Últimas entradas

Mostrando entradas con la etiqueta ANTI-REVISIONISMO. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ANTI-REVISIONISMO. Mostrar todas las entradas

Sobre el imperialismo-la pirámide imperialista





Artículo para El Machete, Revista de teoría y política del Partido Comunista de México


Por Aleka Papariga
Secretaria General del Partido Comunista de Grecia
Los días 11-14 de abril de 2013 se celebrará el 19º Congreso del KKE cuyo tema básico, aparte del informe de las actividades y de las tareas hasta el próximo 20º Congreso, es la elaboración del Programa del Partido y de sus Estatutos.
Uno de los asuntos que plantea el oportunismo contra el Partido es nuestra evaluación (que por cierto no es nueva ya que se menciona en el Programa actual y fue elaborada en el 15º Congreso, en 1996) que el capitalismo griego está en la fase imperialista de desarrollo y que ocupa una posición intermedia en el sistema imperialista internacional, con una fuerte dependencia de los EE.UU. y de la Unión Europea.
Atacan a la posición de que la lucha por la defensa de las fronteras, de los derechos soberanos de Grecia, desde el punto de vista de la clase obrera y de los sectores populares, está inextricablemente ligada con la lucha por el derrocamiento del poder del capital. El pueblo griego no debe defender los planes de guerra de uno u otro polo imperialista, la rentabilidad de uno u otro grupo monopolista.
El KKE tiene una rica experiencia que confirma plenamente la posición leninista sobre la relación entre el imperialismo –como la fase superior del capitalismo- y el oportunismo en el movimiento obrero, lo cual es un asunto que no está relacionado sólo con Grecia, sino con todos los países capitalistas. No es casualidad que la esencia económica del imperialismo que es el monopolio con sus rasgos característicos es subestimada o se deja de lado también por los partidos comunistas que se han adherido al oportunismo ya sea antes o, principalmente, después de la victoria de la contrarrevolución en los países socialistas.
La percepción oportunista sobre el imperialismo y la negación de la existencia de un sistema imperialista internacional (pirámide imperialista)
El término imperialista se ha puesto muy de moda recientemente en Europa y en Grecia entre fuerzas que no lo utilizaban con frecuencia o tan fácilmente en los años anteriores. El problema es que el imperialismo se presenta como algo diferente y distintivo del capitalismo, como un concepto político separado de la base económica, una posición que fue respaldada fuertemente por el padre del oportunismo, Kautsky. El oportunismo resulta, entre otras cosas, incapaz de modernizarse; repite a Kautsky, recurre a argumentos anticientíficos, se centra deliberadamente en la superficie y no en la esencia. No está en su interés y por lo tanto no puede ver el panorama total de la economía capitalista mundial en sus relaciones internacionales mutuas. Él que no quiere entender la esencia económica del imperialismo y ver en esta base la superestructura ideológica y política, al final lo absuelve, lo apoya y siembra ilusiones entre las masas obreras y populares de que existe capitalismo bueno y malo, gestión burguesa buena e ineficaz. En último análisis, el oportunismo quiere una sociedad capitalista sin las supuestas desviaciones, llamando desviaciones las propias leyes de la economía capitalista y sus consecuencias. Oculta a los pueblos la esencia clasista de la guerra, ya que la critica desde el punto de vista moral por sus consecuencias trágicas. Siembra la ilusión de que el capitalismo puede garantizar la paz si se imponen los principios de igualdad y libertad, de entendimiento político entre los países capitalistas rivales, si se ponen reglas en la competencia intercapitalista.
El oportunismo, el reformismo repite con un estilo de innovador la percepción antigua, vieja y anticuada de que el imperialismo se identifica con la agresión militar contra un país, la política de las intervenciones militares, los bloqueos, con el esfuerzo de reactivar la antigua política colonial. En Europa los oportunistas identifican el imperialismo con Alemania y con el dogmático, según dicen, punto de vista liberal autoritario. La política de los EE.UU. bajo la administración de Obama se considera progresista por las diferencias parciales con Alemania sobre la gestión de la crisis, o se considera imperialista solamente en relación con América Latina. Se considera como progresista cada intento de la clase obrera, por ejemplo de Francia o de Italia, de confrontar el antagonismo con el capitalismo alemán. El oportunismo en Grecia tiene como posición fundamental la de que el país está bajo ocupación alemana, que se ha transformado o que se está transformando en una colonia, que la están saqueando la señora Merkel y los acreedores. El enemigo principal, aparte de la propia Alemania, es la tríada de la Unión Europea, del Banco Central Europeo y del Fondo Monetario Internacional que supervisan y determinan la gestión de la deuda externa e interna y del déficit fiscal. Acusan a la burguesía del país y a los partidos gubernamentales de traidores, antipatriotas, subordinados y serviles a Alemania, a los acreedores o a los banqueros.
Acusan al KKE por nuestras evaluaciones sobre el capitalismo griego en el sistema imperialista internacional, lo cual no aceptan que existe. Consideran que Grecia es un país ocupado principalmente por Alemania y que el régimen es neo-colonial.

