PARTIDO COMUNISTA DE BOLIVIA
Comisión Política
EN TORNO AL CONFLICTO DEL ISIBORO-SECURE
EN TORNO AL CONFLICTO DEL ISIBORO-SECURE
El conflicto iniciado
el 15 de agosto con la marcha indígena del TIPNIS, en oposición a la
construcción de la carretera Villa Tunari-San Ignacio de Moxos, ha sufrido un
serio agravamiento, debido a la intervención policial del día 25, mostrando un
comportamiento totalmente condenable, de parte de los policías. En este
sentido, siendo necesario un examen serio que refleje con objetividad los
hechos y el trasfondo del problema, el Partido Comunista de Bolivia se
pronuncia puntualizando lo siguiente:
1. La marcha
-que tiene elementos atendibles y una plataforma de demandas incoherente- ha
sido inspirada en su intransigencia y beligerancia por quienes están a la
búsqueda de pretextos para generar una creciente oposición y desprestigiar al
gobierno produciendo situaciones de tensión, divisiones en la base social
indígena originaria campesina, enfrentamientos entre distintas organizaciones
populares, y torpedear las elecciones judiciales del 16 de octubre. Su meta
reiteradamente anunciada, de llegar a La Paz a como dé lugar, revela que el
propósito es servir de detonante a un estado de conmoción social.
2. Los
acontecimientos del sábado 23, que derivaron en la toma de rehenes de dos
dignatarios de Estado, desenmascaró la verdadera intencionalidad de dirigentes
e inspiradores de la marcha. Los sucesivos propósitos del gobierno de entablar
conversaciones y llegar a acuerdos satisfactorios, fueron eludidos y hasta
burlados por los cabecillas de la marcha. En esto recibieron el apoyo de las
organizaciones y exponentes de la derecha y la reacción coludidas, sin que sea
extraño, con la ultraizquierda, trotskistas y resentidos de varias gamas.
3. No se puede
ignorar la acción desinformadora y confusionista de la mayor parte de los
medios de comunicación que, aplastantemente dominados por la derecha, han
creado en algunos sectores sociales actitudes prejuiciadas y agresivamente
adversas al gobierno. Tampoco puede ignorarse la acción de numerosas ONGs que
han estimulado y sostenido la marcha ni la injerencia de USAID y funcionarios
de la Embajada norteamericana. Ésta, ha propiciado la visita de ciertos
emisarios “indígenas estadounidenses” que han transmitido falsas imágenes de su
existencia en las reservaciones de su país.
4. La crisis
generada por todos estos hechos ha ocasionado el quiebre de ciertos cuadros del
esquema gubernamental y manifestaciones de descontento y hasta de
distanciamiento de elementos endebles política e ideológicamente. Como ha
planteado el Presidente Morales debe realizarse una pronta y convincente
investigación de la inadecuada intervención de la Policía y sancionarse a los
que resultaren culpables.
5. Por lo
anterior afirmamos que esta compleja coyuntura demanda abordarla con la mayor
serenidad y autocrítica - como la efectuada por el propio Presidente -
asumiendo responsabilidades por errores en que se han incurrido y la tardanza
en la resolución del problema. Por cierto que nada es casual en el desarrollo
de los hechos, existiendo factores externos e internos que desembocaron en la
actual crisis, donde resalta la injerencia neoliberal e imperialista. En este
sentido no hay que perder de vista que la conspiración continuará y habrá que
tomar todos los recaudos necesarios para preservar el Proceso de Cambios y
derrotar a sus enemigos jurados.
6. Al haber
llegado a este momento, desfavorable para las fuerzas populares, urge un
replanteo de las relaciones frustradas por la violencia y el accionar de los
intereses en juego. Se debe recuperar a los sectores de trabajadores, disipar
el desencanto de las capas medias y superar las divisiones que provoca el
enemigo, sobre todo en las organizaciones sociales y campesinas poco
politizadas y a veces presas de una prédica falsamente indigenista y
marcadamente antisocialista y anticomunista. La plataforma de demandas de la
dirigencia indígena, incoherente e inaceptable, no guarda correspondencia con
la realidad objetiva y la necesidad de un desarrollo veraz que no tiene por qué
entrar en contradicción con los derechos humanos y colectivos de los pueblos
indígenas ni el necesario cuidado del medioambiente.
7. En virtud
de la gravedad de las derivaciones de los sucesos y el creciente
aprovechamiento oportunista de las fuerzas de oposición, cuyo discurso
indigenista y ecologista de ocasión trata de seducir electoralmente a las capas
medias, nuestro Partido propone al Gobierno del c. Evo Morales la adopción de
medidas emergentes a breve plazo:
* Apoyar la
decisión del Presidente que, hasta tanto no se arriben a los consensos
indispensables, se declara la suspensión temporal de cualquier actividad
relativa al tramo II de la carretera Villa Tunari-San Ignacio de Moxos.
* Propiciar la
formación inmediata de una Comisión de Alto Nivel con participación de todos
los actores involucrados en el conflicto, para la elaboración conjunta con
carácter prioritario de disposiciones legales como una Ley de Consulta Previa a
los Pueblos Indígenas, conforme a nuestra Constitución Política, el Convenio
169 de la OIT y la Declaración de Derechos de los Pueblos Indígenas de las Naciones
Unidas.
* Encarar la
apropiada respuesta a la campaña mediática expansiva, con propuestas
alternativas y viables que no supongan concesiones de principio, sino
recobrando la iniciativa y la credibilidad de las clases populares en el
proceso de transformación estructural.
* Desplegar los
mayores esfuerzos para rearticular las organizaciones leales del proyecto
revolucionario y establecer seria y orgánicamente un centro de dirección
programática y ideológica que señale las perspectivas de desarrollo y
profundización del Proceso de Cambios.
La Paz, 29 de septiembre de 2011
COMISION POLITICA
PARTIDO COMUNISTA DE BOLIVIA
