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La clase trabajadora pasa a ser sujeto cuando cuestiona revolucionariamente al Capital

Entrevista con el economista argentino, Rolando Astarita http://www.elrevolucionario.org/IMG/cache-107x131/auton37-107x131.jpg Andrés Figueroa Cornejo Rebelion
La agrupación de luchadores sociales “Plataforma de Intrusión” invitó a Chile al prestigioso economista y académico argentino, Rolando Astarita, para ofrecer dos contundentes charlas sobre la crisis capitalista mundial. Luego de su última conferencia en el Centro Social y Cultural “El Sindicato” –territorio libre del cascarón antiguo de Santiago- tuve la oportunidad de entrevistar, con café y fondo de música latinoamericana, al docente de la Universidad de Quilmes y de la UBA.

La prensa dominante nos bombardea a diario con noticias sobre la supuesta recuperación de la crisis…

Hay que subrayar que la crisis no está superada. Hay una mejora de los índices económicos, de la demanda, del comercio, subió la bolsa de valores; pero los problemas de fondo permanecen porque gran parte de esta recuperación se debe a la enorme masa de inyección fiscal. Y hasta que no se recupere realmente la inversión y el consumo no se puede decir que la crisis está superada. En general, se observa una recuperación extremadamente débil. A ello es preciso agregar los graves problemas que afectan a Grecia, España, Irlanda, Portugal. Además no se sabe cuántos activos tóxicos siguen en los bancos. Eso no se ha terminado de depurar. Incluso los bancos, hasta el 2012, tienen fuertes deudas de corto plazo. A su vez, no se sabe, por ejemplo, hasta qué punto bancos europeos están comprometidos con empresas medianas y pequeñas en créditos que pueden ser incobrables. En muchos sentidos, el fondo de la crisis aún no se ha tocado.

Tú hablas de la existencia de una “sobrecapacidad” del capitalismo…

Existe una enorme sobrecapacidad, muy por encima de lo que puede absorber el mercado. La industria automotriz lo grafica ejemplarmente. Ella puede producir 90 millones de unidades anuales, y en condiciones normales, el mercado puede consumir 60 millones. Es decir, 30 millones corresponden a capacidad de producción que no hay dónde meterla. Y por las presiones competitivas entre grupos corporativos, se sigue construyendo capacidad.

“MIENTRAS EXISTA CAPITALISMO, EXISTIRÁN LAS FINANZAS”

¿Y qué hay de los argumentos asociados a la especulación del capital financiero?

Aquí, efectivamente, hubo especulación y sobreespeculación. Pero existe una visión de que las finanzas han crecido como si fueran una esfera de la actividad económica que no tiene nada que ver con el sistema capitalista. Sin embargo, el crecimiento del crédito y de todos los instrumentos financieros es propio del funcionamiento del capitalismo. Ahora bien, para algunos sectores lo financiero es una mala palabra en sí. Entonces perecería que el problema es el capital financiero, y que si se elimina existiría un capitalismo perfecto. La verdad es que el capital financiero tiene una doble función. Sin crédito no hay desarrollo de las fuerzas productivas. Y las empresas, permanentemente, tienen fondos líquidos –capitales de amortización, capital de trabajo- que son volcados a los mercados financieros. Es decir, hay una permanente ida y vuelta entre el capital productivo y el financiero. Para Marx, el crédito es palanca de la acumulación y palanca de la sobreespeculación. En la medida en que se mundializó el capital, este fenómeno creció, agravando tremendamente las crisis. Y ahora, claro, pueden implementarse algunas regulaciones mínimas. Pero mientras exista capitalismo, existirán las finanzas; es inevitable. Entre el capital productivo y el financiero sólo hay diferencias en su unidad. La única manera de que el capital financiero, de conjunto, se valorice es que los activos en los que están invertidos generen plusvalía. Esto es, el capital financiero no puede desligarse de la realización del valor y del trabajo productivo. El capital financiero no puede valorarse de forma autónoma. No hay razones para pensar que Wall Mart, IBM o Toyota tengan sistemáticamente, a través de las décadas, tasas de ganancia más bajas que Bank of America o el Citi. Esto lo aclaro también, porque existe cierta tendencia a desplazar la centralidad de la contradicción capital / trabajo por la contradicción capital financiero / pueblos; capital bancario / capital productivo, etc.

“ESTA NO ES UNA CRISIS POR FALTA DE CONSUMO”

¿Qué piensas de la idea de que está crisis se debe a la caída del consumo de los trabajadores y los pueblos?

Hay interpretaciones que ofrecen sectores populistas nacionalistas que plantean que la crisis es de subconsumo, es decir, que la crisis se ha provocado por el bajo consumo de las clases populares. Entonces lo que habría que hacer es tomar medidas redistributivas para aumentar el poder de consumo de las clases populares. Sobre este relato yo creo que hay un error de diagnóstico. En EEUU, desde los 80 existe una baja en la participación de los salarios (mayor explotación), pero la participación del consumo en el PIB aumenta. Los salarios pueden bajar, sin embargo, los sectores medios y ricos consumen más. Asimismo, la proletarización del campesinado chino, por ejemplo, por poco que ganen como nuevos asalariados, consumen más que en el campo. Esta no es una crisis por falta de consumo. Y, por tanto, la salida de la crisis no se va a dar por un aumento de salarios. No tenemos que esperar un keynesianismo redistributivo progresivo. Lo que hay es un keynesianismo para el capital, para los de arriba. La desigualdad en la distribución del ingreso mundial empeoró desde los 90 hasta nuestros días, pero no hay ningún indicador que señale que esa tendencia vaya a cambiar. Por el contrario.

Es decir, no estamos frente a una crisis de demanda…

La demanda está compuesta por el consumo y la inversión. Y el consumo comienza a aumentar cuando las clases dominantes y medias comienzan a realizar consumos postergados. En las crisis lo primero que baja es el consumo de bienes durables. Por eso son esas las mercancías cuyos precios comienzan a subir junto a las recuperaciones económicas. Al mismo tiempo, las empresas comienzan a reponer existencias. La primera inversión de las empresas es en existencias. Todo esto, paulatinamente, reactiva la demanda y el empleo. Pero es producto de que está aumentando el gasto de plusvalía de los capitales. Los salarios se recuperan después. El gasto de los salarios de los trabajadores depende del gasto de la plusvalía, es decir, de los capitalistas.

EL ORDEN DE LAS COSAS

Siempre manda el capital…

El sujeto determinante en el capitalismo es el capital. Él decide cuándo se contrata, qué se invierte, qué se hace con el dinero. El sujeto de la acumulación es el capital. Por eso cuando el capital deja de invertir por la tasa de rentabilidad, el consumo salarial cae.

¿Y cuándo empieza el protagonismo de los trabajadores?

La manera en que la clase trabajadora pase a ser sujeto es que cuestione revolucionariamente al capital. Hasta ese momento, el trabajador es un objeto alienado. Y la recuperación de las crisis capitalistas nunca se ha dado por aumentos salariales. Su movimiento de recuperación está ligado a que el capital se desvaloriza, se concentra, desaparecen los capitales más débiles, se desvaloriza la fuerza de trabajo, y sobre esa base, en determinado momento comienza a restablecerse la tasa de rentabilidad y el capital vuelve. El consumo de los trabajadores está subordinado al proceso anterior.

CONSENSO DE WASHINGTON CON CIERTA INTERVENCIÓN ESTATAL

Aquí en Chile, hace poco la vieja derecha ganó las elecciones presidenciales frente a la Concertación…

Cuando gana, en cualquier parte, un gobierno supuestamente de “izquierda”, yo no espero grandes cambios hacia la izquierda. Y cuando gana un gobierno de derecha, tampoco espero grandes cambios hacia la derecha. En la actualidad operan las leyes del capital en sentido bastante puro y están garantizadas. Por eso las polémicas entre los sectores llamados más o menos “progresistas”, se baten en temas como el aborto y entre matices. Yo creo que la fórmula de gobernabilidad dominante es el Consenso de Washington con una cierta intervención estatal.

CAPITAL / TRABAJO

Una de tus características es sostener ciertas distancias críticas respecto de algunas izquierdas…

Tengo discrepancias. Hay una izquierda que diagnostica que la actual crisis económica es producto del estancamiento del sistema capitalista que ya dura 30 años. Entonces se dice que en las últimas décadas el capitalismo prácticamente no tuvo ninguna acumulación y la crisis no es más que la manifestación de ello. Por el contrario, yo creo que ha habido una expansión importante del capitalismo y sus fuerzas productivas, sino no es posible explicar la implosión de la Unión Soviética, la reconversión China, la propia historia de Chile. Entonces, yo estimo que, porque hubo un desarrollo de las fuerzas productivas, esta es una crisis de sobreacumulación y sobreproducción. Esto es importante porque el discurso de mucha izquierda no logra explicar la realidad. Otro asunto, es que otros sectores de la izquierda desplazan la contradicción central capital / trabajo por otro tipo de contradicciones: neoliberalismo / pueblos, capital financiero / capital productivo, capital financiero / pueblos. Todos esos desplazamientos provocan un diagnóstico inadecuado. Entonces para elaborar los programas políticos hay que concentrarse en la contradicción capital / trabajo. El rearme político de la izquierda tiene que pasar por reconocer esta centralidad.

