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Comunicado de la Alianza Revolucionaria Antiimperialista - ARA

La Alianza Revolucionaria Antiimperialista (ARA) frente a la situación política posterior al referendo revocatorio del 10 de agosto
CONSIDERA: Que el triunfo indiscutible del pueblo boliviano es desconocido por la derecha reaccionaria y fascista. Ésta, ha caído en un verdadero estado de desesperación que la induce a cometer actos cada vez más reñidos no sólo con la democracia, las leyes vigentes, sino hasta con la moral. La extrema derecha está cada vez más al margen de la ley e impulsando una inocultable escalada de violencia. La derecha y el fascismo no toleran que el "Sí por el cambio, por la profundización del proceso y por Evo" se hubiera incrementado de manera tan contundente. Ese incremento ha significado casi 16 puntos por encima de los obtenidos en las elecciones generales de diciembre del 2005; ha significado que el SÍ triunfe virtualmente en 6 departamentos y que de 116 provincias que tiene el país, hubiera ganado en 96 de ellas. La derecha en su afán de torpedear el referendo ha acudido a procedimientos inmorales como el instigar el movimiento de los minusválidos a quienes han dirigido impostores y sujetos con amplio prontuario. En el día mismo del referendo ha agredido, con sus grupos fascistas, a médicos y maestros cubanos con insostenibles acusaciones de intromisión intentando, al fin, sabotear el curso de la consulta popular, sin éxito. La extrema derecha reacciona airadamente contra la repercusión internacional que ha tenido esta histórica victoria. Consolida el proceso de "giro a la izquierda" en América Latina y es un golpe duro a los 2 únicos gobiernos conservadores (Colombia y Perú) y al propio imperialismo que pierde posiciones, aunque su agresividad se incrementa. El reconocimiento internacional se refleja claramente en el comunicado expedido por el Grupo de Río de Janeiro, aplaudiendo el ejemplar comportamiento del pueblo boliviano y el aplastante respaldo al sistema democrático encarnado por el gobierno del Presidente Morales. Después del referendo han continuado los actos de violencia que se demostraron en el ataque a sectores de la población que no respaldan sus paros subversivos y han llegado a una inaudita agresión a la Policía Nacional y a periodistas, todos ellos brutal y despiadadamente vejados y maltratados. ARA considera que ha llegado la hora de poner coto a los desmanes de la extrema derecha y del fascismo oriental y debe aplicarse de inmediato las leyes que sancionan los actos delictivos que denunciamos. ARA considera que las acciones de la extrema derecha están dirigidas a la división del país una vez que sufrió el rechazo en las urnas y ha fracasado en sus planes subversivos. Por ello, la tarea central de todos los patriotas, sin distinción de clase, de región o de cultura y credo es organizarse para la defensa de la unidad nacional. El pueblo boliviano debe prepararse orgánica y resueltamente para esa defensa, pues está superabundantemente probado que la derecha, instrumentada y apoyada por el imperialismo no quiere diálogo ni acuerdo alguno con el gobierno de Evo. Prefiere ver correr sangre y destruir Bolivia antes que perder sus privilegios. Afortunadamente el último referendo ha probado que la cúpula dirigente de la extrema derecha, es una ínfima minoría que, con todo su poderío económico y la campaña mediática, apenas lleva detrás de sí a menos de un tercio de la población confundida y mal orientada con su venenosa prédica. Ara convoca al pueblo a unirse, a los movimientos sociales a organizarse para la defensa de la Patria; a los partidos políticos que se reclaman del campo progresista y patriótico a coordinar sus esfuerzos a la brevedad posible en la cruzada de salvar la Patria Boliviana.
COMISIÓN SOCIAL,Alex Aranda
MOVIMIENTO POPULAR ENDOGENO; Edgardo Vásquez,
PARTIDO COMUNISTA DE BOLIVIA,Marcos Domich PARTIDO COMUNISTA (mlm); Jorge Echazú,
PARTIDO SOCIALISTA,Fortunato Esquivel,
PARTIDO SOCIALISTA-1,Hugo Vaca PARTIDO SOCIALISTA DEMOCRÁTICOHugo Rodas,
PS-MG (MOVIMIENTO GUEVARISTA.)Pedro Medina p. INDEPENDIENTES DE IZQUIERDAJuan Carlos Alvarado
La Paz, 20 de agosto de 2008.

