que él decía que era a veces “la voz de los que no tienen voz”, se ha atrevido a proponer el indulto para los militares culpables de violaciones de los Derechos Humanos. Mejor habría hecho en callarse. El “camarada Lucho”, como le nombran con ternura sus compañeros de siempre, será inhumado el sábado en la capital.

l´Humanité en español



                                            Luis Corvalan con Erick Honeccker
PCV: En la lucha por el Socialismo continuamos con su obra


Caracas, 22 jul. 2010, Tribuna Popular TP.- El Partido Comunista de Venezuela (PCV) envió ayer sus condolencia por la desaparición física del Camarada Luis Corvalán Lepe, ex Secretario General del Partido Comunista de Chile (PCCH), en la cual destaca el recuerdo de su paso por Venezuela cuando fue liberado por la solidaridad internacional de las garras del fascismo, en dicando que “nos corresponde en la lucha por el bienestar y la paz de nuestros pueblos, en la lucha por el Socialismo para continuar su obra”.

A continuación el texto de la misiva enviada en el día de ayer a la Dirección Nacional del PCCH

Julio 21, de 2010

Compañeros

Dirección Nacional

Partido Comunista de Chile

Estimados camaradas:

Reciban con la presente los saludos revolucionarios del Comité Central del Partido Comunista de Venezuela al expresarles nuestras condolencias y nuestra solidaridad por la desaparición física del Camarada Luis Corvalán, ex Secretario General de vuestro Partido y ex parlamentario.

Está en nuestros recuerdos su paso por la Venezuela de Bolívar, tras su liberación, después de la prisión durante la dictadura de Pinochet en los campos de concentración en Isla Dawson, Ritoque y Tres Álamos.

Esta irreparable pérdida, de un valioso camarada, nos lleva a reflexionar sobre la labor que nos corresponde en la lucha por el bienestar y la paz de nuestros pueblos, en la lucha por el Socialismo para continuar su obra.

Decimos con nuestro cantautor Alí Primera: “Los que mueren por la vida, no pueden llamarse muertos”.

Adelante camaradas!

Reiterándoles nuestra amistad y solidaridad,

Fraternalmente

Oscar Figuera

Secretario General




                                  Postal de la alemania democratica en homenaje a Luis Corvalan
Pésame de los comunistas checos a los comunistas chilenos



El Comité Central

del Partido Comunista de Chile (PCCH)

Praga, el 22 de Julio de 2010.

! Estimados Camaradas !

Con profunda pena hemos recibido la triste noticia ke el mircoles 21 de Julio fallecio el camarada Luis Corvalán, ex-secretario General del PCCH, grande e inovidable personalidad del movimiendo comunista internacional.

El camarada Corvalán era un simbolo de la revolucion chilena, un simbolo de la lucha contra el regimen de Pinochet, un simbolo de la lucha denodada por el socialismo en la America Latina y en el mundo. Siempre mantenia cordiales relaciones con Checoslovaquia y nuestro Partido le recibía, con un gran respeto y veneracion. El Partido Comunista de Bohemia y Moravia nunca olvidara a Luis Corvalán, a un gran chileno, a un valiente, juicioso y culto revolucionario.

Acepten expreciones de nuestro mas profundo pesame. En nombre del Comite Central del Partido Comunista de Bohemia y Moravia y de los comunistas checos me despido de este gran hijo del pueblo chileno.

Le deseo al PCCH que cicatrize lo mas pronto posible esta profunda herida y que siga caminando por la via trazada por el gran patriota e internacionalista Luis Corvalán.

Con mis cordiales saludos

Vojtěch FILIP

el presidente del CC del PCBM



Luis Corvalán, integridad y compromiso con el pueblo


Jaime Escobar

Rebelión

Ayer por la mañana falleció un hombre justo, bueno, íntegro y revolucionario que supo defender las luchas de los trabajadores, sufriendo por ello el destierro y la persecución implacable de la dictadura de Pinochet.

Ayer por la mañana, a las 8:00 y a los 94 años falleció don Luis Corvalán Lepe, ex secretario general del Partido Comunista de Chile y figura emblemática de lucha por los derechos de los más desposeídos. Acción permanente de esta figura y que es reconocida en todo el orbe.