“EL SOCIALISMO ES EMINENTEMENTE INTERNACIONALISTA”

Tú abjuras del nacionalismo…

El capital se internacionalizó extraordinariamente en los últimos tiempos. Y una de las armas del capital ha sido el chantaje de la movilidad de las inversiones y la deslocalización. El capital ha tenido una estrategia internacional, mientras sectores de izquierda le han opuesto estrategias nacionalistas. Ello ha fracasado. Hay una izquierda latinoamericana muy nacionalista. La explotación en realidad es de clase. El socialismo es eminentemente internacionalista. La mundialización del capital impone a la izquierda, con mayor claridad que en la época del Manifiesto Comunista, el internacionalismo.

RAÍCES DEL INDIANISMO BOLIVIANO

Andrés Soliz Rada (*)
En medio de la sumisión a la moda intelectual francesa de sus compatrio tas, Franz Tamayo escribió, en 1910 , su imperecedera “Creación de la Pedagogía Nacional”, convertida en el primer hito del indianismo. En el pone el dedo en la llaga con estas palabras: “¿Qué hac e el indio por el Estado? Todo. ¿Qué hace el Estado por el indio? ¡Nada! El indio se basta… vive por si… es constructor de su ca sa, labrador de su campo, tejedor de su estofa y cortador de su propio traje… es el único que en medio de esta chacota universal que llamamos república toma a lo serio la tarea humana por excelencia: producir”. Como contrapartida, “el blanco es diputado, ministro, juez, poeta, profesor, cura, intelectual… es decir ¡parásito!”. De aquí concluye que Bolivia es “el incomprensible Estado de una nación que vive de algo y de alguien y que, a la vez, pone empeño sensible en destruir ese algo y ese alguien”.
El segundo gran hito del indianismo lo encarna Jorge Ovando con su libro: “Sobre el problema nacional y colonial de Bolivia” (1961). Ovando, respaldado en el investigador francés, Alcide d´Orbigny, afirma que en el país existe una nación, además de 33 nacionalidades y grupos étnicos. D´Orbigny (dice Bap tista) estudió con simpatía y comprensión desconocidas para la época (1830-1833) a todos los grupos étnicos en Bolivia con los que convivió… tratándolos como seres humanos con dignidad. Es un auténti co precursor del moderno concepto de “Otredad”. La actual Constitución tiene en Ovando un antecedente insoslayable. Con Fausto Reinaga (tercer hito), el indianismo es convocado a la toma del poder. Estas sus palabras: “UNIDAD, UNIDAD, UNIDAD es el mandato cósmico para el indio. Indios: aymaras, keswas, kambas, chapakos, chiriguanos, etc. Unámonos. Unidos dejaremos del ser pongos (sirvientes); seremos hombres libres… la unidad india descansa en la voluntad granítica de la conquista del Poder por el indio… nuestra divisa política es PODER O M UERTE… LA UNIDAD, UNIDAD INDIA ES PODER INDIO” (Tesis India, mayo 1971. Las mayúsculas son de FR). En la centuria pasada, el indianismo confrontó sus posiciones con el pensamiento nacional, que postula la construcción del Estado, la industrialización del país, la defensa de las fronteras, de los recursos humanos y naturales y de la soberanía frente al imperialismo y las oligarquías vecinas. Sus figuras más connotadas son Carlos Montenegro, Augusto Céspedes, Ñuflo Chávez Ortiz, Sergio Almaraz, Marcelo Quiroga, José Ortiz Mercado y René Zavaleta. El histórico debate, que correspondía a la maduración del pensamiento político interno, se desequilibró desde finales del Siglo XX, con la ingerencia de USAID, de la Unión Europea, de cofradías religiosas, del Banco Mundial, de transnacionales y de sus cientos de ONG (cuarto hito). La OIT se apropió del indianismo, pese a que anteriormente había planteado la integración de los pueblos indígenas a sus respectivos países. Cambió de posición al advertir que, al fomentar las reivindicaciones étnicas a ultranza, el poder mundial lograría atomizar a Estados nacionales in constituidos. Así se bloqueó la construcción conceptual de lo indo mestizo, que busca articular lo mejor del indianismo y del pensamiento nacional. Este cuarto hito debe ser neutralizado mediante la fiscalización de sus recursos económicos, ya que, al disponer de ilimitados desembolsos, ha debilitado el debate ideológico, a través de contratación de “expertos” foráneos, organización de eventos en hoteles 5 estrellas y viáticos en dólares Esa intromisión ha alejado el anhelo de una patria para todos, ha incentivado el racismo y el regionalismo y ha mezclado la política con una actividad rentada. Si se considera que, una vez más, existe importante participación de ONG en el gabinete de Evo Morales se concluirá en la urgencia de conocer el origen y destino de sus inagotables financiamientos. (*) Abogado, periodista y ex parlamentario boliviano. Fue el primer ministro de Hidrocarburos de la gestión de Evo Morales.
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Comunismo y democracia: de Italia a Chile... de la mano de Julio Anguita

Mario Amorós
Columna "Andamios"

Mi canto es de los andamios para alcanzar las estrellas Víctor Jara – Manifiesto

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Fue a mediados de los años 90. En uno de sus últimos discursos como secretario general del Partido Comunista de España en la Fiesta anual que tenía lugar entonces en la madrileña Casa de Campo, Julio Anguita nos preguntó a las miles de personas que le escuchábamos: “¿Qué ha ganado el pueblo italiano con la desaparición del Partido Comunista?”. Hacía pocos años que el gran PCI había optado por su transformación en un partido socialdemócrata (si bien un sector minoritario constituyó Refundación Comunista) y en Italia ya gobernaba Silvio Berlusconi y se percibía claramente el ascenso de la xenófoba Liga Norte de Umberto Bossi y de la Alianza Nacional de Gianfranco Fini, heredera del fascista Movimiento Social Italiano.

El Partido Comunista Italiano, la organización de Antonio Gramsci, Palmiro Togliatti, Luigi Longo y Enrico Berlinguer, el PC más poderoso de Europa occidental, que aglutinó a los principales intelectuales y a millones de trabajadores, el alma de la lucha contra el fascismo durante la II Guerra Mundial, no fue capaz de enfrentar la crisis que terminó con la desaparición de la Unión Soviética y desencadenó la transición al capitalismo en el este de Europa. Cuando se celebró en Rimini entre el 31 de enero y el 3 de febrero de 1991 el XX Congreso del PCI, este partido tenía 1.265.000 militantes y acababa de obtener el 23,8% en las elecciones provinciales del año anterior. Aquel Congreso aprobó la disolución del PCI y su mutación en el socialdemócrata Partido Democrático de la Izquierda, que en 1998 pasó a denominarse Demócratas de Izquierda y en 2007 constituyó junto con otras fuerzas el Partido Democrático.

La decisión del PCI sirvió a los grandes medios de comunicación europeos y a los poderes fácticos para exigir a los partidos comunistas que emularan el ejemplo italiano. En España, el PCE decidió en su XIII Congreso que seguía teniendo pleno sentido la existencia de una fuerza política comunista y la lucha por el socialismo. No fue fácil desafiar al huracán que proclamaba el “fin de la historia”, la victoria definitiva del capitalismo.

Hoy en Italia el triunvirato Berlusconi-Bossi-Fini sostiene uno de los gobiernos más reaccionarios de Europa, que criminaliza a las minorías étnicas (principalmente a los gitanos) y persigue a los inmigrantes en situación administrativa irregular, en virtud de la reforma legislativa promovida en 2008 por el ministro del Interior, Roberto Maroni, miembro de la Liga Norte. Y, como en una pesadilla que nos devuelve a los años 20 y 30 del siglo pasado, grupos con la simbología fascista vuelven a “vigilar” las calles de algunas ciudades. El ascenso del populismo de Berlusconi y su alianza con el fascismo del siglo XXI no pueden entenderse sin la desaparición del PCI, la actual crisis de Refundación Comunista y la progresiva desaparición de la memoria histórica de la heroica resistencia contra el fascismo. La pregunta que una noche estrellada de septiembre nos hizo Julio Anguita conserva toda su vigencia.

Mientras los dirigentes del PCI encaminaban a su partido hacia el suicidio, en Chile la victoria de Aylwin en las elecciones presidenciales de diciembre de 1989 precipitó el final de la dictadura. En aquellos días el Partido Comunista inició una campaña pública para conquistar de nuevo la legalidad, con la hoz y el martillo que creó José Balmes. El lema de aquella campaña (“Chile necesita un Partido Comunista”) debió haber cruzado el océano y resonado en la conciencia de los camaradas italianos, que sólo podían tener motivos para enorgullecerse de la historia de su Partido.