QUE ES EL FASCISMO

QUE ES EL FASCISMO
(Javier Garcia)
El capitalismo es un sistema social que se basa en la explotación de la clase trabajadora a manos de una minoría de la sociedad, aquellos que poseen los medios de producción, es decir, los capitalistas. El dominio de esta minoría sobre la mayoría es garantizado por el estado que es el instrumento por el cual una clase impone su dominio sobre otra. El estado burgués garantiza el dominio social de los capitalistas mediante su control del aparato del estado. El aparato ideológico del estado -la educación, la familia, la Iglesia, los medios de comunicación, las cúpulas sindicales y políticas reformistas, etc- garantiza la difusión de los valores e ideas de la clase dominante con objeto de impedir la concienciación política y por consiguiente, la lucha, de la clase dominada. El aparato ideológico tiene, por tanto, una función preventiva. Su misión es evitar el levantamiento de la clase dominada. A pesar de que el capitalismo ha perfeccionado notablemente este aparato, en algunas ocasiones -los momentos en que se producen crisis revolucionarias- su control social no puede ser garantizado sólo por el dominio ideológico. Es entonces cuando actúa el aparato coercitivo -ejército, policía, Guardia Civil, etc- mediante la represión violenta de cualquier movimiento que desestabilice el dominio de los capitalistas. Los modelos de su dominio. En condiciones normales, la burguesía domina mediante la democracia burguesa. Existen libertades formales, se puede votar, hay partidos y sindicatos, etc. Aquí el aparato dominante es el ideológico. Los capitalistas pueden prevenir cualquier levantamiento social mediante su dominio ideológico que se traduce en un bajo nivel de conciencia de las masas de trabajadores, en la domesticación de las cúpulas sindicales y políticas obreras, en el aislamiento de la vanguardia revolucionaria, etc. Este modelo se da normalmente en mayor o menor medida en países capitalistas desarrollados. Otro modelo es la dictadura burguesa o bonapartismo. Aquí el aparato dominante es el policiaco-militar. La burguesía deposita su confianza no en los líderes políticos a su servicio, sino en una junta militar. Se suspenden las libertades, se persigue a los opositores, se reprime al movimiento obrero, etc. Existen muchos tipos de dictaduras burguesas. Por ejemplo, la dictadura de Primo de Rivera reprimió a la CNT y al movimiento anarquista, pero toleró a la UGT y al movimiento socialista. Las dictaduras latinoamericanas, sin embargo, sin dejar de ser dictaduras, emplearon métodos propios del fascismo: El aniquilamiento físico de la vanguardia obrera y, por tanto, la destrucción del movimiento obrero organizado. Hay dictaduras que duran poco tiempo (la de Primo de Rivera duró siete años) y otras que duran más (la de Franco, por ejemplo), dependiendo de las relaciones de fuerzas entre las clases. El fascismo. El tercer modelo es el fascismo. El fascismo se distingue del bonapartismo en varios aspectos y por eso hay que estudiarlo separada y específicamente. El bonapartismo se basa exclusivamente en el aparato del estado. En cambio, el fascismo, descansa en una primera etapa, en un movimiento de masas, es decir, cuenta con apoyo social. Expliquemos esto. El fascismo sólo se puede dar en períodos revolucionarios, en períodos de grandes crisis sociales, cuando no es posible ningún arreglo pacífico entre las clases, cuando la salida no puede ser otra que o fascismo o socialismo. O lo que es lo mismo o victoria de la reacción o victoria de la revolución. La burguesía, en estos períodos, juega a dos bandas. Por un lado, mantiene la apariencia democrática -parlamento, partidos, etc- y por otro, apuesta cada vez más por el fascismo. En un período revolucionario la clase trabajadora tiene muchas oportunidades para tomar una y otra vez el poder, destruir el estado burgués y transformar la sociedad. Si no lo hace -debido fundamentalmente a que la mayoría de los trabajadores siguen todavía a direcciones reformistas y no se ha construido un partido revolucionario de masas- las masas de la pequeña burguesía y el lumpenproletariado después de poner su confianza en el campo obrero y ser una y otra vez decepcionadas se pasan al campo contrario, al de la reacción burguesa. La burguesía atrae a estas masas con una demagogia cuasi revolucionaria y las organiza paramilitarmente. Por ejemplo, el partido nazi alemán no sólo hizo propaganda contra los judíos, sino también contra los banqueros y el capital financiero. Distinguían entre el capitalista “bueno” que dirige su negocio y el capitalista usurero o prestamista que saca beneficio del negocio de los demás. Aunque los judíos no llegaban a representar ni un 1 % de la clase dominante alemana, algunos de los banqueros más conocidos eran judíos, por lo que era fácil identificar al usurero con el judío. Por otro lado, millones de alemanes estaban en paro, al mismo tiempo que el impago de los créditos y préstamos bancarios hacía que muchos pequeños comerciantes, tenderos, funcionarios, etc fueran cada día a la ruina. De esta manera los nazis con su demagogia racista atraían a sectores sociales que habían perdido la esperanza en que el proletariado organizado pudiera ofrecer una salida. Esos sectores eran organizados paramilitarmente y realizaban acciones violentas contra militantes obreros, sedes de sindicatos, atacaban mítines etc. Esto es otra particularidad de los movimientos fascistas. En Alemania las SA y en Italia los Fascio di Combatimento dirigieron sus ataques contra los partidos y sindicatos obreros, por muy reformistas que fueran sus líderes. Muchos pequeño burgueses, lúmpenes y obreros que son enrolados en los destacamentos de combate fascistas creen honradamente que están llevando a cabo una revolución, creen que van a acabar con el sistema... La realidad es que están defendiendo los intereses de la clase dominante y del sistema. Cuando el partido fascista adquiere una fuerza de masas, la burguesía liquida a los demás partidos burgueses y concentra todo su apoyo en el partido fascista, con objeto de facilitar su llegada al gobierno. Pero esta es la última fase en su estrategia de toma del poder. Antes de esto, los fascistas intentan dominar la calle fomentando el terror con sus acciones -palizas, intentos de asesinato, atentados, etc-. En un principio, estas acciones tienen un carácter individual y van dirigidas contra revolucionarios, minorías étnicas, gays, indigentes, etc. Más adelante conforme avance el proceso sus ataques van dirigidos hacia las organizaciones obreras, sus sedes y actividades. Una vez que el partido fascista alcanza el poder, el proletariado es duramente reprimido. Sus organizaciones desaparecen y son perseguidas y no sólo sus líderes, si no cualquier militante es objeto de detención, tortura y asesinato. Los capitalistas se deciden por la opción fascista cuando la supervivencia del capitalismo entra en contradicción con la existencia de un movimiento obrero organizado. El fascismo tiene corta duración. Cuando la burguesía ha aplastado al movimiento obrero y no necesita mantener un movimiento de masas fascista, el régimen evoluciona hacia una dictadura policiaco-militar normal. En esta fase, la clase dominante se puede encontrar con el problema de una posible rebelión de los elementos que cautivó con su demagogia cuasi revolucionaria. Por ejemplo, la burguesía alemana tuvo que liquidar físicamente a los cuadros de mando de las SA, muchos de los cuáles procedían del movimiento obrero y que pretendían apartar a Hitler del poder y expropiar a los capitalistas, en lo que llamaron la “segunda revolución”. Estos elementos desclasados fueron barridos por el régimen nazi en la famosa “noche de los cuchillos largos”. Como vemos, el fascismo es un modelo de dominio muy peculiar, que se distingue perfectamente de una dictadura bonapartista, aunque también conserve rasgos comunes. Resumiendo: 1) El fascismo es un régimen de dominación del gran capital que surge siempre en períodos revolucionarios y como consecuencia de la incapacidad de la clase obrera de tomar el poder y transformar la sociedad. 2) El fascismo se basa en un movimiento de masas organizado paramilitarmente formado por las masas desesperadas de la pequeña burguesía, elementos desclasados de la clase obrera y lúmpenes. 3) Este movimiento surge en torno al partido fascista que utiliza a estos elementos captados entre la pequeña burguesía y la clase obrera como fuerza de choque en su estrategia de toma del poder político. 4) Dicha estrategia pasa por diferentes fases hasta que el partido fascista adquiere una dimensión de masas. Entonces, la clase capitalista apuesta decididamente por el fascismo liquidando al resto de partidos burgueses. 5) Cuando las organizaciones obreras han sido destruidas y el peligro ha pasado, los capitalistas purgan el partido fascista de elementos “revolucionarios” para permitir la evolución del régimen hacia una dictadura bonapartista basada en el estado.