HOBSBAWM,O MARXISMO E OS INTELECTUAIS




Miguel Urbano Rodrigues

Reli há dias o último livro de Eric Hobsbawm: «Como Mudar o Mundo -Marx e o Marxismo,1840-2011»*.
Publicado pouco antes do seu falecimento, é uma coletânea de ensaios, conferências e artigos escritos entre 1956 e2009.
Distancio-me como comunista de parte da obra do historiador inglês. A discordância de muitas das suas opiniões, nomeadamente a reflexão sobre o desaparecimento da União Soviética e a agressão imperialista ao povo afegão, não me impede de aconselhar a leitura de «Como Mudar o Mundo». O seu mérito maior é o balanço  que apresenta do legado de Karl Marx e da sua profunda repercussão nos seculos XIX e XX e neste início do XXI. Tal como assinala no prefácio, «o marxismo foi durante os últimos 130 anos, um tema importante no contexto intelectual do mundo moderno e, através da mobilização de forças sociais, uma presença crucial, e em alguns períodos decisiva, na história do seculo XX».
A devastadora crise de civilização que hoje enfrentamos demonstra que o capitalismo não tem solução para os problemas da humanidade e terá de ser erradicado. Marx é, hoje como ontem, atualíssimo: ajuda a compreender o presente e abre as alamedas do futuro.
 
DO ENTUSIASMO À DESERÇÃO

Lenin afirmou que sem teoria revolução alguma pode vencer e ter longa vida. Enunciou uma evidência confirmada pela História.
Daí a importância dos intelectuais revolucionários como produtores e divulgadores de ideologia.
A obra de Marx, a principiar pelo Manifesto Comunista, não teria alcançado projeção mundial, cumprindo um papel insubstituível como guia para a ação revolucionária, se sucessivas gerações de intelectuais não a houvessem divulgado, transmitindo às massas uma nova compreensão da História, da economia, da política.
Mas, ao comentá-la e interpretá-la, muitos autores também a desfiguraram.
O livro de Hobsbawm contém uma informação densa e valiosa sobre a lenta divulgação de Marx ao longo da segunda metade do século XIX e das primeiras décadas do seculo XX.
Neste desambicioso artigo apenas chamarei a atenção para alguns aspetos da difusão do marxismo antes e depois da segunda guerra mundial e da influencia que as posições assumidas por autores que comentaram e interpretaram Marx, deformando-lhe o pensamento, tiveram no rumo de partidos operários tradicionais e de grandes lutas sociais contemporâneas.
Nos anos 20 e 30 do seculo passado, a ascensão do fascismo na Itália e na Alemanha provocou um interesse crescente dos intelectuais pelo marxismo. Escritores como HG Wells, Anatole France,Bernard Shaw, André Malraux, Aragon ,entre outros, assumiram a defesa da União Soviética, e, na Europa Ocidental e nos EUA, os debates sobre a obra de Marx ganharam atualidade. Tres prémios Nobel de Literatura, Aragon , Roger Martin du Gard e André Gide aderiram ao PCF. A ameaça fascista condicionava o futuro da Humanidade. Após a II Guerra Mundial, o interesse pelo marxismo aumentou. O papel decisivo da URSS na derrota do Reich nazi contribuiu muito para a adesão maciça de milhares de intelectuais aos partidos comunistas. Filósofos como Bertrand Russell e Jean Paul Sartre assumiram frontalmente a solidariedade com o povo soviético e os movimentos em defesa da Paz. Nas universidades, professores que não eram marxistas aderiram ao partido comunista.