El 13 de enero de 1990, miles de personas llegaron al Estadio Santa Laura, donde Gladys Marín expuso los grandes desafíos que la izquierda debía asumir ante la nueva etapa: una nueva Constitución, la democratización de las Fuerzas Armadas, la derogación de la legislación laboral de la dictadura, una ley electoral democrática, verdad, justicia y memoria en materia de derechos humanos... “Y hoy, después de 16 años de dictadura, donde no sólo hemos sobrevivido, sino que hemos vivido luchando –aseguró Gladys-, tenemos fuerza política, fuerza moral, para decirle a todo Chile que aquí estamos dispuestos a seguir combatiendo por la felicidad de nuestro pueblo, por el derecho a ser libres y dignos. Declaramos ante todo Chile que el Partido Comunista sale a la legalidad... Emergemos de la dura clandestinidad para envolvernos en nuevas tormentas. Emergemos con la poesía de Neruda y el canto de Víctor Jara, emergemos con la nueva hoz y martillo que nos ha regalado José Balmes, llena de colores y bellos trazos. Emergemos como auténticos patriotas, iniciando esta nueva marcha”.

Veinte años después de aquellas palabras, el Partido Comunista cuenta con tres diputados y su contribución será decisiva para que el periodo que se inicia el próximo 11 de marzo sólo dure cuatro años. Acá, en Europa, muchos han comparado en los últimos días a Sebastián Piñera con Silvio Berlusconi (ambos tienen un equipo de fútbol muy importante, canales de televisión, una inmensa fortuna...). De Berlusconi ya lo conocemos todo: sus políticas reaccionarias, su anticomunismo soez, sus vínculos con la Mafia, su desapego por los valores democráticos... Sin la desaparición del PCI y la debilidad actual de la izquierda no hubiera podido triunfar.

Piñera, en cambio, tendrá enfrente a un movimiento de derechos humanos que logró la detención de Pinochet en Londres y su procesamiento en España y Chile, así como el de centenares de represores en los últimos años, a una izquierda en crecimiento, con sus valores y principios históricos en alto, y a un movimiento obrero y sindical fortalecido en los últimos años en torno a la Central Unitaria de Trabajadores.

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"Ninguna brutalidad maltrato o tortura me ha doblegado porque prefiero morir con la cabeza en alto, con la fe inquebrantable y una profunda confianza en el futuro de mi país, a vivir sometido y pisoteando principios sagrados. Un día la historia nos juzgará, pero no será la historia según Bruselas, París, Washington o la ONU, sino la de los países emancipados del colonialismo y sus títeres". (Carta escrita a su esposa e hijos por Patricio Lumumba pocos días antes de su muerte).

Por: Carlos Ml. Vega Bolaños (*)

El mes de enero de cada año, aunque el poder mediático mundial hace lo posible por borrar de la memoria histórica la existencia del genocidio negro en el continente africano, provocado por las potencias occidentales en su afán de hacerse por las grandes riquezas de su pueblos, es meritorio recordar al gran líder negro Patrice E Lumumba.

Hace ya 49 años, Patrice Lumumba, jefe del gobierno de la República del Congo, fue asesinado por una conspiración organizada por el gobierno de Bélgica, con la complicidad de los Estados Unidos, de Gran Bretaña y de las Naciones Unidas. Su cadáver condenó al Congo a la rapaz dictadura de Mobutu y una sucesión de sangrientas guerras civiles. Durante más de cuarenta años se ha mantenido el silencio sobre este crimen, en donde se rumorea que su cadáver y el de otros colaboradores, fueron disueltos en ácido sulfúrico para no dejar rastros.

El pensamiento de Lumumba, constituyó un peligro para las potencias occidentales explotadoras de los pueblos africanos, fue ministro, líder, enemigo del colonialismo y pionero por la unidad de los pueblos africanos y por su liberación. Buscaba la descolonización del Congo y destruir totalmente el poder colonialista europeo presente en África, erradicar el ultraje y el expolio que durante siglos había sufrido el continente, una persona así, no merecía continuar viviendo y por eso, se fraguó su asesinado a pocos meses de haber asumido el poder en la República del Congo.

A 49 años del asesinato del líder africano Patrice Lumumba, en su patria, la República Democrática del Congo, la guerra es un genocidio oculto que ha producido más de 5 millones de muertos en los últimos años; este genocidio puede ser detenido, pero la comunidad internacional, las democracias del Norte, no quieren detenerlo, convirtiendo al Congo en un pueblo activamente crucificado.

La ironía: poseer grandes riquezas naturales como las que tiene la República Democrática del Congo, se ha convertido en una tragedia.

En las montañas orientales del Congo hay valiosos minerales como el coltán y niobio, además de oro, diamantes, cobre y estaño. El coltán, abreviatura de colombio-tantalio, está en suelos de una antigüedad de tres mil millones de años. Se usa con el niobio para fabricar los condensadores para manejar el flujo eléctrico de los teléfonos celulares. Cobalto y uranio son elementos esenciales para las industrias nuclear, química, aeroespacial y de armas de guerra. Alrededor del 80% de las reservas mundiales de coltán están en el Congo.

Por el control de estos minerales escasos hay una guerra tremenda. Los poderes multinacionales quieren controlar la minería de la región. Conclusión: "el motivo del genocidio son estos minerales que buscan las corporaciones" y además están destruyendo la segunda área verde del planeta después del también amenazado Amazona.

Cuando se trata de actuar en África, hay una discriminación inherente". Lo afirmó el antiguo coordinador de operaciones humanitarias de Naciones Unidas Jan Egeland, quien, junto con otros 15 dirigentes mundiales de conocido prestigio, ha firmado una carta enviada a los jefes de Estado de los países de la Unión Europea llamando la atención sobre la falta de acción internacional en el Este de la República Democrática del Congo.

Jan Egeland, que durante su periodo en Naciones Unidas siempre tuvo una reputación de decir las cosas directamente sin andarse por las ramas, dijo: "Nunca hubo esta indecisión cuando se trató de intervenir en los Balcanes, en Irak o en Oriente Medio". Ciertamente no la hubo, pero cuando se trata de intervenir en crisis africanas parece como si la vida humana no tuviera el mismo valor en todas partes". Esta es la doble la moral que practican los abanderados de los derechos humanos en el mundo.

Zenit, agencia de noticias del Vaticano, dijo hace poco que "la crisis humanitaria más olvidada en nuestro planeta es la del Congo". De vez en cuando en los medios asoma la tragedia pues ya no hay modo de ocultarla. Pero lo que se dice de ella es todavía irrisorio e insultante en comparación con la magnitud de la barbarie y el genocidio. Y no hay llanto, ni pedir perdón, ni propósito de enmienda.

En el fondo, no se trata sólo de que a África se la discrimine cuando ocurren guerras que se ceban en los más inocentes, sino de algo más que merece la pena escarbar y descubrir que detrás de esta guerra se esconden los intereses de potencias como Estados Unidos, Inglaterra, Holanda y Bélgica, quienes apoyan al régimen de Kagame en Ruanda, de cuyos aeropuertos salen para estos países el preciado coltán (indispensable en la fabricación de armamento, teléfonos móviles y ordenadores portátiles de última generación, etc) que los soldados extraen con el trabajo forzado de niños y jóvenes en el Este del Kivu y envían en camiones y helicópteros a Kigali. Es triste constatar que en muchas ocasiones, esas "indecisiones" ante los problemas africanos podrían ser una forma camuflada de dejar que los acontecimientos se desarrollen de forma provechosa para los más poderosos, aunque sea a costa de que mueran millones de inocentes.

Hoy entiendo más que antes las razones por las cuales, un enero de 1961 fue atrozmente asesinado el patriota africano Patrice E. Lumumba, un ser humano así era imposible que continuara con vida, cometió el pecado capital de soñar que Otra Africa era Posible, una África unida en el desarrollo, en combatir la injusticia social y en la cooperación entre países para la educación. Devolver las riquezas del continente al pueblo africano, era su más profundo Sueño. El pensamiento de Lumumba se apoyaba sobre los siguientes tres pilares: la justicia, la independencia y la libertad.

Hoy hace 49 años, murió como un mártir de la lucha de los pueblos contra la injusticia, la expoliación, la humillación impuesta por las potencias europeas que a los cuatro vientos se proclaman democráticas. Es un mártir de la causa popular por un mundo más justo y más humano, por la fraternidad humana. Lumumba fue asesinado pero vivirá siempre en nuestros corazones. Él forma parte del genocidio olvidado de millones de hermanos africanos que han caído en el camino para que en el mundo blanco, unos pocos disfruten de grandes comodidades y amasen fortunas impregnadas de sangre inocente.

Me enorgullezco, al igual que decenas de miles de egresados que habitamos los cinco continentes, de haber estudiado en la Universidad de la Amistad de los Pueblos Patricio Lumumba, centro de estudios universitarios de clase mundial fundado en su memoria y que en febrero próximo cumple 50 años de vida en la preparación de cuadros profesionales para los países en vías de desarrollo.

