Entrevista de Tinta Roja
Rashi Moussa
Miembro del Comité Ejecutivo de la Unión de Jóvenes Comunistas Sirios - Juventud Khaled Baghdash, Responsable de Relaciones Internacionales. 33 años, periodista comunista sirio y candidato al doctorado en Ingeniería Mecánica en la Universidad de Damasco.
TR – A pesar de que todos los medios de comunicación hablan sobre la guerra en Siria, en realidad, todo el mundo sabe muy poco sobre ella. ¿Dónde crees que se encuentra el origen del conflicto?
Siria fue, por décadas, uno de los mayores obstáculos de los proyectos de carácter sionista e imperialista que trataron de imponerse en la región. Así es que la resistencia nacional del este del Mediterráneo, que ya había logrado hacerse con una muy importante serie de conquistas, estaba principalmente sostenida por el apoyo sirio. Necesariamente, esto les convertía en uno más de los enemigos de los reaccionarios y su clientela.
Ahora bien, las políticas económicas neoliberales aplicadas en los últimos años en el país dieron pie a una paulatina depauperación de la economía nacional en favor de la especulación y algunos sectores no productivos. Todo ello, que traería consigo un empobrecimiento generalizado de las masas y el crecimiento desmedido del paro juvenil, creó el caldo de cultivo perfecto para que estas fuerzas reaccionarias empezaran a actuar recientemente. Aquí fue cuando se asentaron las bases del cruel panorama que asola actualmente a los sirios. Desde un primer momento, cabe decir, fueron los comunistas quienes alertaron de este peligroso giro de la política económica, y quienes trataron de combatirlo de todas las formas posibles.
De este modo, hace ya año y medio que el pueblo sirio está siendo expuesto a ataques terroristas, masacres e instigaciones de todo tipo. Todas estas operaciones cuentan, cada vez que los “rebeldes” fracasan en sus intentos de derrocar el régimen, con más criminales. Su blanco son civiles, en general, y militares, académicos y adultos jóvenes, en particular. Entre algunas de sus cabezas visibles figuran la organización oscurantista “Hermanos Musulmanes” y mercenarios de muy diversas nacionalidades, que reciben la financiación que necesitan para su armamento y campañas mediáticas a través de regímenes árabes estrechamente relacionados con el imperialismo – sobre todo, de Arabia Saudí y Qatar. También colabora Turquía como brazo ejecutor de las actividades de la OTAN en la región.
Hoy día, pues, Turquía está llevando a cabo un agresivo acoso contra Siria. Aparte de apoyar y esconder a terroristas, sus aviones de combate violan de continuo el espacio aéreo sirio. No hace mucho, uno de estos fue logrado ser interceptado y derribado por la defensa aérea del país, lo que ha servido de excusa al gobierno turco para interceptar ilegalmente un avión sirio, confiscar su carga y agredir a su personal, además de para bombardear indiscriminadamente las fronteras cada cierto tiempo.
Paralelamente, los reaccionarios y sus aliados se declaran como la “Oposición Siria” y hacen un llamamiento a una intervención de las fuerzas imperialistas tal y como aconteció en Libia. En otras palabras, a una invasión y ocupación del país por parte de la OTAN y sus tropas. En este contexto, el Partido Comunista Sirio y sus juventudes han organizado muchas manifestaciones y encierros por toda Siria con el objetivo de desenmascarar entre la población esta intervención que atenta contra el derecho de todo el pueblo sirio a la autodeterminación, y para hacer un llamamiento a apoyar un programa nacionalista. Asimismo, entre las mayores dificultades, nuestros camaradas han organizado multitud de campañas de donación de sangre en Damasco y otras ciudades, y han estado trabajando para ayudar a gentes desplazadas de sus casas.

TR – No hay mucha información en España sobre la historia del movimiento comunista sirio. ¿Podrías comentarnos brevemente sobre la historia de la Unión de Jóvenes Comunistas Sirios? ¿Qué tipo de actividades realiza tu organización?
La Unión de Jóvenes Comunistas Sirios - Juventud Khaled Bagdash es una organización compuesta por militantes guiados por el socialismo científico y supeditada al Partido Comunista Sirio. Fue fundada en 1931 bajo el nombre de Juventud Comunista Siria y participó en la fundación de la Federación Mundial de la Juventud Democrática. En 1945 cambió su nombre por Asociación Siria de Jóvenes Comunistas hasta 1949, año en el que se empezó a llamar Unión Democrática de la Juventud en Siria. En 1996 se modificó un poco como Unión Democrática de la Juventud en Siria – Juventud Khaled Bagdash, acorde a la decisión del sexto congreso de hacerle un homenaje al histórico líder militante comunista sirio que tuvo nuestro partido hasta su muerte en 1995. En 2006, por decisión del octavo congreso, nos denominamos como ahora: Unión de Jóvenes Comunistas Sirios - Juventud Khaled Bagdash.
Junto al Partido Comunista Sirio nuestra organización ha luchado por la independencia, la soberanía y la dignidad nacional, así como por los por los derechos de la juventud y el conjunto del pueblo sirios. Hemos dejado muchos mártires atrás en las encarnizadas luchas nacionales y de clase que hemos batido en contra las agresiones del sionismo y del imperialismo, y en favor de las libertades democráticas y de las múltiples reivindicaciones de nuestro pueblo en la historia. Por todo esto, nos hemos ganado el respeto y la confianza de nuestras gentes, con lo que nuestras células están presentes en todas las partes del país.
Hoy día gritamos bien alta la consigna de la “defensa de la patria y de los derechos de los jóvenes sirios” y la sostenemos en nuestro contacto más directo con las masas en cada centro de trabajo o de estudio a través de sindicatos, de asociaciones estudiantiles, de movimientos populares, etc. Reivindicamos plenamente un nuevo tipo de política económica que favorezca la producción nacional y que permita un aumento del gasto social, principalmente en materia de educación, sanidad, seguros de empleo y reparto de viviendas entre los jóvenes. En la misma dinámica, también reivindicamos una mayor extensión de las libertades democráticas.