A partir dos anos 50, houve uma autêntica enxurrada de livros e debates sobre o marxismo. Mas, como sublinha Hobsbawm, «a grande maioria dos intelectuais marxistas nesse período era constituída de marxistas recentes para os quais o próprio marxismo era coisa tao nova quanto, digamos, o jazz, o cinema e a literatura policial» tinham sido para as gerações anteriores.
O marxismo dos europeus era, porem, até à morte de Stalin,com poucas exceções, o divulgado pelas publicações da Academia das Ciências da URSS.
As interpretações alternativas da teoria marxista somente surgiram  após as polémicas desencadeadas pelo XX Congresso do PCUS.
Os textos dos filósofos da Escola de Frankfurt, de Adorno, Horkheimer e Marcuse, porta-vozes do chamado «marxismo ocidental»,  são na época tema de apaixonados debates nos campus universitários, coincidindo com as campanhas dos grandes media contra Stalin. A palavra stalinismo, criada pela burguesia, entra no léxico politico.
Para muitos intelectuais, a URSS, na qual durante décadas viam a pátria do socialismo, o país que construira uma sociedade símbolo do progresso e do humanismo, tornou-se, no auge de campanhas anticomunistas, a imagem da tirania e da desumanização da vida.
 Os livros de Gramsci, até então pouco conhecidos fora da Itália, conhecem difusão mundial, extravasando dos meios académicos. Mas a leitura da “mensagem” da obra do autor dos «Cadernos do Carcere» difere muito, mesmo no âmbito dos Partidos Comunistas do Ocidente.
A própria teoria da Hegemonia – a dominação da cultura de uma classe sobre o conjunto da sociedade - foi submetida a múltiplas interpretações, algumas incompatíveis. Em França, na Itália em Espanha, gramscianos entusiastas utilizaram – na para desvalorizar a luta de classes. Desvirtuado, Gramsci, um marxista original- inclusive um «leninista» na polémica opinião de Hobsbawm- foi bandeira do eurocomunismo. No Brasil e em Cuba destacados comunistas também o invocaram, distorcendo-lhe o pensamento.
Paradoxalmente, as campanhas contra a URSS e o «socialismo real» não afetaram a difusão do marxismo.
O anti- sovietismo, sobretudo apos os acontecimentos da Checoslováquia em l968, marcou a opção revisionista de influentes partidos comunistas do Ocidente, mas não impediu a expansão do marxismo em escala mundial.
A ruptura entre Moscovo e Pequim, a Revolução Cubana, a opção pelo socialismo da maioria dos movimentos de libertação africanos, a ampla difusão das teses de Frantz Fanon, a disseminação do Eurocomunismo criaram uma atmosfera de confusão ideológica.
 Os estruturalistas, nomeadamente Althusser e Poulantzas, fizeram escola, semeando discípulos em dezenas de países. O primeiro foi, aliás, membro do Comité Central do Partido Francês. 
Textos de Che Guevara também foram utilizados, com frequência e má-fé, por intelectuais que, deturpando-lhe o pensamento, assumindo-se como marxistas, utilizaram o eurocomunismo como alavanca de combate à União Soviética.
Dirigentes e académicos dos partidos comunistas da França e da Itália, que aderiram desde o início à perestroika não hesitaram em glorificar Gorbatchov e acompanharam com entusiasmo o processo de destruição da União Soviética. Das críticas a Stalin passaram rapidamente à crítica de Lenin.
O revisionismo de alguns partidos operários evoluiu em poucos anos para posições ostensivamente anticomunistas.
Um secretário-geral do PCF, Robert Hue, saudou como acontecimento positivo a desagregação da URSS, afirmando que tudo no país da Revolução de Outubro tinha sido negativo.