*Miembro de la Universidad Amistad con los Pueblos Patricio Lumumba

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El 2 de junio de 1925 nace Patrice Emergy Lumumba, revolucionario y luchador por la independencia del Congo belga.

Tras haber permanecido en prisión dos años acusado de un fraude, en 1957 sale de la cárcel y decide afiliarse al movimiento independentista de su país, colonia belga. Un año después, crea el Movimiento Nacional Congoleño y en poco tiempo pasa a ser principal impulsor de la independencia del Congo.

En su calidad de político acudió a diversos foros para pedir la autonomía de su país. Este hecho se lograría el 30 de junio de 1960, fecha en la que se declaraba República Independiente. En estos días se convocan elecciones y es elegido como presidente del Consejo. Partidario de las ideas comunistas, sufrió la oposición de Mobutu, quien terminó por destituirle del poder.

El 5 de septiembre de 1960, el presidente Joseph Kasavubu destituyó a Lumumba y a seis de sus ministros. Pese a ello, el gobierno belga, aún influyente en la joven nación independiente, presiona a las autoridades constituidas en Leopoldville para alejar definitivamente a Lumumba del poder.

El 27 de noviembre, Lumumba escapa de su casa e intenta llegar a Stanleyville (Kisangani), donde su colaborador Antoine Gizenga estaba reagrupando a las fuerzas izquierdistas. El 2 de diciembre, la ONU ordena a sus tropas que no protejan a Lumumba, que es buscado por los soldados de Joseph Mobutu, un sargento ascendido a coronel por Lumumba, a quien había nombrado Jefe del Estado Mayor del Ejército seis meses antes.

A finales de diciembre de 1960 y principios de enero de 1961, la victoriosa ofensiva izquierdista pondrá muy nerviosas a las autoridades tanto del Congo como de Bélgica. El fracaso de Mobutu en la reconquista de Bukavu (Kivu), tomada por los lumumbistas el 25 de diciembre, tendrá como reacción un telegrama enviado desde Bruselas en el que se subraya la «muy especial atención» en «las consecuencias desastrosas de la liberación de Lumumba».

El 13 de enero de 1961, el líder nacionalista fue detenido en Thysville (Mbanza-Ngungu), al sublevarse parte de la guarnición. Manifestaciones de la multitud en la capital a favor de Lumumba precipitaron los acontecimientos. Bruselas decidió entregarlo a su peor enemigo, Tshombé. Fue conducido en avión a Elisabethville (Lubumbashi) el 17 de enero, junto a su ex ministro de Juventudes y Deportes, Maurice Mpolo, de 32 años, y el ex vicepresidente del Senado, Joseph Okito, de 50 años.

Durante las varias horas de viaje en avión fueron maltratados, lo mismo que durante la tarde de ese día en prisión. Esa misma noche fueron asesinados. En este momento se declaró una guerra civil que finalizó en 1965. En este año Mobutu dio otro golpe de Estado y subió la poder. En 1971 esta República se denominó Zaire.

Invitación del Partido Comunista de Bolivia a al acto político en honor a su 60º Aniversario

Amigos, camaradas y compañeros: El Partido Comunista de Bolivia (PCB) esta celebrando sus 60 años de fundación, 60 años de lucha, resistencia y trabajo en Bolivia, a la cual , queremos hacerles participe del Acto político-cultural de celebración donde se contará con la participación de artistas (Ernesto Cavur, Esther Marisol, Los Canarios del Chaco, entre otros), personalidades connotadas de la política boliviana y organizaciones sociales. El evento se realizará este viernes 29 de enero en el Cine México (Av. Montes) de La Paz - Bolivia, a las 18:30 p.m.

Haití y el Partido Comunista

Mientras el imperialismo, que ha hundido Haití en la miseria mas absoluta, derrama lágrimas de cocodrilo y habla de la "maldición bíblica" que "castiga" al pueblo haitiano por el "pecado" de haber protagonizado la primera gran revolución social en el Caribe y haber creado la primera república libre del Caribe, el pueblo pobre lleno de dignidad, desde el comienzo del terremoto ha asumido la lucha por la supervivencia y la ayuda mutua. Así lo describe el escritor canadiense de origen haitiano Dany Laferrière que visitaba Port-au-Prince en el momento del terremoto (leer su testimonio en http://www.lemonde.fr/ameriques/article/2010/01/16/haiti-le-temoignage-bouleversant-de-l-ecrivain-dany-laferriere_1292475_3222.html). A Haití no lo ha condenado ninguna "maldición" sino el brutal colonialismo francés y el imperialismo gringo y sus agentes locales. El imperio francés impuso a Haití el pago de la exorbitante cifra 21 mil millones de dólares actuales desde 1825 hasta 1947 para no invadirlo brutalmente como hizo Napoleón. El naciente imperio gringo comenzó su agresión contra Haití en 1806 cuando el Congreso de los USA prohibió el comercio con Haití por presión francesa. Los marines gringos han invadido Haití en 1914, 1915, 1994 y 2004. Ocuparon el país durante 19 años de 1914 a 1934 y se apropiaron de 500 ooo dolares en oro que eran las unicas reservas monetarias del país. El imperialismo ha controlado a todos los presidentes salidos de la burguesía negra o mulata, dictadores asesinos o supuestos "demócratas", que han colaborado con el saqueo del país: general Vilbrum Guillaume Sam (1914), Phillipe S. Dartiguenane (1915-1922), Joseph Borno, Elie Lescot (1941), Sténin Vincent, Duvalier padre e hijo (1956-1986), general Namphy (1986), general Prosper Avril (1988), general Raoul Cédras (1991), Gerard Latortue (2004), ... El imperialismo ha masacrado y apoyado todas las masacres sufridas por el pueblo haitiano: 3 mil patriotas masacrados en 1919, 18 mil haitianos masacrados por el tirano dominicano Trujillo en 1935, 40 mil revolucionarios y opositores liquidados por la feroz dictadura Duvalier. Sobre todo ha saqueado el país mil y una veces para que no saliese jamás de la miseria: los gringos controlan financieramente el país hasta 1941, Duvalier hijo se refugia en 1986 en la Francia de Mitterrand llevando consigo 900 millones de dolares de las arcas públicas, cifra superior a la deuda externa del país en aquella época, la liberalización del país tras Duvalier lo hunde mas en la miseria.
Pero Haití es patria de grandes revolucionarios: Rosalvo Bobo líder de la primera insurrección antiimperialista de 1915, Charlemagne Peralte líder de la segunda insurrección (1918-1920), Jacques Roumain, gran intelectual fundador del Partido Comunista haitiano, Antoine G. Petit, el profesor Gerard Pierre Charles... Y es un país de organizaciones revolucionarias hoy activas: el Comité de iniciativa para la formación del Partido Comunista de Haití (COIFOPCHA), el Nuevo Partido Comunista de Haití, el Partido Popular Nacional y de organizaciones de masas como el frente obrero Batay Ouvriye, la organización campesina Tet Kole Ti Peyizan Axisyen,... El futuro de Haití depende de que cese la injerencia política y militar imperialista, se fortalezca la revolución en su vecina República Dominicana y en el Caribe, se reconstruyan las organizaciones revolucionarias haitianas en el interior y en la diáspora y el país reciba una sincera solidaridad de los países del mundo. Que Obama haya puesto al genocida Bush y al no menos belicoso Clinton al frente de los 10 mil marines, portaaviones y aviones que van a "socorrer" a Haití ya permite vislumbrar las intenciones imperialistas: mantener al país en la miseria y en la sumisión para presionar a Cuba e impedir la revolución en República Dominicana, Puerto Rico y Jamaica.

Charlemagne Peralte asesinado por los marines en 1919
Gerard pierre Charles, intelectual marxista
Jacques Roumain, fundador del Partido Comunista haitiano en 1934

Haití, un desastre clasista

Jeb Sprague

Sólo cinco días antes del terremoto que destrozó Puerto Príncipe el 12 de enero, el Consejo de Modernización de las Empresas Públicas (CMEP) del gobierno haitiano anunció la privatización del 70% de Teleco, la compañía estatal de teléfono de Haití.

Hoy Puerto Príncipe está en ruinas con miles, posiblemente cientos de miles de muertos, barrios enteros destrozados, muchas personas enterradas vivas. De pueblos de toda la península del sur, como Léogâne, se dice que están en la ruina total, con un número de víctimas incalculable. El presidente de Haití, René Préval, y su administración se han revelado ineptos, ausentes y ni siquiera se les oye en la radio local.

En Point Morin, en el barrio de Verna Bois, de la capital, el edificio de Teleco resultó seriamente dañado. A través de Twitter, en Puerto Príncipe, alguien advirtió el lunes a los residentes locales de que deben evacuar: “después de las últimas evaluaciones de la construcción, se han dado cuenta de que las principales columnas de la estructura están dañadas”.