SI A EVO MORALES- NO A MANFRED REYES VILLA

ANTE EL REFERENDUM DEL 10 DE AGOSTO El Comité Regional de la Juventud Comunista de Bolivia ante el referéndum revocatorio declara: - Este 10 de Agosto vivimos una jornada electoral en la cual se juega la ratificación o revocatoria de mandato del Presidente Evo Morales Ayma y ocho de los nueve prefectos elegidos el 2005, la cual será de vital importancia para el país ya que se juega el futuro del proceso de cambio popular. - El Partido Comunista de Bolivia y la Juventud Comunista de Bolivia respaldamos el proceso de cambio que vive el país, por ser este de carácter democrático y popular y por haber lanzado una serie de medidas políticas, económicas y sociales las cuales mejoran la situación del pueblo en general, entre las cuales destacamos: Inicio de la recuperación de los hidrocarburos, firma del tratado del ALBA, plan de alfabetización YO SI PUEDO, recuperación de sectores de la minería nacional, creación de centros de salud con apoyo Cubano, dignificación de las distintas nacionalidades del país, defender la soberanía del país y muchas otras medidas que conducen a la mejora de las condiciones de vida de obreros, campesinos, estudiantes y masas trabajadoras en general. - Este 10 de agosto llamamos a los militantes, simpatizantes, amigos de la organización, juventud Cochabambina y pueblo en general a ratificar nuestro apoyo al proceso y votar SI a la continuidad del mandato del compañero EVO MORALES AYMA. - Este 10 de agosto todo COCHABAMBA le tiene que decir NO al Prefecto Manfred Reyes Villa por formar parte de la sedición abierta liderizada por la oligarquía cruceña, ser el impulsor de la creación de grupos de choque y haber causado la muerte de tres personas el 11 de enero del 2007, haber sido participe de la dictadura sangrienta de García Meza, ser uno de los impulsores de la privatización del agua en Cochabamba, desperdiciar el dinero del pueblo en compras de autos de lujo para los empleados de la prefectura, haber formado parte del gobierno asesino de Gonzalo Sánchez de lozada y por ser un conocido ladrón y asesino del pueblo. - Llamamos al pueblo y a la juventud, a estar alerta a cualquier intento de sabotaje por parte de la derecha y a movilizarse en caso de que sea necesario hacer respetar el voto popular. ¡SI A EVO MORALES! ¡SI A LA PROFUNDIZACION DEL PROCESO! ¡SI A LA UNIDAD DEL PAIS! ¡NO A MANFRED REYES VILLA! ¡NO AL IMPERIALISMO Y LA OLIGARQUIA! ¡NO AL FASCISMO Y RACISMO! ¡VIVA BOLIVIA, VIVA EL PROCESO DE CAMBIO! Juventud Comunista de Bolivia Comité Regional – Cochabamba Cochabamba, Agosto de 2008

LA JOTA EN LAS CALLES

SI A EVO MORALES
NO AL ASESINO MANFRED REYES

HACIA EL SOCIALISMO!!

LA JOTA EN LAS CALLES (2)

LA JOTA EN LAS CALLES

LA NACION Y LAS NACIONALIDADES (de la Tesis Programatica del PCB)

En las Tesis programáticas del PCB, aprobadas en el Congreso extraordinario realizado entre el 25 y el 28 de abril de 1986, se incorporó el Capítulo: La Nación y las nacionalidades, el cual después de veinte años pareciera escrito hoy y no encontramos -en lo fundamental- muchos elementos nuevos que agregar. Surgió del estudio concienzudo de camaradas que analizaron la realidad del país y vieron que el problema de las nacionalidades y de las autonomías territoriales estaba ya latente, inclusive, desde el establecimiento de la República en 1825.
Transcribimos su texto para el estudio de todos los camaradas, quienes deben tener una opinión clara al respecto para ubicarse sin equívocos en el proceso que vivimos. Es fundamental que los comunistas tengamos conciencia cabal de esta problemática, la cual se debate en todos los sectores de izquierda -frente a los embates de la derecha- y básicamente es el tema de la Asamblea constituyente, conjuntamente con el de las autonomías territoriales.
Renovar esta lectura permitirá fortalecer nuestra posición principista de clase, así como su interrelación con el problema étnico, interrelación que los antropólogos indigenistas fundamentalistas distorsionan y confunden, pretendiendo desviar los objetivos de lucha del pueblo boliviano.

“ Bolivia es una República unitaria, pero por la composición etno-cultural de su “población es un país multinacional constituido por una nación, varias nacionalidades, tribus “y grupos étnicos menores.
“ La nación mestizo-criolla, hispano parlante, ocupa un lugar dominante en la vida “política, económica y social. Surgida de la descendencia de los colonizadores españoles y “de la mezcla de sangre y culturas entre éstos y los pueblos autóctonos, su origen histórico “se remonta a la última época del coloniaje. En el proceso del desarrollo capitalista adquiere “preeminencia con la creación de la República y se consolida hacia mediados del Siglo XIX.
“ Las nacionalidades quechua, aymara, tupiguaraní y otras etnias y grupos tribales “menores, dueñas originarias del territorio, han sido tradicionalmente avasalladas, oprimidas “y discriminadas por los colonialistas hispanos primero y por las clases dominantes después “de la constitución del Estado boliviano. No obstante constituir la mayoría de la población, “continúan hasta el presente en un estado de subordinación, sin haber alcanzado el “reconocimiento pleno de sus legítimos derechos nacionales.
“ Los ideólogos de la reacción, partiendo de concepciones racistas anticientíficas han “tratado siempre de atribuir una supuesta inferioridad congénita a las nacionalidades “autóctonas. Las denigran y les niegan capacidad propia de superar su situación de atraso. “Otros, imbuidos de tendencias paternalistas, cuando mas, admiten la posibilidad de su lenta “incorporación a lo que llaman “civilización”, bajo el tutelaje de las “razas superiores” y en la “medida que las necesitan como fuerza de trabajo y potenciales consumidoras. Expresión de “estos prejuicios que encubren intereses explotadores de las clases dominantes fueron en el “pasado las relaciones de servidumbre semifeudal imperantes en el agro y más “recientemente la negación del problema nacional, las políticas de migración interna, de “asimilación compulsiva por medio de planes educativos que no tienen en cuenta la lengua ni “las tradiciones culturales de las nacionalidades, el control encubierto de la natalidad “promovida por el imperialismo y ejecutado por los “cuerpos de paz norteamericanos”, así “como los proyectos de inmigración masiva de colonizadores foráneos alentados por los “gobiernos dictatoriales y renovados por el actual régimen.
ª Desde el ángulo opuesto, ciertos ideólogos y organizaciones “indigenistas” e “indianistas”, si bien traducen una oposición comprensible frente al racismo reaccionario, “caen sin embargo, en una suerte de “racismo al revés” en el enfoque de la cuestión “nacional. No ven los intereses económicos de clase que subyacen como situación “condicionante de las nacionalidades, simplificando su análisis al antagonismo “indios-"blancoides” y reduciendo su propuesta a una lucha de razas en la que no distinguen “izquierda de derecha, obreros de burgueses, revolucionarios de reaccionarios. Hay matices “en el planteamiento, pero aquella es la postura del radicalismo indigenista e indianista, que “además reivindica un retorno al pasado ancestral difícil de considerarse progresivo. Es “sintomático que tales concepciones reciban el apoyo de entidades, fundaciones e individuos “de países imperialistas, que en los últimos tiempos, muestran un inusitado interés y “actividad en la “cuestión indígena”. Situándose más allá de toda visión reduccionista del “problema de las nacionalidades, encarándolo en el marco de la evolución histórico-concreta “de nuestro país y desde una perspectiva revolucionaria, el Partido comunista sostiene que:
“’ La existencia de nacionalidades y grupos étnicos oprimidos es una realidad indivisible “ de la estructura social boliviana;
“’ La opresión nacional de quechuas, aymaras y guaraníes y otras etnias, se combina “ con la explotación de clase, en cuanto aquellas constituyen la masa del campesinado “ y, en esa doble condición, han sido y son víctimas de las oligarquías sucesivamente “ dominantes y no de los trabajadores que forman gran parte de la nación mestizo- “ criolla de habla hispana;
“’ Después de la creación del Estado boliviano que englobó política, jurídica y ” territorialmente al conjunto de nacionalidades, aunque sin otorgarles igualdad en la “ práctica, se ha venido operando un lento pero persistente proceso de asimilación e “ integración de parte de ellas a la nación mestizo-criolla, por múltiples vías como la “ mestización, la migración interna espontánea y dirigida a otros medios geográficos, el “ desplazamiento desde el campo a la ciudad y a los centros mineros y “ agroindustriales. El desarrollo capitalista aceleró este proceso e introdujo factores “ debilitantes de la cohesión de las nacionalidades y de su homogeneidad, “ especialmente por el hecho de haber impulsado la descampesinización y la “ diferenciación de clases en el seno del campesinado. Después de la Reforma agraria, “ y como uno de sus resultados, se constata la existencia de una burguesía rural- “ urbana y de otras capas sociales en el campo, de origen aymara y quechua, que de “ hecho se alejan de sus raíces nacionales y se vinculan mas a las clases correlativas “ de la nación mestizo-criolla por sus intereses económicos.
“ A su vez, los campesinos pobres y sin tierra y asalariados agrícolas de las mismas “ nacionalidades, migrantes a las ciudades o a las grandes plantaciones como zafreros, “ peones, etc., entrelazan su existencia social a la clase obrera y a otras capas “ explotadas criollo-mestizas.
“’ Estos fenómenos de movilidad social y de mutación etnocultural determinan, por una “ parte, cierta disgregación de las nacionalidades y, por otra, no sólo el crecimiento “ numérico de la nación criollo-mestiza, sino la imbricación de intereses clasistas “ superpuestos al origen nacional.
“’ Se puede afirmar, por eso, que hoy la categoría pueblo boliviano, visto como el “ conjunto de clases y capas sociales opuesto a la gran burguesía oligárquica y el “ imperialismo, adquiere un contenido cada vez más multinacional, sin que ello niegue “ la existencia de nacionalidades oprimidas.
“’ No hay contradicción de intereses nacionales en el pueblo boliviano, así entendido. “ La lucha por la liberación de Bolivia de la dependencia imperialista y la lucha contra la “ opresión nacional interna confluyen en un solo proceso emancipador y patriótico.
“’ La clase obrera y su Partido son ajenos por principio a toda discriminación nacional o “ racial. Buscan la unidad de objetivo y de acción en la diversidad de origen étnico para “ enfrentar al enemigo común: el imperialismo y la oligarquía.
“’ La Revolución democrática, popular, antioligárquica y antiimperialista encara la “ cuestión de las nacionalidades como parte de los cambios estructurales que “ requieren la sociedad y el Estado bolivianos.
“’ El Poder popular, reconocerá la plena igualdad de las nacionalidades, su derecho “ inalienable al desarrollo integral de su personalidad, de sus tradiciones culturales “ progresistas y de sus lenguas.
“’ La Democracia de masas creará las condiciones para participación de quechuas, “ aymaras, guaraníes, etc., en el manejo del Estado boliviano, estableciendo “ mecanismos institucionales para el ejercicio de sus derechos y la realización de sus “ aspiraciones en todos los niveles, introduciendo el principio de la autogestión política, “ administrativa y económica en todos los territorios y comarcas en los que la “ concentración mayoritaria de tal o cual nacionalidad ofrezcan las condiciones para “ ello.
“ El movimiento obrero y popular tiene en las aspiraciones de las nacionalidades “ autóctonas un aliado y no un antagonista. El objetivo común es la interacción del “ pueblo boliviano multinacional, el desarrollo armónico conjunto de sus integrantes y “ la construcción de un Estado soberano también multinacional y socialista.