A VAGA REVISIONISTA 

A ofensiva revisionista precedeu, aliás, a perestroika.
As obras dos ideólogos da Escola de Frankfurt, foram amplamente publicadas nos EUA e saudadas pelas «novas esquerdas» americanas como contribuição revolucionaria ao marxismo. Nas grandes universidades, os epígonos de Marcuse condenaram em bloco os partidos comunistas existentes, revisionistas ou não, qualificando-os de traidores da causa socialista.
Os livros de Marx voltaram a ser amplamente editados e debatidos. «O Capital, entretanto, foi tratado como se fosse quase uma obra de epistemologia. Segundo Hobsbawm, “ a pesquisa e a análise do mundo real esconderam-se atrás do exame generalizado das suas estruturas e mecanismo, ou até atrás da investigação ainda mais genérica de como ele devia ser apreendido. Os teóricos eram tentados a passar de um exame dos problemas e perspetivas específicos de sociedades reais para um debate sobre a «articulação» dos «modos de produção» em geral”.
Muitos intelectuais, sobretudo os estruturalistas, esforçaram-se, na exegese da obra de Karl Marx, por opor os escritos do jovem Marx aos do Marx da maturidade. Dezenas de livros foram editados tendo por tema supostas e insanáveis contradições entre «Os Manuscritos de 1844» e «O Capital». Forjar imaginárias contradições entre Marx e Engels e opor ambos a Lenin foi outra modalidade de anticomunismo cultivada por marxologos antissoviéticos.
Esse cosmopolitismo marxizante somente deixou de fascinar os académicos das grandes universidades do Ocidente quando a URSS se desagregou e um capitalismo selvagem se implantou na Rússia, durante o consulado de Ieltsin.
O desaparecimento da União Soviética - uma tragedia para a Humanidade, festejada no Ocidente como vitória histórica da democracia-  atuou  como terramoto em partidos comunistas que já  tinham optado por um reformismo transparente. Muitos dirigentes apressaram-se a renegar o marxismo. Entre os intelectuais a debandada foi imediata; alguns invocaram a revolução técnico-cientifica para romper com o passado de comunistas.
O marxismo foi varrido das universidades e das livrarias.
Nos EUA, Francis Fukuyama,um funcionário do Departamento de Estado, anunciou com alegria o «Fim da História», a morte do comunismo e a vitória do neoliberalismo como a ideologia para a eternidade.
PRESENÇA DE MARX
A profecia foi,porém,rapidamente desmentida.
Marx volta hoje a ser editado, lido e o seu pensamento e obra debatidos. Na Europa, na America, na Asia, na Africa, Congressos e Seminários Internacionais são promovidos para o recordar e estudar.
Em Paris, Jean Salem promove na Sorbonne desde 2005 um Seminário semanal sobre «Marxismo no seculo XXI» em que participam em media 200 pessoas e que é acompanhado na Internet por dezenas de milhares.
O «Manifesto Comunista» é reeditado em dezenas de países, tal como as obras de Marx e Engels.
Como as causas que estão na origem das grandes revoluções não desapareceram e a crise do capitalismo se tornou estrutural, o renascer do interesse pelo marxismo é hoje uma realidade, não obstante a perda de influência dos partidos comunistas.
A cada ano aumenta o número de Congressos e Seminários Internacionais dedicados a Marx e à sua obra. Essas iniciativas mobilizam porem intelectuais que se situam em quadrantes ideológicos muito diferentes. Era inevitável. Emmanuel Wallerstein criou a expressão «os mil marxismos» em comentário a essa heterogeneidade.
Muitos marxianos interessam-se por Marx numa perspetiva exclusivamente académica. Ignoram a praxis.
Outros, embora afirmando a necessidade da luta contra o capitalismo e o imperialismo, concentram-se apenas em questões teóricas, distanciados de qualquer tipo de militância em organizações politicas.
Não esqueci o comentário ouvido do historiador Albert Soboul quando um comunista, professor da Universidade de São Paulo, no Brasil, expressou uma grande admiração pela contribuição do filósofo   Henri Lefèbvre como eminente marxista.
«É verdade-disse- ele escreveu livros importantes. Mas creio que nunca entrou numa fábrica, temo que nunca tenha falado com um operário».
Em Encontros sobre Marx participam também marxianos, sobretudo de tendência
trotskista, cujos trabalhos estão mais orientados para a crítica ao «socialismo soviético» do que propriamente para a exegese do pensamento do autor de «O Capital». Recordo o livro de uma historiadora portuguesa que, na tentativa frenética de responsabilizar Álvaro Cunhal pelo desfecho negativo da Revolução de Abril, o define como um menchevique português que teria impedido a luta revolucionária da classe operária…
Atitudes como essas não ocultam uma evidência: o renascimento do interesse por Marx e o marxismo é um fenómeno social e político de âmbito mundial, inseparável da consciência de que o capitalismo está condenado a desaparecer e que a única alternativa é o socialismo.
Reler os clássicos do marxismo, sobretudo Marx, tornou-se uma exigência das grandes lutas da humanidade contemporânea. Para preparar o futuro, como lembra Jean Salem.
Publicado no numero 3 de  «El Machete, revista de teoria y politica» do Partido Comunista do Mexico, Outubro   de 2013