Con una multitud de personas que no puede obtener atención médica, agua y suministros básicos, la falta de infraestructuras estatales es muy evidente. En lugar de invertir en programas sociales y en infraestructura pública que podría haber ayudado a la gente de Puerto Príncipe después de un desastre natural, el gobierno haitiano fue presionado por Estados Unidos y las instituciones financieras internacionales para vender su infraestructura, cerrar los comedores populares patrocinados por el gobierno y reducir los aranceles que podrían beneficiar a la economía rural.

La tendencia demográfica en Haití en los últimos diez años, demuestra el impacto de la globalización capitalista: el movimiento de la población rural a los barrios marginales de Puerto Príncipe, a menudo ubicados en condiciones precarias en las laderas.

“Los barrios más pobres empiezan con mala geología”, dijo el escritor Mike Davis en su libreo Planet of Slums, en el cual describe la explosión de las comunidades pobres en la era del capitalismo global. Miles de millones de personas no tienen más remedio que vivir en lugares peligrosos.

A mediados de 2007, con el periodista haitiano Wadner Pierre, escribí un artículo para IPS (Inter Press Service), en el que investigábamos el desmantelamiento de la compañía estatal de teléfono en Haití (Teleco). Entrevistamos a los trabajadores del sector público, despedidos en masa. El plan del gobierno era reducir la plantilla de Teleco de 3.293 empleados a menos de mil. Actualmente, los jefes de Teleco han acabado con dos tercios de los puestos de trabajo de la empresa. Durante su primer mandato, entre 1996 y 2001, Préval ya vendió otras compañías estatales, como las que producían harina y cemento.

Ahora Préval sigue adelante con el “Cadre de Coopération Intérmaire” (CCI), un macroprograma de ajuste económico formulado por su antecesor, el dictador Gerad Latoure, junto con las instituciones internacionales. La privatización ha sido la parte fundamental del neoliberalismo en Haití.

A lo largo de los años 80 y 90, Haití recibió presiones para reducir los aranceles sobre el arroz extranjero, eliminando así la poca protección que tenía su economía local. Con la falta de oportunidades en el campo, la migración a la capital se intensificó. Cientos de miles de personas se instalaron en barrios de chabolas como “Carrefour”.

Utilizando la retórica del nacionalismo para intentar desviar la atención del pueblo, funcionarios del gobierno de Haití han colaborado estrechamente con las instituciones financieras internacionales, organizaciones no gubernamentales y varios “expertos” del exterior. En contra de los políticos haitianos que no estaban dispuestos a aceptar dichos planes, la fuerza bruta, el bloqueo económico y las misiones de la sociedad civil desde el extranjero, han forzado el “camino correcto” para gobernar.

A raíz del terremoto, el Estado haitiano se evaporó. La policía tuvo que buscar a sus propios seres queridos, los ministerios del gobierno y las bases de las Naciones Unidas quedaron en ruinas y muchos funcionarios de alto rango han muertos bajo toneladas de hormigón.

Ampliamente criticados por no haber visitado a las víctimas ni dirigirse por radio a los barrios de la capital, Préval y otros líderes del gobierno han acampado en una estación de policía junto con oficiales y periodistas extranjeros. El martes, Préval viajó a Santo Domingo, en la república dominicana, para entrevistarse con funcionarios encargados de la ayuda.

Washington Post explica que “El gobierno de Estados Unidos considera a Préval –agrónomo de formación- un tecnócrata en gran parte libre de las agudas ideologías políticas que han dividido a Haití durante decenios. Pero en un momento en el que la tragedia obliga al país esencialmente a empezar de nuevo, la aversión a Préval en el escenario público ha inducido a millones de haitianos a preguntarse si realmente existe un gobierno”.

Cientos de periodistas han llegado a Puerto Príncipe, mientras los militares de Estados Unidos han establecido una base en el aeropuerto nacional. La secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, acaba de llegar. Dando prioridad a la descarga de armas pesadas, las fuerzas de EE.UU. han rechazado a una serie de grandes aviones que transportaban equipos médicos y de rescate, lo que provocó protestas por parte de Francia, Venezuela y la organización humanitaria Médicos sin Fronteras.

Los medios de comunicación internacionales han mostrado imágenes de los haitianos cavando con sus manos, sin herramientas, en los edificios destruidos buscando supervivientes. Sin embargo, según han pasado los días, los gritos de los seres queridos enterrados han quedado en silencio.

Otros medios de comunicación han empezado a mostrar imágenes de personas pobres en el centro de la capital en busca de alimento acusándolos de “ladrones” o “criminales” cuando sólo están haciendo lo que haría cualquier persona para sobrevivir. En algunos mercados, hombres armados amenazan a los que se atreven a buscar agua o comida.

En los últimos decenios, con las medidas de austeridad impuestas a Haití, ha sido casi imposible construir un gobierno eficiente con capacidad de hacer algo en situaciones de emergencia o para apoyar proyectos de inversión social. El derrocado gobierno de Aristide, 2001-2004, aunque fue severamente castigado económica y militarmente por la oposición y sus aliados extranjeros, se negó a la privatización, instituyó un programa nacional de comedores y centros de alfabetización y hasta se construyeron unos cuantos bloques de viviendas para los pobres en la capital (como se puede ver en aquel momento en un artículo del antiguo diario del gobierno La Unión).

Esas pequeñas medidas para mejorar la situación del pueblo pertenecen al pasado. La represión contra la democracia vino acompañada de la destrucción de la economía local en beneficio del capitalismo global y requiere que Haití esté gobernada por una clase desconectada de la mayoría. En su libro A Theory of Global Capitalism, el sociólogo William I. Robinson describió "los grupos dominantes del Sur, a veces denominados ‘burguesía modernizadora’, han supervisado procesos de cambios drásticos sociales y económicos para incorporarse a la economía global”. Después de tanta destrucción, no es sorprendente que los haitianos sigan resistiéndose a esos procesos de cambio que los hacen más pobres y vulnerables.

El geógrafo Kenneth Hewitt invento el término “classquake” (terremoto de clase) después del terremoto de 1976 en Guatemala, que costó la vida a 23.000 personas, debido a la precisión con la que destruyó a los pobres. El classquake en Haití es mucho peor, agravado por decenios de globalización capitalista y la intervención de Estados Unidos.

Aparece una fosa común con 2.000 cadáveres

Antonio Albiñana

En el pequeño pueblo de La Macarena, región del Meta, 200 kilómetros al sur de Bogotá, una de las zonas más calientes del conflicto colombiano, se está descubriendo la mayor fosa común de la historia reciente de Latinoamérica, con una cifra de cadáveres "NN", enterrados sin identificar, que podría llegar a los 2.000, según diversas fuentes y los propios residentes. Desde 2005 el Ejército, cuyas fuerzas de élite están desplegadas en los alrededores, ha estado depositando detrás del cementerio local cientos de cadáveres con la orden de que fueran inhumados sin nombre.

Se trata del mayor enterramiento de víctimas de un conflicto de que se tenga noticia en el continente. Habría que trasladarse al Holocausto nazi o a la barbarie de Pol Pot en Camboya, para encontrar algo de esta dimensión.

El jurista Jairo Ramírez es el secretario del Comité Permanente por la Defensa de los Derechos Humanos en Colombia y acompañó a una delegación de parlamentarios ingleses al lugar hace algunas semanas, cuando empezó a descubrirse la magnitud de la fosa de La Macarena. "Lo que vimos fue escalofriante", declaró a Público. "Infinidad de cuerpos, y en la superficie cientos de placas de madera de color blanco con la inscripción NN y con fechas desde 2005 hasta hoy".

Desaparecidos

Ramírez agrega: "El comandante del Ejército nos dijo que eran guerrilleros dados de baja en combate, pero la gente de la región nos habla de multitud de líderes sociales, campesinos y defensores comunitarios que desaparecieron sin dejar rastro".

Mientras la Fiscalía anuncia investigaciones "a partir de marzo", tras las elecciones legislativas y presidenciales, una delegación parlamentaria española integrada por Jordi Pedret (PSOE), Inés Sabanés (IU), Francesc Canet (ERC), Joan-Josep Nuet (IC-EU), Carles Campuzano (CiU), Mikel Basabe (Aralar) y Marian Suárez (Eivissa pel Canví) llegó ayer a Colombia para estudiar el caso y hacer un informe para el Congreso y la Eurocámara. La situación de la mujer como primera víctima del conflicto y la de los sindicalistas (solo en 2009 fueron asesinados 41) centrarán también su trabajo en diferentes zonas del país.

Más de mil fosas en el país

El horror de La Macarena ha puesto de actualidad la existencia de más de mil fosas comunes con cadáveres sin identificar en Colombia. Hasta finales del pasado año, los forenses habían censado unos 2.500 cadáveres, de los que habían logrado identificar a cerca de 600 y entregar los cuerpos a sus familiares.