Corvalán Lepe, de profesión profesor y periodista , nació el 14 de septiembre de 1916 en Puerto Montt y tuvo un destacado protagonismo en su partido desde fines de la década del ’40 y, sobre todo, durante el gobierno del Presidente Salvador Allende . Ya en 1947 , cuando fue proscrito el PC , fue llevado a los campos de concentración de Pitrufquén y Piragua , viviendo en situación precaria.

Fue elegido senador en 1961 por las provincias de Ñuble, Concepción y Arauco y en 1969 por Aconcagua y Valparaíso . Además cumplió variadas e importantes tareas en la conformación de la Unidad Popular y, luego en el gobierno de su amigo el Presidente Allende con quién tenía plena confianza más allá de la pura área política. En este contexto, detalla importantes episodios de su fructífera vida política en sus Memorias: “De lo Vivido y lo Peleado” que salió en agosto de 1997 (Lom Ediciones).

Tras el golpe de Estado de 1973 , Luis Corvalán fue detenido y deportado a la Isla Dawson , y durante su permanencia fue galardonado con el Premio Lenin de la Paz . Además de pasar por los campos de concentración de Ritoque y Tres Alamos. Posteriormente don Lucho Corvalán recibió asilo en la Unión Soviética hasta 1988 , cuando regresa a Chile y participa del proceso democratizador del país.

De vuelta en Chile y en pleno tránsito a la democracia, Luis Corvalán hizo importantes aportes para que Chile superara los resabios dictatoriales y la inicua exclusión política. Para ello usó variados caminos y uno de ellos, aparte de la vida partidaria, fue escribir una serie de artículos y libros dando cuenta de su clara e inequívoca posición política comprometida con los valores de la justicia, los derechos humanos y la democracia.

Don Luis Corvalán, respetado por creyentes y no creyentes –tuvo una respetuosa amistad con el cardenal Raúl Silva Henríquez- queda en la memoria del Pueblo chileno como un hombre bueno, íntegro y revolucionario siempre fiel a las causas buenas y justas para todo hombre y mujer que sufre los embates perversos del capitalismo neoliberal que aplasta la libre conciencia humana. Don Lucho ya descansa en Paz.



    Un miembro del Departamento Internacional del CC del PCUS honra al camarada Corvalán


Adiós, camarada Lucho!

Para mí ayer, 21 de julio, se produjo un día muy triste: murió en su casa, mi compañero mayor, desde 1958, el Secretario General del Partido Comunista de Chile, Luis Corvalán. Como empleado del Departamento Internacional del Comité Central del PCUS tuve la oportunidad de comunicarse con él cerca de 30 años. Fue un destacado dirigente del movimiento comunista, figura extraordinario en el punto de vista político y humano.

Habiendo crecido en una familia de campesinos, pronto se unió al movimiento revolucionario-democrático, a los 16 años ingresó en el Partido Comunista, las aspiraciones de que se mantuvo fiel hasta el fin. Se destacaba por la accesibilidad, la atención a la gente, la falta de arrogancia y el enfoque dogmático de las cuestiones teóricas, la amplitud de puntos de vista en relación a las obras de la literatura y el arte, el fue una persona de principios y, cuando sea necesario, exigente. A lo largo de su larga vida, "Lucho", como lo llamaban sus compañeros en el partido, demostró ser un auténtico internacionalista, un partidario de la justicia social, la aplicación de los principios verdaderamente democráticos, la eliminación de los males del sistema capitalista, la aplicación de los objetivos socialistas.

La línea de sus actividades se han convertido en una lucha por la unidad de las fuerzas democráticas. Él ha hecho una notable contribución a la creación del bloque de la Unidad Popular , ganó las elecciones presidenciales de 1970. Fue uno de los autores de la estrategia de la llegada al poder ву las fuerzas populares por medios democráticos a través de elecciones. Las prisiones y campos de concentración, donde lo lanzó los gobernantes no pudieron romper la voluntad de Luis Corvalán.