*Eric Hobsbawm,«How to Change the World-Marx and Marxism,1840-2011»,London 2011


Carta de Molotov al PCUS despues del XX congreso

A mis camaradas del Presídium
De V. Molotov


Una vez concluido el XX Congreso del Partido quiero advertir a mis colegas del peligro con que nos enfrentamos como resultado de nuestras acciones. Hablo libremente porque, como es bien sabido, acepté la decisión colectiva, denuncié mis propias ideas, expresadas con anterioridad y me uní a un esfuerzo que, no puedo ocultarlo, sigo considerando como aventurerismo derechista.
Recordemos las discusiones que han tenido lugar durante los años pasados y que han culminado ante el Congreso.
Algunos de nuestros camaradas adoptaron la siguiente posición:
1. En una reacción prolongada de la guerra de Corea, los Estados Unidos estaban dedicando sus esfuerzos de un modo primordial al desarrollo de un anillo de pactos militares.
2. Estos pactos eran impopulares y al mismo tiempo ineficaces. Los pueblos de los países afectados deseaban la paz, el desarrollo económico y un creciente desarrollo nacional, así como una posición mejor para sus naciones.
3. Por tanto, era el momento oportuno para asociarnos con estos sentimientos emocionales y desbordar a los americanos.
Yo encabecé a los que adoptaron una posición opuesta, entre los que se contaban los más experimentados de entre nosotros en esas cuestiones. Manteníamos la siguiente posición:
a) La táctica propuesta fortalecería a los Gobiernos burgueses existentes, concedería tiempo a dichas naciones para organizarse y fomentaría una fase prolongada de desarrollo burgués.
b) La influencia que obtendríamos con una táctica semejante sería superficial y no podría traducirse en una toma del poder seria par parte de los comunistas.
c) La táctica necesaria del Frente Popular dentro de esos países haría imposible el desarrollo de la táctica de guerrillas e infiltración que es la única que promete éxito en esas zonas.
d) Podríamos vernos arrastrados a una competencia económica costosa en un momento en que nuestros recursos son altamente necesarios para finalidades militares y económicas dentro de la Unión Soviética.
La única esperanza que cabía hacerse consistía en que sin ayuda americana esos países, con sus estúpidos métodos burgueses, fracasarían, en sus planes económicos y se volverían hacia nosotros.
Repito que considerábamos la táctica propuesta como una negación de todas las lecciones de nuestra experiencia, desde la victoria de Lenin, en octubre, a nuestro triunfo diplomático en Ginebra, en 1954, en la cuestión de Indochina. Hasta ahora nuestro movimiento no ha confundido nunca los síntomas superficiales del poder y de la influencia con su esencia. En último análisis, el poder es una cuestión de control físico, y la política propuesta no promete en modo alguno el control físico. Al contrario, hace más difícil el problema de su adquisición.
Como sabéis muy bien, ninguno de las que abogaban por la política propuesta fue capaz de explicarnos cómo se pasa de los pactos económicos y de los collares de flores para nuestros colegas a la adquisición seria del poder. Pero nuestro inteligente y flexible camarada Mikoyan dejó bien sentada la cuestión con sus dos famosas proposiciones:
1. Lo que es malo para los Estados Unidos es bueno para la Unión Soviética.
2. Mikoyan puede obtener beneficios de la ayuda económica soviética.
Estos dos conceptos superficiales y, si se me permite, casi cosmopolitas, dejaron bien sentada la cuestión; y nos unimos todos para enunciar las doctrinas del XX Congreso: coexistencia prolongada, frentes populares y todo la demás.
¿Por qué vuelvo ahora a estas cuestiones dolorosas, tras de haber aceptado de buena gana la decisión colectiva? Lo hago porque en este momento creo que bien pronto veremos cómo se dispara la trampa americana sobre nosotros. Estamos comprometidos en esas posiciones y políticas altamente fluidas. Cada día llevamos a cabo algunas medidas, y fortalecemos en algún modo a Gobiernos no comunistas sobre los que no tenemos ningún control real. En tanto que los americanos prosiguen su política actual podemos influir indudablemente sobre esos Gobiernos, para que actúen en nuestro interés. ¿Pero están obligados los americanos a seguir concentrándose estúpidamente en sus pactos militares? ¿Son sus círculos dirigentes (que pueden achacar los cambios a excusas tan absurdas como unas elecciones a la opinión pública mercurial), son sus círculos dirigentes -os pregunto- incapaces de cambiar su política económica exterior? Y si lo hacen, ¿qué controles dignos de confianza poseemos sobre los Gobiernos medioorientales y asiáticos para asegurarnos de que, una vez fortalecidos, no volverán a adherirse al bloque americano?
Siempre hemos sabido que el margen de éxito o fracaso del segundo plan quinquenal indio era una cuestión de unos cuantos miles de millones de dólares en divisas extranjeras. Esto llegó a excitar incluso a algunos de nuestros camaradas. Recordad que sólo con grandes esfuerzos logré persuadir a algunos camaradas para que no hiciesen de este plan un éxito de Nehru prestándole ese dinero. Pero, ¿creéis que los americanos, que han estado fingiendo estupidez en esta cuestión, son incapaces de realizar la oferta ahora, una vez que nos hemos lanzado al aventurerismo derechista? El dinero significa poco para ellos; y si prolongan el auge del automóvil, como nos decía ese gran experto en capitalismo americano que es Mikoyan, tendrán que hacer préstanos al extranjero en el próximo año si quieren mantener el pleno empleo.
Y lo mismo puede decirse de Birmania, Indonesia, Pakistán y -tomad nota de mis palabras- de Oriente Medio.
Camaradas: estamos jugando con fuego burgués y acabaremos por quemarnos. Se nos ha tendido un cepo. Bien pronto los americanos volverán a esas zonas pobres con dinero, técnicos e intereses y misioneros; y los pueblos estarán contentos al volverles a ver. La India obtendrá Goa con apoyo americano y con un gran crédito para América gracias a la inteligencia de Dulles. Pronto tendremos que volver a los principios auténticos de Lenin y Stalin- sí, de Stalin- y más nos valdría empezar a pensar sobre lo que tendríamos que hacer en ese caso.

V. Molotov, 29 de febrero de 1956

La lucha del KKE contra el oportunismo. La experiencia de los años 1949-1968

Por Makis Mailis
miembro del Comité Central del KKE
responsable de la Sección de Historia del KKE