La localización de estos cementerios clandestinos ha sido posible gracias a las declaraciones en versión libre de los mandos medios presuntamente desmovilizados del paramilitarismo y acogidos a la controvertida Ley de Justicia y Paz que les garantiza una pena simbólica a cambio de la confesión de sus crímenes.

La última de estas declaraciones ha sido la de John Jairo Rentería, alias Betún, quien acaba de revelar ante el fiscal y los familiares de las víctimas que él y sus secuaces enterraron "al menos a 800 personas" en la finca Villa Sandra, en Puerto Asís, región del Putumayo. "Había que desmembrar a la gente. Todos en las Autodefensas tenían que aprender eso y muchas veces se hizo con gente viva", ha confesado el jefe paramilitar a la fiscal de Justicia y Paz.

El terremoto de Haití es aprovechado por el imperialismo para dirimir sus intereses geopolíticos

Declaración del Comité Ejecutivo del PCPE
El terremoto del pasado día 12 de enero en Haití ha puesto de manifiesto -una vez más - que en cualquier catástrofe natural los daños para la población son directamente proporcionales al grado de expolio sufrido por el país afectado. Han sido las condiciones precarias en que vive Haití las que han ocasionado un número tan alto de víctimas mortales y una destrucción tan alta de todo tipo de edificaciones. Por ello hay que denunciar a quienes tienen la responsabilidad directa de ese terrible panorama de muerte y sufrimiento: el colonialismo, el neocolonialismo y el imperialismo. Resultan un ejercicio cínico indignante las declaraciones de la representación de la monarquía española expresando "su pesar por las víctimas de Haití", cuando el primer gran terremoto que sufrió ese pueblo fue la llegada del colonialismo español en 1492, origen de toda la destrucción que vemos hoy. Posteriormente fueron Francia y EE.UU. quienes invadieron, esclavizaron, saquearon y perpetraron todo tipo de crímenes contra el pueblo de Haití para apropiarse de sus ricos recursos naturales. Golpes de Estado, dictaduras y los crímenes más terribles fueron responsabilidad directa de ambas potencias colonizadoras. Ahora, en esta tragedia -frente a la actitud admirable de la revolución cubana y otros pueblos solidarios-, vemos a las hienas disputarse la ocasión para abalanzarse de nuevo sobre la presa que nunca soltaron. Ni EE.UU. ni la UE llevan a cabo una acción humanitaria en Haití, lo que hacen es simplemente geopolítica. Es decir, aprovechan esta nueva desgracia que sufre el pueblo haitiano para mejorar el posicionamiento para la defensa de sus intereses en la zona. Así se explican las desavenencias entre Francia y EE.UU. al tiempo que el lacayo Rodríguez Zapatero aplaude la invasión militar yanki y envía su propio contingente militar a la zona. Éste es el mismo Presidente del gobierno español que apoyó el golpe de Estado de 2004, sumando apoyo militar de nuestro país para colaborar con la asonada organizada por el imperialismo yanki. Desde hace algunos años, desde centros de propaganda del imperialismo, se ha elaborado la idea perversa de los llamados "Estados fallidos". Esta formulación tiene como finalidad última legitimar la ocupación imperialista de esos países "ante su inviabilidad", y el caso de Haití es un ejemplo paradigmático de lo que el imperialismo nos depara para el futuro. En su fracaso histórico el imperialismo tiene que recurrir a la liquidación de todo derecho y/o libertad para tratar de sobrevivir. Por eso no hay piedad, y se aprovecha cualquier ocasión para hacer avanzar las políticas que necesita el capitalismo senil. La nación que protagonizó la primera revolución libertadora de América Latina, con el levantamiento de la esclavitud negra, tendrá que organizar de nuevo la lucha popular por la expulsión de los invasores y la recuperación de su propio destino. En ese antecedente histórico están las grandes enseñanzas para las luchas necesarias en el presente. El CE del PCPE -en base a todo lo expuesto- exige la inmediata salida de las fuerzas militares ocupantes y la entrega de toda la ayuda humanitaria necesaria sin condicionamientos políticos de ningún tipo, priorizando las necesidades de la población. El PCPE estará siempre del lado del pueblo haitiano en su justa aspiración a construir un país soberano, dueño de sus recursos, en el que las fuerzas del progreso social levanten un proyecto de emancipación y justicia social. Ése es el camino necesario para que las catástrofes naturales no se conviertan en causa de tanto dolor y sufrimiento para ese pueblo tan heroico.
¡VIVA EL INTERNACIONALISMO PROLETARIO!
¡FUERA TROPAS IMPERIALISTAS INVASORAS!
Médicos cubanos
Ayuda china
Ayuda nicaragüense
"Ayuda" norteamericana

HONOR Y GLORIA A LOS COMUNISTAS HAITIANOS

El imperialismo ha hecho algo peor que saquear los fondos públicos, los recursos naturales, la agricultura y la mano de obra del pueblo haitiano: ha masacrado en medio de atroces torturas a los mejores hijos de la clase obrera, el campesinado y la intelectualidad revolucionaria, a los miembros de su heroica vanguardia comunista, única capaz de guiar un proceso de emancipación plena que libere al país de las cadenas insoportables de la miseria, la dependencia y el atraso. Queremos rendir homenaje a esos héroes haitianos mencionando a algunos de ellos en la confianza de que con base en el pueblo y con la ayuda internacionalista, esa vanguardia se reconstruirá y Haití conocerá con la lucha un futuro mejor: - Jacques Stephen Alexis, médico neurólogo, escritor, miembro del del Partido Comunista haitiano (PCH) y fundador del Partido de la Entente Popular (PEP) en 1959. Desembarca clandestinamente en Haití en abril de 1961 con los camaradas Charles Adrien-Georges, Guy Beliard, Hubert Dupuis-Nouillé y Max Monroe siendo todos ellos capturados, torturados y desaparecidos por los esbirros del tirano François Duvalier. - Lucien Daumec, antiguo afiliado a la Federación de trabajadores haitianos miembro del PCH, miembro del Partido Unión de los Demócratas haitianos (PUDA-comunista) detenido por la policía y torturado hasta la muerte con su hjo Frantz de 16 años. - Jean Jacques Dessaline Ambroise, renombrado profesor de Port-au-Prince y dirigente del comunista Partido Popular de la Liberación Nacional (PPLN). Detenidos por los asesinos duvalieristas el 3 de agosto de 1965 y asesinado en detención ese mismo día. - Mario Rameau: veterano dirigente comunista del PPLN asesinado en 1965. - Gérald Brisson: Secretario del CC del Partido Unificado de los Comunistas Haitianos (PUCH nacido de la fusión del PPLN Y del PEP) brillante economista formado en Moscú, autor de la obra Les relations agraires dans l'Haiti contemporaine, 1968, México (mimeografiado). Asesinado por la dictadura el 2 de junio de 1969. En marzo de 1969 16 de los 21 miembros del CC fueron asesinados. - Raymond Jean François: siguiente secretario del CC igualmente asesinado por la tiranía. - Jacqueline Volel Brisson: esposa de Gérald Brisson, organizadora de la resistencia comunista en Port-au-Prince, masacrada. - Adrien Sansarik: médico, miembro del Comité local del PUCH en Port-au-Prince, compañero del Ché Guevara en la operación guerrillera en el Congo. Asesinado en Boutilliers en abril de 1969. - Jacques Jeannot: igualmente miembro de la dirección local comunista en la capital. Asesinado. - Alix Lamauthe, alzado en armas contra la tiranía y masacrado el 26 de marzo de 1969. - Roger Méhu: militante del PUCH, ingresado clandestinamente desde Alemania y asesinado junto al anterior camarada. - El 14 de abril de 1969 30 jóvenes camaradas del PUCH encarcelados en Fort Dimanche son ejecutados. Entre ellos están Guy Lominy, Joel Liautaud, Jérémie Eleazer, Eddy Petit y Bob Désir. - El 22 de julio de ese año varios centenares de simpatizantes comunistas y de izquierda son asesinados. - Fred Baptiste, guerrillero comunista, muerto en prisión en 1975 - Anthony Lespès: poeta y fundador del Partido Socialista Popular (PSP) que fue disuelto por la tiranía en 1946. Muere en 1978 a consecuencia de su encarcelamiento por la tiranía. De 1969 a 1986 mil miembros del PUCH fueron masacrados por la dictadura duvalierista

Michel Corvington asesinado en junio 1969 en Fort Dimanche
Fred Baptiste dirigente de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Haiti muerto en prisión en 1975
El profesor comunista Jean Jacques Dessalines Ambroise asesinado en 1965
Lucien Daumec torturado hasta la muerte en 1964
El mártir comunista Guy Lominy
El joven camarada Eddy Petit asesinado en 1969

21 DE ENERO, FECHA HISTÓRICO EN EL MOVIMIENTO OBRERO INTERNACIONAL

Alineación al centroTranscurridos 86 años, la Humanidad recuerda al líder que cambió la historia de la Rusia de los Zares e inspiró al mundo para la batalla por los pobres y por el Socialismo.