extraido de Voz Proletaria N 46, Organo de prensa del CR del PCB de La Paz

JUVENTUD COMUNISTA DE BOLIVIA


!Socialismo o muerte!

Burgueses (Nicolas Guillen)

BURGUESES
Nicolás guillen

No me dan pena los burgueses vencidos.
Y cuando pienso que van a dar me pena,
aprieto bien los dientes, y cierro bien los ojos.

Pienso en mis largos días sin zapatos ni rosas,
pienso en mis largos días sin sombrero ni nubes,
pienso en mis largos días sin camisa ni sueños,
pienso en mis largos días con mi piel prohibida,
pienso en mis largos días Y

No pase, por favor, esto es un club.
La nómina está llena.
No hay pieza en el hotel.
El señor ha salido.

Se busca una muchacha.
Fraude en las elecciones.
Gran baile para ciegos.

Cayó el premio mayor en Santa Clara.
Tómbola para huérfanos.
El caballero está en París.
La señora marquesa no recibe.
En fin Y

Que todo lo recuerdo y como todo lo recuerdo,
¿qué carajo me pide usted que haga?
Además, pregúnteles,
estoy seguro de que también
recuerdan ellos.


Juventud Comunista de Bolivia
SOCIALISMO O MUERTE
GLORIA A LOS COMUNISTAS CAIDOS EN TODO EL MUNDO

Organizaciones sociales del trópico deciden expulsar a Usaid del Chapare


ABI
Las organizaciones sociales del trópico de Cochabamba, representada por las seis federaciones de productores de coca y campesinos, junto a la mancomunidad de municipios de esta región, determinaron expulsar a Usaid de esta parte del país.Para cumplir ese objetivo determinaron que hasta este 26 de junio los municipios, organizaciones sociales y organizaciones no gubernamentales, deberán poner punto final a cualquier convenio con esta entidad americana, acusada de conspirar contra el Gobierno del presidente Evo Morales.A partir del miércoles 25 de junio, cada una de las federaciones en sus respectivas federaciones comenzará a retirar todos los letreros de Usaid en los diferentes proyectos, tanto de los municipios y organizaciones sociales.“No debe quedar vestigio alguno de esta organización extranjera en todo el trópico”, aseguró el diputado Asterio Romero, en declaraciones a radio Kawsachun Coca.“El Chapare ha sido dignificado a nivel nacional e internacional por sus luchas en beneficio de la Patria y consecuentes con esta lucha, hemos decidido sacar a Usaid del Chapare, por tanto, hasta el día 26 de junio”, afirmó el legislador.Expresó que los cultivadores de coca y campesinos de la región determinaron que a partir de ese día no debe haber ninguna señal de ese proyecto financiado por Estados Unidos.“No puede tener vigencia ningún convenio, ni una sola oficina, ni un letrero ni nada en absoluto que mencione su presencia en esta región”, expresó Romero.Consultado sobre los motivos de esta determinación, afirmó que existen serios indicios de que Usaid alienta y promueve grupos como la Unión Juvenil Cruceñista que sembró violencia y el temor en los departamentos donde se realizaron consultas por los estatutos autonómicos.“No puede ser que por un lado digan que cooperan y por otro nos estén haciendo tanto daño, alentando el enfrentamiento entre bolivianos”, señaló.Romero, en se contexto, denunció que Usaid ahora se encuentra involucrada en la gestación de un golpe de estado en contra del gobierno del presidente Evo Morales.“Buscan incluso acabar con su vida, por ello, con esa misma dignidad con la que hemos comenzado la revolución democrática y cultural, hemos tomado esta determinación”, indicó Romero.