En noviembre de 2011 se publicó en Grecia el segundo volumen del Ensayo de la Historia del KKE, después de un largo período de debate que tuvo lugar en todas las organizaciones del Partido y de la Juventud Comunista de Grecia. Este proceso se completó con la celebración de una conferencia a nivel nacional, el 16 de julio de 2011, que aprobó el texto final del Ensayo de la Historia.
El segundo volumen abarca el período 1949 – 1968. Recorre el período desde el fin de la lucha armada que llevó a cabo el Ejército Democrático de Grecia durante tres años y medio (12 de febrero de 1946-29 de agosto de 1949) hasta la Sesión Plenaria del Comité Central del KKE (5 – 15 de febrero de 1968), en que el KKE se escindió y los que desertaron del partido, y habían formado un grupo revisionista de derecha (eurocomunista), fundaron un nuevo partido llamado KKE (interno).
Aunque el período que abarca son los años 1949 – 1968, el Ensayo de la Historia del Partido se remonta a la década de 1940. Esto es porque los documentos del partido en el período que examinamos tratan también de modo exhaustivo la década de 1940, porque la deducción de conclusiones de entonces fue la condición previa para que el partido formara su política en las nuevas condiciones.
Los derrocamientos contrarrevolucionarios, que se culminaron en 1989 – 1991, obligaron a nuestro partido a examinar su acción y su historia más en profundo. Nos vimos obligados a profundizar la valoración histórica de las decisiones y las acciones del KKE en base a conclusiones fundamentales de los desarrollos negativos anteriormente mencionados que se incorporaron en las resoluciones de sus congresos en los últimos veinte años, especialmente en el 18º Congreso (2009).
El KKE considera que el estudio de su historia es elemento de su desarrollo puesto que la experiencia histórica hace que la acción del Partido para la organización de la lucha de clases por la abolición de la explotación de hombre por el hombre sea más incisiva y eficaz. En este sentido el estudio de su historia llega a ser un proceso de inspiración para la acción consciente.
La cuestión más básica que trata el Ensayo de la Historia es la estrategia del KKE. Los criterios para su evaluación son los siguientes ejes:
1. Nuestra época es la época de transición del capitalismo al socialismo puesto que el capitalismo ha entrado en la etapa reaccionaria desde hace más de un siglo. Ha pasado sin retorno la época de las revoluciones democráticas burguesas que impulsaban el progreso social derrocando el poder de los feudales y eliminando los restos de las relaciones feudales de producción. El derrocamiento de la construcción socialista con el predominio de la contrarrevolución de 1989 – 1991 no desacredita esta acción sociopolítica revolucionaria como necesaria, vigente y como perspectiva.
2. El carácter de la revolución no se determina por la correlación de fuerzas existente, sino por la maduración de las condiciones materiales por el socialismo. El nivel mínimo de maduración de las condiciones materiales existe también cuando la clase obrera es una fuerza minoritaria como porcentaje en la población económicamente activa, una vez que toma conciencia de su misión histórica con la formación de su Partido.
3. Entre el capitalismo y el socialismo no existe ningún sistema socioeconómico intermedio por lo que no puede existir ningún tipo de poder intermedio.  El carácter del poder será o bien burgués o bien obrero (proletario). El punto de vista-posición de la posibilidad y de la necesidad de establecer un poder intermedio no se ha confirmado en ningún país.
El 18º Congreso del Partido trató este asunto y subrayó que no se debe confundir el carácter del poder con los “momentos” transitorios del tiempo histórico y repitió la posición programática del 15º Congreso acerca de los “momentos” transitorios:
“En condiciones de culminación de la lucha de clases, de ascenso revolucionario del movimiento popular, cuando haya iniciado el proceso revolucionario, es posible que surja un gobierno como instrumento de poder popular con la aprobación y el consentimiento del pueblo luchador, sin que se lleven a cabo elecciones generales ni procesos parlamentarios. Este gobierno se identificará o le separará distancia típica del poder de la clase obrera y de sus aliados. (...)
Para nuestro Partido está claro que el carácter del poder es la Dictadura del Proletariado sin que se confunda con otras formas de poder intermedios. Es una cosa darse cuenta posteriormente, es decir a través de la investigación histórica, de las diferentes formas que pueden surgir del proceso durante el cual no se haya derrocado todavía el poder burgués pero que haya empezado su debilitamiento, su sacudida. Las formas que toman los niveles de la sacudida del poder burgués en cada momento histórico es un asunto de investigación histórica. Por ejemplo, los primeros gobiernos que se formaron por los frentes antifascistas en los países liberados por el Ejército Rojo, no fueron poderes obreros revolucionarios (Dictadura del Proletariado) sino contaron con la participación de fuerzas burguesas. Por eso rápidamente se desarrolló un conflicto sobre una cuestión del poder “quién gobierna a quién” y en la mayoría de los casos se resolvió con la conquista del poder obrero revolucionario (Dictadura del Proletariado). El curso de los acontecimientos no debe separarse de la existencia de las fuerzas del Ejército Rojo. (...) Pero también en el caso de la Revolución Cubana no existe poder intermedio y formación socio-económica intermedia. El enlace para el inicio del proceso revolucionario fue la lucha armada por la independencia nacional que se estableció y objetivamente resolvió el problema a través de su transformación en lucha por el socialismo. (...) Ni tampoco el “doble poder” en Rusia comprueba que puede existir un poder intermedio.” [11]

Pável Blanco, líder del Partido Comunista de México: "FUNDAMENTAL CONSTRUIR ESTRATEGIA UNIFICADA DEL COMUNISMO INTERNACIONAL"

Unidad y Lucha


Una entrevista al primer secretario del Partido Comunista de México, Pável Blanco Cabrera, por parte del periódico Unidad y Lucha editado por el Partido Comunista de los Pueblos de España.

En ella, el dirigente habla sobre el desarrollo del PCM en el país y lanza una crítica al oportunismo de algunos partidos de sello comunista que han abandonado su tarea con la clase obrera para apoyar posturas de embellecimiento del capitalismo: “. La lucha contra el oportunismo es una condición de desarrollo del movimiento de los partidos comunistas y obreros”

