Hace 20 años el traidor Boris Yeltsin, llegado a la presidencia de la Union Sovietica de la mano de las reformas capitalistas de Mijail Gorbachov, otro gran criminal al que los trabajadores de las antiguas repúblicas soviéticas algún dia juzgarán, y los presidentes de las Repúblicas de Ucrania y Bielorrusia firmaron el acta que ponía fin a mas de 70 años durante los cuales los capitalistas del mundo vieron amenazados sus privilegios y en riesgo el sistema en el que mientras la mayoría trabajaba ellos se enriquecian en base a la extracción de la plusvalía de la producción.Aquel 8 de diciembre de 1991 no solamente significo una tragedia humanitaria para todos los trabajadores de las repúblicas soviéticas que conformaron la URSS, sino también para los del resto de paises socialistas y del tercer mundo, a los que el Ejercito Rojo amparó de las ambiciones económicas de los regímenes capitalistas. De hecho, los mismos trabajadores sometidos al sistema de explotación de la fuerza de trabajo y de los medios de producción por manos privadas, sufrieron las consecuencias positivas durante los siete decadas de imperio socialista, al obligar a los magnates capitalistas a alevar el nivel de vida de aquellos para evitar la tentación de imitar a sus camaradas sovieticos, y socializar los medios de producción para que la plusvalia no fuera solamente a unas manos, sino que se repartiera colectivamente, como en la URSS.
El lider de los comunistas moldavos, Vladimir Voronin, cuyo pueblo ha vivido en sus propias carnes la tragedia de la desaparición de la URSS, ha lamentado hoy, en conferencia de prensa, que Gorbachov, Yeltsin y otros traidores provocaran el derrumbamiento del estado de los trabajadores y de los pueblos, ofiializada hoy hace 20 años.
Como saben bien tanto Voronin como los trabajadores moldavos, "el acontecimiento marcó una tragedia de dimensiones incuantificables no solo para los comunistas, sino tambien para la mayoria de los moldavos, como demuestran los sondeos de los últimos años, y para mas de los 300 millones de hombres que fueron ciudadanos soviéticos".
Para Voronin, como para los miles de ciudadanos moldavos que desearian hoy que se volviera a reconstituir la URSS (según las ultimas encuestas) , Moldavia sería hoy mucho mas rica y los ciudadanos, especialmente los trabajadores, tendrian mas derechos y un mayor nivel de vida, si Gorbachov, Yeltsin y otros mercenarios similares no hubieran entregado la URSS a mafiosos multinacionales o locales.
Como afirma Voronin, el hundimiento de la URSS fue "la mayor catastrofe geopolitica del siglo XX". Y tiene la razon, no solo por lo que afecto a la calidad de vida y a cosas tan simples como el derecho a un puesto de trabajo o a poder comer para sobrevivir, de los trabajadores de las antiguas republicas sovieticas, sino que 20 años despues estamos comprobando como la misma existencia del estado de los trabjadores y los pueblos servia como garantia del "estado de bienestar" de los ciudadanos europeos, y que su desaparición fue el pistoletazo de salida para que los magnates y otros parásitos económicos se dispusieran a recuperar los privilegios que compartieron por el miedo al comunismo, y que hoy ya no hay necesidad de repartir con los que siempre fueron sus despreciables enemigos: los trabajadores.

Y es que el final de la URSS hace 20 años, aquel triste 8 de diciembre de 1991, no solo fue el inicio de una gran tragedia social para todos los trabajadores sovieticos que disfrutaban entonces de unos derechos que hoy parecen sueños inalcanzables (un trabajo seguro, una vivienda accesible, una sanidad de calidad y gratuita, educación, libre acceso a la cultura, etc...), sino que significo el final de la necesidad de los capitalistas occidentales de tener que renunciar a parte de su beneficio para garantizar algunos derechos a los obreros (sobre los que siempre creyeron, como siguen haciéndolo, que su único derecho es el de mantener la ostentosidad y la buena vida de la clase dominante), y evitar que estos, mirando el ejemplo de sus hermanos sovieticos, se pusieran a pensar que no tenian por que seguir sustentando a una clase parásita con su esfuerzo y trabajo.
Asi que, como sufrimos todos los dias en la Europa de hoy, 20 años despues de aquel dia infame, los trabajadores de occidente tambien sienten cada dia mas con mas profundidad las consecuencias del derrumbe de la Union Sovietica, mientras los capitalistas, libres ya de la amenaza de la potencia sovietica, recuperan, cada dia mas aceleradamente con la excusa de la crisis, todo lo que un dia tuvieron que compartir con sus asalariados para aumentar la tasa de beneficio que resignarse a disminuir durante 70 años.
http://www.adevarul.ro/moldova/actualitate/Vladimir_Voronin-_-Destramarea_URSS_a_fost_o_TRAGEDIE_pentru_300_milioane_de_oameni_0_605339631.html