Homenaje a Manuel Marulanda (2 libros digitales)

La Juventud Comunista de Bolivia le rinde homenaje al Camarada Manuel Marulanda poniendo Dos libros a disposicion acerca de la vida del Comandante Manuel Marulanda gran revolucionario Colombiano
!HONOR Y GLORIA A MANUEL MARULANDA VELEZ!
!VIVAN LAS FARC - EP!
!SOCIALISMO O MUERTE!
LINKS para BAJAR LOS LIBROS:
!SOCIALISMO O MUERTE!

Homenaje a Manuel Marulanda

James Petras
Traducido para Cubadebate, Rebelión y Tlaxcala por Manuel Talens. Dibujo de José Mercader.
Pedro Antonio Marín Marín, más conocido como Manuel Marulanda Vélez y “Tirofijo”, era el líder máximo de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). Fue, sin duda alguna, el campesino revolucionario más grande de la historia del continente americano. Durante sesenta años organizó movimientos campesinos y comunidades rurales y, cuando todas las vías democráticas legales se le cerraron de forma brutal, creó el ejército guerrillero más poderoso de América Latina y las milicias clandestinas que lo sustentaban. En su época de mayor apogeo, entre 1999 y 2005, las FARC contaban con casi 20.000 combatientes, varios cientos de miles de campesinos activistas y cientos de unidades de milicias comunales y urbanas. Incluso hoy, a pesar del desplazamiento forzoso de tres millones de campesinos como resultado de las políticas de tierra quemada y las masacres del gobierno, las FARC tienen entre 10.000 y 15.000 guerrilleros en sus numerosos frentes distribuidos por todo el país.
Lo que hace tan importantes los logros de Marulanda son sus habilidades organizativas, su agudeza estratégica y sus intransigentes posiciones programáticas, basadas en el apoyo a las exigencias populares. Más que cualquier otro líder guerrillero, Marulanda, tenía una compenetración sin par con los pobres de las zonas campesinas, los sin tierra, los cultivadores indigentes y los refugiados rurales durante tres generaciones.
Tras empezar en 1964 con dos docenas de campesinos que habían huido de pueblos devastados por una ofensiva militar dirigida por USA, Marulanda construyó metódicamente un ejército guerrillero revolucionario sin contribuciones económicas o materiales extranjeras. Más que cualquier otro líder guerrillero, Marulanda fue un gran maestro político rural. Las extraordinarias dotes organizativas de Marulanda se fueron refinando a través de su íntima vinculación con el campesinado. Como había crecido en una familia de campesinos pobres, vivió entre ellos cultivando y organizándolos: hablaba su mismo lenguaje, se ocupaba de sus necesidades diarias más básicas y de sus esperanzas de futuro. De manera conceptual, pero también a través de la experiencia cotidiana, Marulanda realizó una serie de operaciones políticas y militares estratégicas basadas en su brillante conocimiento del terreno geográfico y humano. Desde 1964 hasta su muerte, Marulanda derrotó o eludió al menos siete importantes ofensivas militares financiadas con más de siete mil millones de dólares de ayuda militar usamericana, que incluía miles de “boinas verdes”, cuerpos especiales, mercenarios, más de 250.000 militares colombianos y 35.000 paramilitares integrados en escuadrones de la muerte.
A diferencia de Cuba o Nicarangua, Marulanda construyó una base masiva organizada y entrenó una dirigencia en gran parte rural; declaró abiertamente su programa socialista y nunca recibió apoyo político o material de los denominados “capitalistas progresistas”. A diferencia de los corruptos y codiciosos gánsteres de Batista y Somoza, que saqueaban y se retiraban bajo presión, el ejército de Colombia era un formidable aparato represor, altamente entrenado y disciplinado, reforzado además por homicidas escuadrones de la muerte. A diferencia de otros muchos famosos guerrilleros “de afiche”, Marulanda fue un auténtico desconocido entre los elegantes editores izquierdistas de Londres, los nostálgicos sesentaiochistas parisinos y los socialistas eruditos de Nueva York. Marulanda pasó su tiempo exclusivamente en la “Colombia profunda”; prefería conversar y enseñar a los campesinos y enterarse de sus quejas a conceder entrevistas a periodistas occidentales ávidos de aventura. En lugar de escribir manifiestos grandilocuentes y adoptar poses fotogénicas prefería la pedagogía popular de los desheredados, estable y poco romántica pero sumamente eficaz. Marulanda viajó desde valles prácticamente inaccesibles a cordilleras, desde selvas a llanuras, siempre organizando, luchando... reclutando y entrenando a nuevos líderes. Evitó presentarse en los “foros de debate del mundo” o seguir la ruta de los turistas izquierdistas internacionales. Nunca visitó una capital extranjera y cuentan que jamás puso los pies en Bogotá, la capital de la nación. Pero tenía un amplio y profundo conocimiento de las exigencias de los afrocolombianos costeños; de los indiocolombianos de las montañas y la selva; de las ansias de tierra de millones de campesinos desplazados; de los nombres y direcciones de los terratenientes maltratadores que brutalizaban y violaban a los campesinos y a sus familiares.
Durante las décadas de los sesenta, los setenta y los ochenta, numerosos movimientos guerrilleros se levantaron en armas, lucharon con mayor o menor capacidad y, luego, desaparecieron asesinados, derrotados (algunos incluso se convirtieron en colaboradores) o se integraron en los partos y repartos electorales. Poco numerosos, luchaban en nombre de inexistentes “ejércitos populares”; la mayoría eran intelectuales, más familiarizados con los discursos europeos que con la microhistoria, la cultura popular y las leyendas de los pueblos a los que trataban de organizar. Fueron aislados, rodeados y arrasados; dejaron quizá una herencia bien publicitada de sacrificio ejemplar, pero no cambiaron nada sobre el terreno.
Por el contrario, Marulanda encajó los mejores golpes de los presidentes contrainsurgentes de Washington y Bogotá y se los devolvió al cien por cien. Por cada pueblo arrasado, Marulanda reclutó a docenas de campesinos luchadores, enfurecidos y desamparados, y los entrenó con suma paciencia para que fuesen cuadros y comandantes. Más que cualquier ejército guerrillero, las FARC llegaron a ser un ejército de todo el pueblo: un tercio de los comandantes eran mujeres, más del setenta por ciento eran campesinos, si bien se les asociaron intelectuales y profesionales, que fueron entrenados por cuadros del movimiento. Marulanda fue un hombre venerado por su estilo de vida excepcionalmente sencillo: compartió la lluvia torrencial bajo cubiertas de plástico. Millones de campesinos lo respetaban profundamente, pero nunca practicó el culto a la personalidad: era demasiado irreverente y modesto, prefería delegar las tareas importantes a una dirigencia colectiva, con mucha autonomía regional y flexibilidad táctica. Aceptó un amplio abanico de opiniones sobre tácticas, incluso si discrepaba profundamente de ellas. A principios de los ochenta, muchos cuadros y líderes decidieron probar la vía electoral, firmaron un “acuerdo de paz” con el presidente colombiano, crearon un partido –la Unión Patriótica– e hicieron elegir a numerosos alcaldes y diputados. Incluso obtuvieron cuantiosos votos en las elecciones presidenciales. Marulanda no se opuso públicamente al acuerdo, pero no abandonó las armas ni “bajó desde las montañas a la ciudad”. Mucho más lúcido que los profesionales y los sindicalistas que se postulaban en las elecciones, Marulanda comprendía al carácter extremadamente autoritario y brutal de la oligarquía y sus políticos. Sabía que los gobernantes de Colombia no aceptarían nunca una reforma agraria justa sólo porque unos “pocos campesinos analfabetos los derrotasen en las urnas”. En 1987, más de 5.000 miembros de la Unión Patriótica habían sido asesinados por los escuadrones de la muerte de la oligarquía, entre ellos tres candidatos a la presidencia, una docena de congresistas y mujeres y alcaldes y concejales. Los supervivientes huyeron a la selva y se reincorporaron a la lucha armada o se marcharon al exilio.