Unidad y Lucha: Camarada Pável, ¿puedes comentarnos cuál es la actual situación política en México y cómo la analizáis desde el PCM?
Pável Blanco: El rasgo característico hoy es el ataque del capital para desvalorizar el trabajo con la reforma laboral (fin del derecho de huelga, de los contratos colectivos, de la jornada máxima y el salario mínimo, del régimen de jubilaciones y pensiones, de los fondos de vivienda y seguridad social, de la introducción del trabajo por hora y la legalización del outsourcing – intermediación de la contratación), la reforma educativa (reforma laboral aplicada a un millón y medio de trabajadores de la educación, concretamente a la certidumbre laboral, pues en cualquier momento pueden ser despedidos con la llamada evaluación universal) y la entrega del petróleo y la electricidad a los monopolios privados. Esta política fue prevista por nuestro Partido hace un tiempo debido a que la crisis de sobreacumulación y sobreproducción obligaba al gobierno que surgiera de las elecciones presidenciales a tal gestión.
La misma gestión de la crisis impuso la alianza interburguesa conocida como Pacto por México (PRI, PAN, PRD) que es un espacio de coordinación de las medidas legislativas y gubernamentales que se están aplicando, bajo la lógica de la “unidad nacional”, que además busca pactos interclasistas con sindicatos y organizaciones sociales que se alinean con la colaboración.
Sin embargo no logran la estabilización, pues los efectos de la crisis económica del capitalismo acentúan sus efectos, sobre todo el desempleo y la depauperación de las condiciones de vida de los trabajadores. Con el eufemismo de “desaceleración económica” hoy el gobierno federal admite la crisis, aunque fue negada una y otra vez pero, ya que ahora afecta a las capas medias, están obligados a reconocerla, además por el dato de la inminente quiebra de la industria de la construcción.
En tal contexto, lenta pero inexorablemente se desata una respuesta masiva de los trabajadores, expresada hasta hoy en el primer y segundo paro cívico nacional en el que han participado más de medio millón de trabajadores. Y seguramente diversas formas de insumisión popular están en el horizonte.
UyL: México comparte frontera con la principal potencia imperialista del mundo, ¿supone eso algún tipo de dificultad añadida para vuestro trabajo político?

REVISTA COMUNISTA INTERNACIONAL NUMERO 3

Bájate la edición número 3 editada en septiembre de 2012 de la  revista comunista internacional, revista editada por el movimiento comunista internacional

BAJAR AQUI:




Enver Hoxha: sobre el ataque de Jruschov y el revisionismo soviético contra la obra y figura de Stalin


Stalin y Enver


«En nuestra opinión, el XX Congreso y, en particular, el informe secreto del camarada Jruschov, no plantearon la cuestión del camarada Stalin de una manera correcta y objetiva, con espíritu marxista-leninista. En este sentido, Stalin era severamente e injustamente condenado por el camarada Jruschov y el XX Congreso. El camarada Stalin y su actividad no pertenecen solamente al Partido Comunista de la Unión Soviética y al pueblo soviético, sino a todos nosotros. Igual que el camarada Jruschov planteó en Bucarest que las divergencias existentes no son entre el Partido Comunista de la Unión Soviética y el Partido Comunista de China, sino entre el Partido Comunista de China y el comunismo internacional, de la manera que se complace en decir que las resoluciones de los XX y XXI Congresos fueron adoptadas por todos los partidos comunistas y obreros del mundo, así, de la misma forma, debió mostrarse más generoso y consecuente en juzgar los actos de Stalin para que aquellas decisiones fueran adoptadas conscientemente por los partidos comunistas y obreros del mundo entero.

No puede haber dos balanzas y dos medidas para estas cuestiones. ¿Por qué el camarada Stalin fue condenado en el XX Congreso sin que los otros partidos comunistas y obreros del mundo fueran consultados previamente? Por qué ante los partidos comunistas y obreros del mundo se lanzó súbitamente el «anatema» contra Stalin, y muchos partidos hermanos se enteraron de esto solo cuando el imperialismo hizo imprimir en gran cantidad el informe secreto del camarada Jruschov?

Al mundo comunista y al mundo progresista se le impuso -por el camarada Jruschov- la condena del camarada Stalin. ¿Qué podían hacer nuestros partidos en estas condiciones, cuando súbitamente, empleando la gran autoridad de la Unión Soviética, se les imponía así, en bloque, semejante cuestión? El Partido del Trabajo de Albania se encontraba ante un gran dilema. No estaba, como por lo demás no estará jamás, convencido de la razón por la que se condenó al camarada Stalin de la manera y en la forma como lo hizo el camarada Jruschov. Si, en general, nuestro partido si bien se quiso suscribir globalmente a las formulaciones del XX Congreso sobre esta cuestión, no se ajustó estrictamente a las limitaciones fijadas por él, ni cedió frente a los chantajes e intimidaciones que se le hacían desde el exterior. El Partido del Trabajo de Albania se mostraba realista sobre la cuestión de Stalin, se mostraba justo y agradecido con este glorioso marxista a quien, mientras vivió, nadie tuvo la «valentía» de criticar y a quien, después de muerto se le cubre de barro. Así se ha creado una situación intolerable. De tal modo que en toda una época gloriosa de la Unión Soviética, cuando fue erigido el primer Estado socialista en el mundo, fortaleciéndose la Unión Soviética, venciendo con éxito los complots imperialistas, aplastando a los trotskistas, los bujarinistas y los kulaks como clase; cuando se logró levantar la industria pesada y triunfó la colectivización, en una palabra, toda una época en que la Unión Soviética se convirtió en una gran potencia, en la que se edificó triunfalmente el socialismo, en la que se luchó con legendario heroísmo en la Segunda Guerra Mundial venciendo al fascismo, en una época en que fue creado el poderoso campo socialista, etc. Así pues en toda esa gloriosa época de la Unión Soviética se niega el papel dirigente de I.V. Stalin.

