Alexandra Nariño
Guerrillera FARC
Delegación de las FARC por la paz
La Habana

Para realizar esta entrevista con una revolucionaria e internacionalista holandesa, no tuvimos que desplazarnos hasta Ámsterdam, la encontramos en La Habana- Cuba como integrante de la delegación de paz de las FARC-EP, hasta aquí llego porque su compromiso con las causas justas de Nuestra Patria desde su trinchera Fariana la han convertido en firme combatiente por la paz de Colombia: " las mayorías del país (...) queremos la paz, pero la entendemos con reformas profundas que posibiliten alcanzar la justicia social" nos dice Alexandra Nariño en entrevista exclusiva para www.pazfarc-ep.org
1. ¿PRIMERO ALEXANDRA CUÉNTANOS SOBRE TI?
Nací en Denekamp, un pueblo en el este de Holanda, muy cerca de la frontera con Alemania y tengo 35 años.
Soy egresada de la universidad de Groningen, en el Norte de Holanda. Estudié Lenguas y culturas romances. En el 2001 escribí mi tesis sobre el proceso de paz en El Caguán y con eso finalicé mi carrera. Me encanta la parte de traducción, la etimología, pero también la literatura, así como la parte cultural e histórica de mi carrera, que es muy amplia.
Casi la única música que escucho en español es la música fariana: las canciones de Cristian Pérez, de Julián Conrado y muchos otros (encuentralas aquí). Pero hay una que me evoca un recuerdo muy especial del camarada Jorge, y es , de los Legendarios con Darío Gómez. Él la solía cantar todas las tardes, en los días antes del bombardeo; en todo el campamento se escuchaba la voz de él. Los guerrilleros nos reíamos y lo regañábamos por el ruido que hacía, pero no había quién lo callara. Me recuerda su alegría, su espontaneidad, lo humano que era…
Escucho mucha música en inglés, U2, Tori Amos, Portishead, Massive Attack… esa música toda me evoca partes de mi infancia en Holanda, mi época universitaria, las reuniones con mis amigas del colegio en que cantábamos con el piano, la guitarra. Las canciones del "du l´opera" que cantábamos en mi casa con toda la familia.
2. LA LUCHA GUERRILLERA ES MUY DIFÍCIL, ¿QUÉ TE LLEVO A INGRESAR, A TOMAR SEMEJANTE DECISIÓN?
Yo llego a Colombia porque me tocaba hacer una práctica para la universidad. Entonces en el periódico de la universidad había un anuncio de un colegio en Pereira que buscaban un profesor de inglés. Hice la propuesta en la universidad, para investigar el aprendizaje del inglés en niños hispanohablantes y me la aceptaron.
Estaba enseñando Inglés, y en los ratos hábiles me dedicaba a viajar por el país. Conocí el Amazonas (Leticia), Cali, Bogotá, Gorgona, Buenaventura, Cúcuta, Pereira, Manizales, Armenia…
en estos periplos pude palpar la dura realidad que aqueja a la mayoría del pueblo colombiano. Me di cuenta de que no solo es un pueblo que soporta aberrantes formas de pobreza, miseria y desigualdad sino que además se persigue, detiene, tortura y asesina a las personas que sueñan con otro tipo de sociedad. Entendí que un pueblo no se alza en armas porque quiere, sino porque le es impuesto. La lucha guerrillera, gradualmente, la empecé a sentir mía, y finalmente decidí ingresar. Considero que el sufrimiento de cualquier pueblo en el mundo es (o debe ser) un asunto de todos.