Hace 86 años, víctima d e las secuelas de un atentado contra su vida, falleció Vladimir Ilich Ulianov, para todos Lenin, el arquitecto y líder de la Revolución de Octubre en Rusia, el dirigente del Estado Soviético, inspirador para los pueblos de la lucha por el Socialismo.

Transcurridos 86 años, la Humanidad recuerda al líder que cambió  la historia de la Rusia de los Zares e inspiró al mundo para la batalla  por los pobres y por el Socialismo.

Había sido alcanzado por tres disparos con balas envenenadas al salir de la fábrica de Michelson, donde habló a los obreros el 30 de agosto de 1918, hechos por una mano empujada por los enemigos del pueblo, la de Fani Yefímovna Kaplán, pagada por la contrarrevolución..

Las narraciones de su reacción ante las graves heridas muestran, en boca de los testigos del hecho y de médicos y familiares, la entereza y fortaleza con la cual se mantuvo firme, sin abandonar sus labores de dirección durante meses, hasta fallecer a la edad de 54 años.

El atentado no fue un hecho aislado, sino parte de un plan desatado por la reacción, pues ese mismo asesinaron a Moisés Uritsky, comisario del Pueblo del Interior en la región norte, pero Lenin no aceptó las recomendaciones de abstenerse de asistir a su encuentro con los trabajadores.

Aún herido, siempre de pie, Lenin exhortó a la tranquilidad a los obreros que lo rodeaban pues sangraba profusamente y al llegar al edificio del Krenlim subió por las escaleras hasta el tercer piso donde fue atendido por los médicos, señalan los relatos.

Uno de los galenos, Alexander Vinocurv, recordó después lo que Lenin le decía: “Esto puede sucederle a cualquier revolucionario” y aquello le hizo comprender que a quien trataba no era un simple herido, sino el líder de la Rusia revolucionaria que nacía.

Aún después de afectarse gravemente su salud, asistió al XI Congreso del Partido y al IV Congreso de la Internacional Comunista, donde pronunció sendos informes y emitió sus previsiones sobre las posibilidades de la revolución mundial.

En actividad continúa participó en el Pleno del Soviet de Moscú y en el I Congreso de los Soviets de la Unión de Republicas Socialistas Soviéticas, donde nació la Unión Soviética.

Una de sus últimas entrevistas, como era de esperarse y como él deseaba, fue con un grupo de obreros de una fábrica que le visitó para expresarle su solidaridad y la decisión de seguir luchando por el futuro que él había diseñado para el pueblo soviético y para toda la Humanidad.

Lenìn falleció el 21 de enero de 1924, pero dejó como su obra excepcional, no sólo la creación de un Estado de obreros y campesinos tras hacer trizas las relaciones feudales en la Rusia de entonces, sino las líneas ideológicas que, en el mundo de hoy, inspiran la batalla diaria de millones de trabajadores, campesinos y luchadores por una sociedad justa.

Homenaje a Lenin en su Mausoleo de la Plaza Roja

Honor también del camarada Ziuganov al digno heredero y continuador del gran Lenin, el camarada Stalin
La burguesía rusa ha retirado la Guardia de Honor del Mausoleo y quiere enterrar el cuerpo embalsamado de Lenin para que los pueblos del Mundo no podamos acudir a honrarlo.

LOS PUEBLOS DEL MUNDO RECUERDAN A STALIN COMO UN LÍDER REVOLUCIONARIO

8 de Mayo de 2006
Los ideólogos burgueses empiezan a estar altamente preocupados por un fenómeno que se extiende y cuyos síntomas aparecen en público. A pesar de todo el inmenso esfuerzo propagandístico desplegado en Rusia y en los países imperialistas para diabolizar la figura del que fuera máximo líder de la Unión Soviética desde 1924 hasta su fallecimiento en 1953, José Dugashvili, conocido como “Stalin”, su popularidad no hace más que crecer entre la población ex soviética, y no sólo entre las viejas generaciones, sino también entre los más jóvenes. Según informa la revista francesa Jeune Afrique, el Instituto burgués de sociología Levada de Moscú ha realizado tres sondeos diferentes en tres años distintos para conocer la opinión de los rusos sobre Stalin. Los sondeos realizados en enero del 2003 y julio del 2004 en base a una muestra de 4.700 personas evidenciaron que un 13 % entre los menores de 30 años votarían por Stalin si éste, saliese de su tumba en el Kremlin y se presentase a las elecciones. El 30 % de los mayores de 30 años, que por cierto fueron educados en el antiestalinismo oficial en la URSS desde 1956 y después en el régimen ultraderechista de Eltsin, manifiestan apoyo a Stalin. En junio del 2005 sobre una muestra de 2.000 jóvenes de 16 a 29 años, el 51 % declaró que Stalin era un líder capaz mientras que el 39 % opinó lo contrario. El 42 % opinó que se “ha exagerado el papel de las represiones” en el tiempo de Stalin mientras que el 37 % opinó lo contrario. El 56 % opinó que hizo más bien que mal mientras que el 33 % opinó que hizo más mal que bien1. El diario de la gran burguesía francesa Le Monde señalaba en un artículo el 28 de agosto del 2005 que 10 ciudades rusas tienen el proyecto de rendir homenajes a Stalin y que el Instituto Levada ha revelado en otro de sus sondeos que el 36 % de la población de la Federación Rusa es partidaria de levantar estatuas a Stalin. Se han levantado estatuas en la ciudad de Orel al sur de Moscú, en las ciudades siberianas de Krasnoyarsk, Jeleznogorsk y Mirny, en Taigunika en los Urales, en la ciudad de Digora en el Caúcaso ruso y en alguna más. Desde esa fecha la “stalinomanía” no ha hecho más que crecer. Los reaccionarios occidentales constatan con preocupación este fenómeno. Así la BBC en español publica en su web el 22 de diciembre del 2005 que “el mito de Stalin,de gran dirigente, vencedor en la segunda guerra mundial todavía perdura. Las fotos de Stalin no sólo se ven en los parabrisas de los camiones o taxis; aparecen también en las oficinas de funcionarios gubernamentales o profesores universitarios”. Le Monde constataba con espanto que en la ciudad de Orel incluso un anciano de 82 años que a los 19 fué encarcelado por crímenes antisoviéticos, apoyaba con entusiasmo el homenaje a Stalin. Los burgueses rusos coinciden en la misma preocupación ya que la nostalgia por Stalin es el fracaso de la intensa propaganda antiestalinista y una clara afirmación de apoyo a los valores revolucionarios, a la construcción socialista y a la lucha hasta la derrota total de su propia clase de propietarios explotadores, como ocurrió en la época Stalin. Para la agencia de noticias rusa RIA-Novosti, en despacho del pasado 5 de mayo, el recoger firmas para levantar estatuas y bustos a Stalin se ha convertido en una auténtica moda en, al menos, 6 regiones de Rusia, desde el extremo occidental de Kaliningrado al extremo oriental de Sajalin. Muchos proyectos no fructifican por falta de fondos. En Georgia Stalin goza de la consideración de héroe nacional y las calles y estatuas en su honor se han levantado después de la disolución de la Unión Soviética en 1991. Con motivo del 120 aniversario de su nacimiento se realizaron manifestaciones populares en su recuerdo. Dos viajeros belgas que visitan el Museo de Stalin en su ciudad natal de Gori reciben el testimonio de una Señora:"Mis padres eran ricos. La Revolución y Stalin les quitaron todo. Sin embargo, yo no diría que Stalin era malo. Para la gente humilde lo era todo. Bajo su dirección hubo progreso, todo el mundo vivía mejor. Gracias a él, también hemos derrotados a los nazis" (semanario Solidaire, 28/2/2006). En Bielorrusia los veteranos de la Gran Guerra Patria no dudan en exhibirse con la foto de Stalin y el gobierno inauguró en el 2005 un memorial llamado “Línea Stalin” que ha gozado del respaldo popular. Los propagandistas burgueses van a intentar seguir intoxicando en relación a este fenómeno. Inventarán diversas teorías que lo expliquen: la incompatibilidad de los atrasados rusos semisalvajes con la democracia, el renacimiento de un peligroso sentimiento imperial, un caso de locura colectiva, una alteración producida por el hambre, la atávica atracción por los tiranos, el efecto de la ingesta abusiva del vodka,.... Pero la cosa es mucho más fácil: la bien educada población trabajadora soviética, es capaz de comparar lo que conquistó con su sangre y su sudor bajo la dirección del Partido Comunista y de Stalin con lo que ha perdido en el horrible periodo de dominio burgués instaurado tras la destrucción de la URSS. La simpatía activa por Stalin expresa el deseo de volver al camino socialista, de castigar a tanto criminal que se ha hecho con el poder, el orgullo legítimo frente a la titánica victoria sobre el fascismo que salvó a la Humanidad. Mientras eran los comunistas en sus iniciales manifestaciones de resistencia al poder burgués quienes exhibían de manera desafiante a comienzos de los años 90 el retrato de Stalin, son ahora un sector de las amplias masas no tan politizadas, incluidos los jóvenes, quienes se han apropiado de su figura. Frente al prestigio creciente de Stalin, es llamativo el olvido absoluto en el que ha caído la figura de Nikita Jrushev, el líder soviético que en el XX Congreso del PCUS en 1956 hizo del antiestalinismo doctrina oficial de la Unión Soviética, iniciando el periodo de decadencia que permitió a las fuerzas contrarrevolucionarias agrupadas en torno a Gorbachov (figura unánimemente detestada en toda la ex Unión Soviética) y Eltsin liquidar el primer Estado de Obreros y Campesinos en 1991. Sin embargo una tarea más difícil que levantar estatuas a Stalin es echar de sus poltronas a los burgueses que se subieron a ellas desde 1991.