El apoyo constante de la lucha de otros pueblos por la libertad y la democracia, los esfuerzos de los comunistas soviéticos y el pueblo soviético por la transformación socialista en su país eran una parte integrante de la posición ideológica del líder del Partido Comunista de Chile.

Poco después del cambio para un disidente soviético y la llegada a la URSS en 1976, Corvalán pidió una ilegales regresar a casa para participar en la lucha por la restauración del orden democrático. En agosto de 1983 como resultado de la asistencia de la dirección del PCUS de la operación que le exejía todo el coraje, regresó a Chile. Después de la desaparición de la Unión Soviética siguió vigilando de cerca los acontecimientos en Rusia, como lo demuestra su autoría en el libro de 1993 "El colapso del gobierno soviético", cabildeó para la profundización de las reformas democráticas en su país. Dedicó a esta tema publicado hace dos años el libro "Los comunistas y la Democracia ".

Luis Corvalán, vivirá para siempre en los corazones de los comunistas rusos, los de nuestro país, que aprecian los ideales de justicia social y verdadera democracia.


I. Rybalkin


                                                       Luis Corvalan con Brezhnev

PCB (Del tercer congreso nacional 1971)

El camino hacia la conquista del poder popular no surge de los esquemas abstractos elaborados sin tomar en cuenta las tendencias generales de la correlación de fuerzas y los aspectos particulares de cada situación concreta. Nace de la experiencia de las propias masas. Ellas han asimilado, en largos años de lucha, la necesidad de organizarse, de prepararse para el empleo de todas las formas de lucha a fin de derrotar al enemigo en todos los terreno
 (Tesis Programática III congreso nacional 1971 PCB)


EN MEMORIA DE ANITA URQUIETA

EN MEMORIA DE ANITA URQUIETA
Aunque tarde publicamos algo sobre el sensible fallecimiento de nuestra querida camarada Anita Urquieta.


Murió Ana Estela Urquieta Paz, presidenta de ASOFAMD, a causa de un paro cardíaco la madruga de hoy. Ahora, le esperan unas exequias que se celebrarán en la ciudad de Cochabamba, adonde fue trasladada a las 11:30 de hoy, por avión.



Anita como le decían todos y todas.

Tuvo un recorrido contundente en este mundo

Nació en Catavi el 25 de septiembre de 1944, de joven fue apresada en 1972, detenida, torturada, maltratada y encarcelada por portar un boletín del Frente Amplio, con información sobre violaciones y maltratos en la cruenta dictadura del coronel Hugo Bánzer

Como militante y hermana de Alvaro Urquieta Paz guerrillero asesinado y desaparecido en Teoponte, fue firme luchadora contra la Impunidad.

Fue miembro del Partido Comunista, que la condecoró por 50 años de lucha

Anita se destacó como firme militante y defensora de los Derechos Humanos,

revolucionaria de por vida.

Tras muchos años de ser parte del Directorio de ASOFAMD fue elegida presidenta en el 9no congreso de 2009, rol que desempeñó con consecuencia y decisión.

Como presidenta de ASOFAMD:

- Impulsó el levantamiento de reserva y desclasificación de archivos de las fuerzas Armadas.

- Impulsó la investigación de 25 casos de desaparición forzada ocurrida en la dictadura de Luis García Meza.

- Impulsó la creación de la Comisión de la Verdad.

- Fue miembro del Comité Impulsor del Juicio contra Leopoldo Fernández y otros responsables de la Masacre en Pando el 2008

- Fue miembro del Consejo de DDHH en representación de ASOFAMD

- Miembro del CIEDEF, (Consejo Interinstitucional, para el esclarecimiento de desapariciones forzadas)

- En el libro “LIBRES”, cuya edición impulsó nos dejó su testimonio y pedido personal…“No queremos sombra sino luz, amor, esperanza en nuestro país.

Es lo único que tenemos y en él nuestros hijos y todos nuestros seres queridos.

Muchas de nosotras seguimos luchando NO NOS DOBLEGARON, estamos vivas para no olvidar y decimos ni olvido ni perdón, justicia”.



Paz en la tumba de Anita y mucha luz en este nuevo camino que emprendió

Con cariño y admiración sus compañeras y compañeros.