INFORME ORGÁNICO
SOBRE NUESTROS
PROBLEMAS DE ORGANIZACIÓN
RELATOR: c. Jorge Kolle C.
Informe aprobado en el
Primer Congreso
Nacional del Partido
Comunista de Bolivia.
Camaradas.
Han transcurrido nueve años desde la
fundación de nuestro Partido hasta la fecha en que celebramos el Primer
Congreso de los comunistas bolivianos; en este período, hemos conocido de
éxitos y victorias, así como de fracasos y derrotas, acumulando una valiosa
experiencia cuya valoración debemos efectuar.
El primer Congreso del Partido Comunista
de Bolivia se destaca en la vida
política nacional porque en él ha sido aprobado el más importante documento de
orientación política para las masas trabajadoras y pueblo de nuestra patria,
que permitirá a través de su aplicación consecuente, la liberación del país del
yugo opresor del Imperialismo Norteamericano, acabando al mismo tiempo, con los
resabios feudales de la explotación en el campo.
La condición principal para llevar a la
práctica victoriosa la Línea Política
del Partido, radica en el ininterrumpido fortalecimiento de la vanguardia organizada del proletariado boliviano,
desarrollando la más elevada conciencia revolucionaria, cohesión y unidad absolutas, disciplina y temple
comunistas; en esta tarea juega un papel decisivo la Declaración de Principios
y los Estatutos sometidos a vuestra consideración.
Así también, será en esta misma
oportunidad en la que se elija el nuevo Comité Central del PCB, para dotar de una
voluntad única, de una sola Dirección, de un solo pensamiento y
orientación al destacamento de
vanguardia de la clase obrera boliviana, cuya responsabilidad es la de conducir
los destinos del Partido y por tanto del pueblo hacia los objetivos liberadores
trazados por la Tesis
Política, por el Informe Balance. He aquí los rasgos básicos
de la gran importancia que adquiere el Primer Congreso.
LA
FORMACIÓN DEL PARTIDO COMUNISTA DE BOLIVIA
Camaradas:
El 17 de enero de 1950, como respuesta a
los anhelos y necesidades históricas de las masas oprimidas de nuestro pueblo,
engañadas y traicionadas por los partidos políticos
existentes hasta entonces,
comenzó a actuar públicamente el Partido Comunista de Bolivia, dedicado por entero
a la causa del proletariado, a la Independencia
Nacional, la Paz
y el Socialismo; guiado en su acción por la invencible doctrina del Marxismo-Leninismo y luchando
intransigentemente contra los enemigos de Bolivia, creó las bases que
permitirán
cambiar, radicalmente, el curso
de los acontecimientos políticos, llevando al país hacia una era de progreso y
felicidad.
Desde su nacimiento, planteó su
proyección de partido obrero forjado al calor de la lucha de masas; así, ya el 18 de mayo de 1950, participa en la
orientación de la huelga general traicionada por el oportunismo y aventurerismo
pequeño burgués, y aplastada por la brutal ofensiva reaccionaria.
¡¡¡De este modo dio sus primeros pasos
nuestro Partido!!!
Sin embargo, sería erróneo pensar que
el PCB nació con todos los atributos y méritos de un verdadero Partido
Comunista, o que éstos ya fueron alcanzados en el curso de su actividad. La Historia del Partido,
como no podía ser de otra manera, es la historia de la lucha por la superación
de las debilidades manifestadas en el terreno político ideológico y orgánico;
es la historia de la lucha por la acomodación de la actividad de los comunistas
a las condiciones objetivas determinadas por la batalla de las masas en nuestro
país; es la historia de la lucha contra las diversas manifestaciones de
corrientes, actitudes y concepciones ajenas al Partido que retardaron e incluso
detuvieron su progreso; es la historia de la lucha por lograr el
fortalecimiento de la vanguardia proletaria, por la difusión, asimilación y
aplicación de los Principios de la doctrina, ya no sólo por él mismo, sino por
las masas obreras y populares, por el pueblo. Ante esta grandiosa tarea, justo
es reconocer que cometimos errores y que en el trabajo se pusieron de
manifiesto, debilidades que, en mayor o menor grado, perjudicaron y perjudican
nuestra actividad.
En el Comité Central se consideró
necesario hacer una síntesis de las experiencias para presentarlas al criterio
del Congreso, para que así, la suprema instancia partidaria, pudiese hacer la
valoración correspondiente señalando los caminos que puedan garantizarnos la
continuidad ascendente de los éxitos en el trabajo. Estamos empeñados en
ponernos a tono con las necesidades del pueblo, estamos en procura de edificar
un verdadero Partido Comunista capaz de conducir, certeramente, a las masas
trabajadoras por la ruta de su liberación; el Congreso nos coloca en un nivel
superior y nos da nuevas y seguras perspectivas en este sentido.