Han
pasado 10 años, y entre tantos libros, documentales, artículos,
revistas y folletos difundidos por medios y organismos privados y del
propio gobierno, no existe publicado un sólo documento, entrevista o
relato de la posición o actuación de los militantes del Partido
Comunista de Venezuela durante los días del 11 al 14 de abril de 2002.
Este
silencio mediático y negación de los comunistas no debería extrañar a
nadie. Todavía en este proceso de construcción del socialismo del siglo
XXI es la norma no escrita. Es más fácil ver a un banquero en el estatal
canal 8 (VTV) que a un dirigente del PCV. O tal vez la cautela de los
comunistas no les permite hablar mucho de estos temas latentes
públicamente.
¿Qué
hicieron los hombres, mujeres y jóvenes de esta organización política
revolucionaria que asumió a Hugo Chávez como su candidato desde febrero
de 1998 y líder del proceso revolucionario? Por cierto, en una relación
compleja pero sincera en la propuesta de marchar rumbo al socialismo.
Es
difícil saberlo entre ese mar de Pueblo y de militares patriotas que el
13 de abril 2002 retornó a Hugo Chávez al poder legítimo de la
República Bolivariana de Venezuela. Y no sé si a los comunistas les
importe mucho que alguien los mencione. Pero la historia es algo más que
héroes y televisión.