Marulanda era un maestro a la hora de romper los cercos y evitar las campañas de aniquilación, sobre todo las que diseñaron los mejores y más brillantes estrategas del centro de contrainsurgencia de los Cuerpos Especiales del US Fort Bragg y de la Escuela de las Américas. A finales de los noventa, las FARC habían ampliado su control a más de la mitad del país y bloqueaban autopistas y atacaban bases militares situadas a sólo 65 kilómetros de la capital. Muy debilitado, el entonces presidente Pastrana terminó por aceptar negociaciones serias de paz, en las que las FARC exigieron una zona desmilitarizada y un programa que incluía cambios estructurales básicos en el Estado, la economía y la sociedad.
A diferencia de las guerrillas centroamericanas, que cambiaron las armas por cargos electorales, antes de deponer las suyas Marulanda insistió en la redistribución de la tierra, en el desmantelamiento de los escuadrones de la muerte y en la destitución de los generales colombianos implicados en las masacres, en una economía mixta basada en buena medida en la nacionalización de los sectores económicos estratégicos y en la financiación a gran escala de los campesinos para el desarrollo de cosechas alternativas a la coca.
En Washington, el presidente Clinton asistía histérico a aquel espectáculo y se opuso a las negociaciones de paz, en especial al programa de reformas, así como a los debates públicos abiertos y a los foros de debate organizados por las FARC en la zona desmilitarizada, a los que asistía numerosa la sociedad civil colombiana. La aceptación por parte de Marulanda del debate democrático, la desmilitarización y los cambios estructurales desenmascara la mentira de los socialdemócratas occidentales y latinoamericanos y de los universitarios de centroizquierda, que lo acusaron de “militarista”. Washington trató de repetir el proceso de paz centroamericano engatusando a los jefes de FARC con la promesa de cargos electorales y privilegios a cambio de que vendiesen a los campesinos y a los colombianos pobres. Al mismo tiempo Clinton, con el apoyo de los dos partidos del Congreso, hizo aprobar un proyecto de ley de apropiación de dos mil millones de dólares para financiar el mayor y más sangriento programa de contrainsurgencia desde la guerra de Indochina, denominado “Plan Colombia”. El presidente Pastrana dio por terminado de forma abrupta el proceso de paz y envió soldados a la zona desmilitarizada para que capturasen a la cúpula de las FARC, pero cuando éstos llegaron, Marulanda y sus compañeros ya se habían ido de allí.
Desde el 2002 hasta ahora, las FARC han alternado los ataques ofensivos y las retiradas defensivas, en especial desde finales de 2006. Con una financiación sin precedentes y un apoyo tecnológico ultramoderno de USA, el nuevo presidente Álvaro Uribe –socio de narcotraficantes y organizador de escuadrones de la muerte– adoptó una política de tierra quemada para ensañarse con el campo colombiano. Entre su elección en 2002 y su reelección en 2006, más de 15.000 campesinos, sindicalistas, trabajadores de derechos humanos, periodistas y otros críticos fueron asesinados. Regiones enteras del campo fueron vaciadas: de la misma manera que en la Operación Phoenix usamericana en Vietnam, se contaminó la tierra de cultivo con herbicidas tóxicos. Más de 250.000 soldados y sus compinches paramilitares de los escuadrones de la muerte diezmaron amplias zonas del campo colombiano controladas por las FARC. Helicópteros proporcionados por Washington bombardearon la selva en misiones de búsqueda y destrucción (que no tenían nada que ver con la producción de coca o con el envío de cocaína a USA). Al destruir toda la oposición popular y las organizaciones campesinas y al desplazar a millones de colombianos, Uribe logró empujar a las FARC hacia regiones más remotas. Al igual que había hecho en el pasado, Marulanda asumió una estrategia de retirada táctica defensiva, abandonando territorio para proteger la capacidad de lucha de los guerrilleros en el futuro.
A diferencia de otros movimientos guerrilleros, las FARC no recibieron ningún apoyo material del exterior: Fidel Castro repudió públicamente la lucha armada y buscó lazos diplomáticos y comerciales con gobiernos de centroizquierda e incluso mejores relaciones con el brutal Uribe. Después de 2001, la Casa Blanca de Bush etiquetó a las FARC de “organización terrorista”, presionando a Ecuador y Venezuela para que restringiesen los movimientos fronterizos de las FARC en busca de abastecimientos. El “centroderecha” de Colombia se dividió entre los que prestaban un “apoyo crítico” a la guerra total de Uribe contra las FARC y los que protestaban infructuosamente contra la represión.
Es difícil imaginar que un movimiento guerrillero pueda sobrevivir frente a una financiación tan masiva de la contrainsurgencia, un cuarto de millón de soldados armados por el imperio, millones de desplazados de sus tierras y un presidente psicópata vinculado directamente con una cadena de 35.000 miembros de escuadrones de la muerte. Sin embargo, sereno y resuelto, Marulanda dirigió la retirada táctica; la idea de negociar una capitulación nunca se le pasó por la mente, ni a él ni a la cúpula de las FARC.
Las FARC no tienen frontera contigua con un país que lo apoye, como Vietnam la tenía con China; tampoco goza, como Vietnam, del suministro de armas de la URSS ni del apoyo masivo internacional de los grupos occidentales de solidaridad, como los sadinistas. Vivimos en una época en la que apoyar a los movimientos campesinos de liberación nacional no está “de moda”; en la que reconocer que el genio de líderes campesinos revolucionarios que construyen y mantienen la auténtica masa de los ejércitos populares es tabú en los pretenciosos, locuaces e impotentes Foros Sociales Mundiales, cuyo “mundo” excluye regularmente a los campesinos militantes y para los que “social” significa el constante intercambio de mensajes electrónicos entre fundaciones financiadas por ONG.
Es en este ambiente tan poco prometedor frente a las pírricas victorias de los presidentes de USA y Colombia donde podemos apreciar el genio político y la integridad personal de Manuel Marulanda, el más grande campesino revolucionario de América Latina. Su muerte no generará afiches o camisetas para estudiantes universitarios de clase media, pero vivirá eternamente en los corazones y las mentes de millones de campesinos de Colombia. Se le recordará siempre como “Tirofijo”, un ser de leyenda al que mataron una docena de veces y, a pesar de ello, regresó a los pueblos para compartir con los campesinos sus vidas sencillas. Tirofijo fue el único líder que era realmente “uno de ellos”, que durante medio siglo se enfrentó al aparato militar y mercenario yanqui y nunca fue capturado o derrotado.
Los desafió a todos en sus mansiones, sus palacios presidenciales, sus bases militares, sus cámaras de tortura y sus burguesas salas de redacción. Murió de muerte natural, después de sesenta años de lucha, en los brazos de sus queridos compañeros campesinos.