Haití en "medios" de una guerra

Andrés Sal.lari y Rafael Rico Ríos Rebelión
¿Quién iba a pensar hace 15 días que Estados Unidos estaría hoy lanzando una operación militar para invadir Haití? Esta nueva aventura imperial disparada por el terremoto del pasado 12 de enero, nos tomó por sorpresa a todos -menos a Estados Unidos-. Y como no podía ser de otra manera, el ejército cultural del sistema (medios de comunicación) pone todos sus esfuerzos en disfrazar de operación humanitaria esta nueva invasión militar y política. Este es el renovado escenario de una guerra mediática en la que se manejan 3 ejes principales: 1. La presencia militar de EE.UU. en Haití es para brindar ayuda humanitaria a un pueblo castigado. 2. En Haití hay caos y por ende deben imponerse el orden y la disciplina. 3. Los marines son los únicos capaces de hacerlo, ya que, el resto de países nucleados en torno a la misión militar de la ONU (MINUSTAH "Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en Haití, del frnancés Mission des Nations Unies pour la Stabilisation en Haïti") no están a la altura de las circunstancias. Veremos algunos ejemplos que sustentan estos ejes basados en el monitoreo de 2 medios participantes habituales en las campañas mediáticas norteamericanas: CNN y el diario El País de España. El periódico madrileño titula el lunes 18 a última hora: "EE UU llega a Haití para imponer el orden". (Ejes 2 y3) En el subtítulo, el enviado Pablo Ordaz dice: "Las tropas estadounidenses lanzan a su llegada a Puerto Príncipe el mensaje que la misión de la ONU no había logrado transmitir en siete días: Ya estamos aquí. Y os vamos a ayudar". (Eje 3) El día martes la noticia seguía colgada pero el subtítulo había cambiado, ahora podía leerse que "ante la inoperancia de Naciones Unidas, el pueblo haitiano se encomienda a Estados Unidos para huir del desastre y del hambre". (Eje 3) Esta visión es desmentida por un sensato enviado de CNN, Kart Penhaul, quien, el martes por la tarde, se atreve a reportar desde Puerto Príncipe lo siguiente: "Esta llegada de las tropas norteamericanas no ha sido vista con buenos ojos por la totalidad de la población. Hemos hablado con algunas personas en las multitudes haitianos (sic) que dicen por qué están llegando hombres con fusiles cuando lo que necesitamos es comida, agua y medicinas. Esa es una opinión repetida por algunos de los médicos aquí en el hospital quien dicen por qué pudieron traer nueve helicópteros llenos de tropas, más no de medicina vital que necesitan en este momento". Pero, para ese momento, la sede de CNN en Atlanta manejaba otro discurso, demasiado parecido al oficial del gobierno estadounidense. Cuando terminó el reporte de Penhaul, intervino la presentadora Glenda Umaña quien justificó la intervención estadounidense: "También se están encargando de la seguridad, sería una de las razones por las cuales tienen que llegar armados. Muchas gracias Kart Penhaul, uno de nuestros enviados especiales". (Eje3) No es ésta la única evidencia de la imposición de una política informativa tendiente a justificar la intervención militar. Minutos antes, la misma presentadora, leía uno de los titulares del informativo: "Decenas de infantes de marina estadounidenses llegan con agua y alimentos para ayudar a los haitianos". (Eje 1) Ante este titular, es de esperar una imagen de algún asistente marine salvador repartiendo insumos entre la castigada población haitiana, pero no, lo que podía observarse era a un soldado armado con un fusil y en posición de combate. Esa imagen debió titularse: "Decenas de infantes de marina estadounidenses ocupan Haití y se preparan para combatir a las víctimas del terremoto". Algo que se acercaría más a la realidad después de amenazas como las del Comandante de la Costa Guardia de EE.UU, Christopher O'Neill, que advirtió que el objetivo "es interceptar en el alto mar y repatriar" a los haitianos que intenten salir del país. La siguiente entrega de la cadena fue conducida por Daniel Viotto, durante la misma entrevistó al primer ministro Jean Max Bellerive. La intención del periodista (y de la cadena) nuevamente era justificar la invasión estadounidense en base al caos reinante. Esta fue la segunda pregunta realizada por el conductor: "Le preguntaba la cuestión del control en su país, no sólo en lo que se refiere a tareas de asistencia y rescate de personas y comenzar a recuperar al país de esta catástrofe sino lo que hemos visto en estos últimos días, gente saqueando negocios, actos de violencia y vandalismo en las calles, entre medio de los escombros y la presencia de numerosos efectivos militares de Estados Unidos que están llegando en estas horas a Puerto Príncipe, ¿esto puede darnos una idea que Haití necesita fuerzas extranjeras para mantener el orden en el país?". (Ejes 2 y 3) En la misma línea de justificar el control militar de Puerto Príncipe, el enviado especial de El País, publica el martes por la tarde: "Las tropas de EE UU asumen el control de Haití para garantizar la ayuda humanitaria". (Eje 1) Otro titular del mismo martes informaba: "EE UU exhibe fortaleza aérea pero la principal ayuda llegará por mar". (Eje 3) ¿Fortaleza aérea? ¿Contra quién combate Washington en Haití? El pasado 16 de enero Hillary Clinton, acompañada por el Director de la Agencia Estadounidense para el Desarrollo Internacional (USAID), Rajiv Shah, llegó a Puerto Príncipe en un avión militar estadounidense para entrevistarse con el presidente Préval. Firmaron algún "acuerdo" y, poco después, la Fuerza Aérea de Estados Unidos comenzó a controlar el tráfico en el aeropuerto internacional de Puerto Príncipe, posteriormente, el Palacio de Gobierno, el Parlamento y otras instalaciones estratégicas de la capital Puerto Príncipe. Se han desplegado, en esta operación "humanitaria", un total de 10.000 soldados estadounidenses, dos mil de la Unidad Anfibia de la Marina y de la 82 División Aerotransportada, un buque de asalto anfibio USS Bataan (LHD 5), barcos de desembarco USS Fort McHenry (LSD 43) y USS Carter Hall (LSD 50), el portaaviones USS Carl Vinson con buques de apoyo, el buque hospital USNS Comfort, helicópteros de los Guardacostas y otros navíos militares. Con todo este impresionante despliegue militar, el miércoles 20, lo que se intentó montar fue una maniobra de distracción para que los medios no siguieran hablando de la intervención militar estadounidense. El agente de la CIA y secretario de Defensa estadounidense Robert Gates, ofreció una conferencia de prensa desde la India para informar de que su país enviará buques adicionales para ayudar en la reconstrucción de Haití. Es una típica operación de inteligencia orquestada por Gates, reclutado por la CIA a fines de la década del 60. El actual secretario de Defensa trabajó por esa época como analista de inteligencia a tiempo completo. En la década de los 80 fue subdirector de la Central de Inteligencia y a principios de los 90 director. Se trata de un especialista en este tipo de operaciones. Con esta nueva operación, la noticia deja de ser el despliegue militar y se concentra en la ayuda humanitaria. El Pentágono -que lidera Gates- reforzó esta matriz al informar el mismo miércoles sobre la llegada a costas haitianas del hospital naval Comfort. Así se fortalece el trascendental (Eje 1) con resultados concretos. CNN abrió su noticiero de la mañana, otra vez, en la línea exacta emanada desde el Pentágono con el presentador Carlos Montero : "Queremos comenzar esta media hora de Haití en una jornada donde se espera en las próximas horas la llegada del hospital naval Comfort, un hospital naval estadounidense para atender a los miles de damnificados". Estos ejemplos fueron observados en un lapso de apenas 48 horas y son una evidencia más de la falta total de independencia informativa y rigurosidad periodística. Sobre el papel de las tropas estadounidenses en Haití, el relato periodístico más logrado lo debe haber hecho alguien que no es periodista, el vicepresidente boliviano, Álvaro García Linera, quien el pasado lunes recorrió las calles de Puerto Príncipe: "… que no salva vidas, que no lleva alimentos, que no levanta los escombros, que no recoge cadáveres, sino que simplemente está ahí para hacer una presencia militar y nuestro temor es que esa presencia militar quiera convertirse en permanente".