El Partido del Trabajo de Albania considera que no es justo, normal ni marxista que el nombre y la gran obra de Stalin sean borrados de toda esa época como se está haciendo. La obra inmortal de Stalin nos incumbe a todos defenderla. Quien no la defiende es un oportunista y un cobarde.

El camarada Stalin, por su papel personal y como dirigente del Partido Comunista Bolchevique, fue al mismo tiempo el más eminente guía del comunismo internacional después de la muerte de Lenin; influyó positivamente y con gran autoridad en la consolidación y el desarrollo de las conquistas del comunismo en el mundo entero. Todas las obras teóricas del camarada Stalin son un vivo testimonio de su fidelidad a su maestro genial el gran Lenin, y al leninismo. Stalin luchó por los derechos de la clase obrera y de los trabajadores del mundo entero, luchó consecuentemente y hasta el fin por la libertad de nuestros países de democracia popular. Viéndolo desde este punto de vista, Stalin pertenece a todo el mundo comunista y no solamente a los comunistas soviéticos, pertenece a todos los trabajadores del mundo y no sólo a los trabajadores soviéticos. Si el camarada Jruschov y los camaradas soviéticos hubiesen enfocado la cuestión con este espíritu, los graves errores cometidos se hubieran evitado. Pero ellos consideraron de manera superficial la cuestión de Stalin, y únicamente según el punto de vista interno de la Unión Soviética. Mas, a juicio del Partido del Trabajo de Albania, incluso desde este punto de vista han valorado unilateralmente la cuestión, han visto solamente sus errores pasando por alto casi toda su inmensa actividad, su gran contribución al fortalecimiento de la Unión Soviética, al temple del Partido Comunista de la Unión Soviética, a la edificación de la economía, de la industria y de la agricultura koljosiana, y a la dirección del pueblo soviético hacia la gran victoria sobre el fascismo alemán. ¿Ha tenido errores Stalin? Es inevitable que en un período tan largo lleno de heroísmo, esfuerzos, luchas y victorias, hubiera también errores, no solamente personales de Stalin, sino también de la dirección soviética como órgano colectivo. ¿Qué partido, qué dirigente puede considerarse exento de errores en su trabajo?

Cuando se dirigen críticas a la actual dirección soviética, los camaradas soviéticos nos aconsejan que miremos adelante, que dejemos a un lado la polémica, pero cuando se trató de Stalin, lejos de mirar adelante, miraron hacia atrás, muy atrás, para rebuscar solamente en los puntos débiles del trabajo de Stalin. Desde luego, había que superar el culto a la personalidad de Stalin. ¿Pero, acaso se puede decir, como se dijo, que Stalin era el artífice mismo de ese culto a la personalidad? El culto a la personalidad debía ser superado indiscutiblemente. ¿Pero era acaso necesario y justo que se llegara al extremo de que quien mencionaba el nombre de Stalin era señalado inmediatamente con el dedo y quien citaba a Stalin era mirado con malos ojos? Algunos destruyeron con rapidez y diligencia las estatuas de Stalin y cambiaron los nombres de las ciudades bautizadas con el de Stalin. ¿Pero por qué ir tan lejos? En Bucarest, el camarada Jruschov se dirigió a los camaradas chinos diciéndoles: «Se agarran ustedes a un caballo muerto, si quieren, vengan a llevarse también sus huesos». Todo esto lo decía refiriéndose a Stalin. El Partido del Trabajo de Albania declara solemnemente que se opone a estos actos y a estas apreciaciones sobre la obra y la persona de Iósif Stalin»


Declaración de la Conferencia de los Representantes de los Partidos Comunistas y Obreros de los Países Socialistas.

Tirana 1958, p.86-88, ed. Albanesa

La participación de los partidos comunistas en el gobierno de la burguesía ¿UNA FORMA DE SALIR DE LA CRISIS CAPITALISTA?

Tribuna Popular TP –  A continuación publicamos un interesante artículo del camarada Herwig Lerouge, dirigente del PTB, publicada en Estudios Marxistas. En él se analizan las negativas consecuencias que para el movimiento obrero de Italia, Francia, Grecia y Alemania tuvieron, y tienen hoy, día la implicación de fuerzas denominadas comunistas y excomunistas en distintos gobiernos burgueses.

La participación de los partidos comunistas en el gobierno: ¿una forma de salir de la crisis capitalista?

Herwig Lerouge.

En el transcurso de los últimos años, la posibilidad que tienen ciertos partidos comunistas (o excomunistas) de participar en el gobierno ha estado a la orden del día. En Alemania, Die Linke ha participado en ciertos gobiernos regionales y, por cierto, sigue participando. El partido ha discutido la posibilidad de participar en el gobierno federal. En Grecia y en los Países Bajos, la coalición de izquierda Syriza y el Socialistische Partij han anunciado claramente su voluntad de entrar al gobierno. La holgada mayoría del Partido Socialista Francés, durante las recientes elecciones parlamentarias del 2012, ha eliminado la duda sobre una nueva participación en el gobierno del Partido Comunista Francés. El PCF y, en Italia, la Rifondazione Comunista y el Partido de los comunistas italianos, han participado en muchos gobiernos en el transcurso de las últimas décadas.