¡Tirofijo, presente!


El sociólogo James Petras nació en Boston el 17 de enero de 1937, de padres griegos, originarios de la isla de Lesbos. Ha publicado más de sesenta libros de economía política y, en el terreno de la ficción, cuatro colecciones de cuentos.


El escritor y traductor español Manuel Talens es miembro de Cubadebate , Rebelión y Tlaxcala , la red de traductores por la diversidad lingüística. En mayo de 2008 ha aparecido su libro de ensayos Cuba en el corazón.

Tribuna Juvenil N 5 Mayo 2008,


Prensa de la JCB - CR Cochabamba
Tribuna Juvenil Numero 5 MAYO,
Comunicado del PCB 1 de mayo
Homenaje a Roberto Alvarado Daza
Homenaje a Marx y Lenin
Rechazo al estatuto Logiero...

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JCB - CR CBBA

Comunicado FARC-EP sobre la muerte del Camarada Manuel Marulanda

Comandante Manuel Marulanda Vélez: ¡Juramos vencer!
Escrito por Secretariado del Estado Mayor Central de las FARC-EP

domingo, 25 de mayo de 2008
Cuando hace 60 años, la oligarquía desató la guerra fratricida en nuestro país a través del terrorismo oficial y los odios partidistas buscando cambios en la tenencia de la tierra y la recomposición del poder político, desestimó la enorme capacidad de resistencia de nuestro pueblo y las colosales dimensiones de su dignidad.
Al igual que centenares de miles de campesinos, Pedro Antonio Marín fue perseguido desde entonces por el gobierno y los sicarios paramilitares de la época, obligado a abandonar su sosiego, trabajo y pertenencias y luego, a defenderse para sobrevivir a la barbarie oficial en aciago episodio de nuestra historia nacional que costó la vida a cerca de 300 mil compatriotas y propició el despojo impune de millones de hectáreas de tierras fértiles que pasaron a manos de poderosos jefes liberales y conservadores de todo el país. Desde entonces, merced a su liderazgo y enormes capacidades político-militares, quien luego se llamaría Manuel Marulanda Vélez en homenaje al líder sindical asesinado, fue asimilando su experiencia militar y desarrollando una visión del mundo revolucionaria y comunista que le permitió comprender cabalmente las profundas causas económicas, sociales y políticas no solo de su propia situación personal sino de los profundos desequilibrios, violencias e injusticias de nuestra sociedad.
Cuando en 1964, la oligarquía lanza en el Sur del Tolima una nueva y criminal ofensiva militar contra el campesinado denominada Plan Laso, bajo la abierta dirección del pentágono norteamericano, Manuel Marulanda Vélez junto a 47 campesinos, luego de innumerables gestiones políticas por la paz que no fueron atendidas, se levanta en armas para enfrentar la agresión e ir al fondo de la solución: luchar por el poder político y sentar las bases de una sociedad con justicia social en marcha al socialismo. Si Washington y la oligarquía no permiten la lucha revolucionaria por las vías democráticas entonces optamos por esa única opción posible y nacen las FARC!
Inigualable estratega, conductor genial, guerrero invencible, líder invicto de mil batallas políticas y militares libradas durante 60 años de brega reivindicando los derechos de los pobres y enfrentando las violencias de los poderosos, revolucionario integral que asimiló la teoría de los grandes pensadores fundiéndola con las verdades que extrajo a la vida en su práctica diaria, forjándose como uno de los más destacados dirigentes revolucionarios de todos los tiempos.
La humanidad no tiene antecedentes de un líder de las condiciones de Manuel Marulanda Vélez que haya luchado ininterrumpidamente 60 años, desde la oposición armada, y salido indemne y fortalecido luego de inmensos operativos militares de arrasamiento como el Plan Laso en Marquetalia, la operación Sonora en la Cordillera Central, la operación Casa Verde, operación Destructor 1 y Destructor 2, Plan Patriota, Plan Colombia, e indemne y fortalecido también, luego de confrontaciones políticas de carácter estratégico como las desarrolladas en los procesos de conversaciones con el Estado colombiano en Casa Verde, Caracas, México y en el Yarí que pretendieron el sometimiento de la voluntad política y de lucha de las FARC sin ningún cambio en las estructuras de la sociedad ni en las correlaciones del poder político.
En unas y en otras confrontaciones nuestro comandante evidenció su sabiduría y su capacidad para salir siempre airoso por muy adversas y difíciles que fuesen las tormentas y los peligros y nos señalizó la ruta.

Con inmenso pesar informamos que nuestro comandante en jefe Manuel Marulanda Vélez, murió el pasado 26 de marzo como consecuencia de un infarto cardiaco, en brazos de su compañera y rodeado de su guardia personal y de todas las unidades que conformaban su seguridad, luego de una breve enfermedad. Le hemos rendido los honores que merece un conductor de su dimensión y dado honrosa sepultura. Lo despedimos físicamente en nombre de los miles y miles de guerrilleros farianos y milicianos bolivarianos y de los millones de colombianos y ciudadanos del mundo que lo valoran, admiran y aman por encima de la asquerosa campaña mediática contra las FARC.
A todos ellos y a sus familiares les hacemos llegar nuestra solidaridad y nuestra voz de condolencia.
Se ha marchado el gran líder y de sus inagotables enseñanzas que nos maduraron en todos estos años a su lado, hoy, en medio de nuestro dolor, queremos resaltar por su vigencia y gran valor su profunda confianza en nuestros principios revolucionarios, planes, propuestas y en la victoria de la causa popular; la templanza para enfrentar las dificultades; y la esencial importancia que significa la sólida unidad interna que nos ha permitido desarrollarnos con vigor en todos los momentos de nuestra existencia.
En medio de la más grande ofensiva reaccionaria contra organización revolucionaria alguna en la historia de Latinoamérica, continuaremos nuestras tareas acorde con los planes aprobados, sólidamente unidos y profundamente optimistas de salir avante pese a la adversidad.
Con las banderas de Bolívar, de Jacobo y de Manuel muy en alto, proseguiremos sin descanso nuestra lucha hasta lograr el objetivo de la Nueva Colombia, la Patria Grande latinoamericana y el socialismo. ¡Lo juramos ante la tumba de nuestro comandante!
La confrontación ni da respiro y la lucha prosigue. Acordamos unánimemente que a la cabeza del Secretariado y como nuevo comandante del EMC esté el camarada Alfonso Cano. Como integrante pleno del Secretariado ingrese el camarada Pablo Catatumbo y suplentes los camaradas Bertulfo Álvarez y Pastor Alape. Continuaremos alentando la lucha popular, la conformación del Movimiento Bolivariano por la nueva Colombia y del Partido Comunista Clandestino, así como la convergencia con todos aquellos que luchen por la justicia social, la soberanía nacional y la democracia verdadera.
Toda la fuerza fariana continuará profundamente comprometida en cada área y en todo el país a sacar adelante los planes, estrechamente vinculada a la población civil como garantía del éxito.
Nuestras propuestas al rededor de los acuerdos humanitarios y las salidas políticas continúan vigentes tal cual lo hemos reiterado en múltiples ocasiones así como aquellas expuestas tanto en el Manifiesto como en La Plataforma Bolivariana lanzadas desde estas cordilleras serán confluencia y generarán esfuerzo mancomunado por lograr la paz democrática y el sosiego que nos robó la oligarquía desde hace 60 años.
Al conmemorar el 44 aniversario de las FARC, le rendimos sentido homenaje a nuestro comandante Manuel Marulanda Vélez, a Jacobo, a Raúl, a Iván Ríos, a Efraín Guzmán y a todos aquellos que generosamente dedicaron y ofrendaron su vida a la causa de los pobres, sin pedir nada a cambio, tan solo por su intima convicción de buscar el bien común como característica de su compromiso revolucionario.

¡Comandante Manuel Marulanda Vélez: morir por el pueblo, es vivir para siempre!
¡Ante el altar de la patria: juramos vencer!

Secretariado del Estado Mayor Central de las FARC-EP

Montañas de Colombia, Mayo 27 del 2008.

Adiós, viejo!


Domingo, 25 de mayo de 2008

El fenómeno de la vida de Manuel Marulanda ha llegado a su final. Una vida signada por el mito y la leyenda. Manuel Marulanda es el hombre más importante de la historia colombiana desde la segunda mitad del siglo 20 hasta este siglo 21.

Por Allende La Paz , ANNCOL

El fenómeno de la vida de Manuel Marulanda ha llegado a su final. Una vida signada por el mito y la leyenda. Pero los revolucionarios también somos de carne y hueso y como tales nuestra vida es igual al dialéctico discurrir de todo ser viviente. Nacer, crecer, reproducirnos, morir. Pero en todos esos fenómenos, vivir la vida.
Pero hay hombres que viven la vida a pesar de la muerte. Esos hombres han hecho la diferencia en la humanidad y han hecho que ésta dé saltos hacia delante. Esos hombres son revolucionarios, duélale a quien le duela, árdale a quién le arda!
Galileo Galilei, es un ejemplo. Marx otro genial revolucionario. Lenin otro más. Simón Bolívar. José Martí. Ernesto ‘Ché’ Guevara, el ideario revolucionario guerrillero. Y cada hombre o mujer revolucionarios han sido denigrados, atacados, vilipendiados, y algunos asesinados, por los detentadores del statu quo. Todos han tenido que enfrentar las más viles acciones de los ‘poderosos’ del mundo y de sus propios países. Porque ellos pretenden parar el caminar hacia delante de la humanidad.
Manuel Marulanda entra ya a ese selecto grupo de hombres. Un hombre que como revolucionario era de una humildad que aterraba. Nunca se le vio denigrando de nadie. Ni siquiera de sus contradictores, los militares y los oligarcas colombianos. Tampoco de los gobiernos de Estados Unidos, que él sabía en últimas eran los que trazaban los planes de guerra con que agredían –y agreden-, masacran, al pueblo colombiano.
Contrario a la estatura moral de Marulanda, veremos –ya vemos- que los asesinos del pueblo, los justificadores de sus crímenes, emborronarán cuartillas y medios, y el ciberespacio, con sus asquientas diatribas con quién siempre les respetó sus puntos de vista. Esos ‘terroristas mediáticos’ tratarán de negar lo innegable: Manuel Marulanda es el hombre más importante de la historia colombiana desde la segunda mitad del siglo 20 hasta este siglo 21.
No es por el simple conteo matemático. Manuel Marulanda como guerrillero sobrevivió a 17 presidentes colombianos y a innumerables cúpulas militares cuyo único propósito era destruirlo físicamente, porque ellos creen que las obras de los revolucionarios terminan cuando sobreviene su muerte. No. Están muy equivocados. Los revolucionarios con sus quantums, protones, electrones, y demás partículas permanecen vivos después de la muerte. Es como dice el cantautor fariano, Julián Conrado, ‘hoy estás más vivo, más vivo’ en sentida canción a Jacobo Arenas.
Y la verdad es que Manuel Marulanda triunfó sobre sus enemigos de clase. Nunca fue tocado por las balas asesinas del imperio y la oligarquía colombiana. Y no es por no haber combatido, ya que él participó en innumerables combates por la vida. Manuel Marulanda muere de muerte natural. Su corazón –que es el que sabe hasta donde llega la vida de cada ser-, le dijo: ‘viejo, hasta aquí’.
Pero Marulanda deja además una inconmensurable obra. Obra de un revolucionario. Su más importante legado es que por larga que sea la lucha, hay que encararla con dignidad y con humildad. Y de su pensamiento, de su ideario, que no tuvo ínfulas pequeñoburguesas de ‘escribirlas’, impregnó todo el accionar revolucionario de las FARC, su Ejército del Pueblo. Sus ‘muchachos’, desde Cano hasta el más humilde de los guerrilleros y milicianos, son herederos de la Dirección Colectiva que siempre utilizaba Manuel Marulanda.
En las FARC-EP no verá el enemigo de clase del pueblo colombiano fisuras de ninguna especie. No verán ‘lucha por el poder’ –como si la vemos hoy en las ‘huestes’ uribistas-, ni lucha por ser primero, segundo, tercero, o décimo, o último. Todos están imbuídos del pensamiento de Manuel Marulanda y a todos los farianos les enseñó ‘como era que la cosa era’ en la práctica, la madre de la sabiduría revolucionaria.
Sin saber la noticia de su muerte escribíamos por estos días sobre ‘los imprescindibles’. Y ahí señalábamos a Manuel Marulanda y al Secretariado Nacional de las FARC. Y esa es la más incontratable verdad. En ese artículo decíamos: “Y esos imprescindibles están día a día, de toda la vida, luchando contra un régimen corrupto y mafioso y paramilitar como el colombiano. Esos imprescindibles están encabezados por Manuel Marulanda y por los miembros del Secretariado de las FARC. Ellos se ganaron ese título de ‘imprescindibles’ por haber entregado sus vidas, 24 horas al día, minuto a minuto, segundo a segundo, a la causa del pueblo, su razón de ser”.
Parece mentira que se pueda querer a una persona sin conocerla físicamente. Para mi Manuel Marulanda era como mi segundo padre. Admiración total. Y aunque mi discurrir como revolucionario tomó rumbos diferentes a los de él y su organización, es imposible doblegar el nudo que se me forma en la garganta. Por eso le digo ante su muerte: ‘Adiós, viejo’. Quizá así le diré a mi padre biológico cuando él muera.
Paz en tu tumba! Eso es nuestro más sentido deseo. Que las águilas comedoras de carroña no alcancen tus restos mortales –ya andan buscándote para mostrarte como trofeo y para secuestrarte ya muerto como han secuestrado a Camilo Torres, Raúl Reyes, Iván Ríos, y a miles de combatientes más-, para que junto a Bolívar inicien juntos el tránsito de la construcción de la Patria Grande.