JOSE ANTONIO ARZE, Y SUS APORTES TEÓRICOS
JAVIER GALINDO CUETO
“Small time in that small most
greatly lived”.(Breve fue su
tiempo pero en su brevedad
brillo intensamente).
William Shakespeare
“Enrique V”
Es una tarea
difícil y de importante responsabilidad, hacer un esbozo de la extraordinaria
personalidad política del Dr. José Antonio Arze, cuya influencia en los acontecimientos
históricos de Bolivia, desarrollados desde la década del 30 hasta del 50 de
este siglo XX, nadie puede negar.
Sin lugar a
dudas, se le puede considerar entre los cientistas sociales y políticos más
esclarecidos de Latinoamérica.
José Antonio
Arze, se engrandece en los objetivos de su lucha por los principios que
sustentaba, que eran el bienestar y la felicidad del pueblo boliviano.
La política,
como ciencia social, estudia los hechos, acontecimientos y procesos
sociopolíticos. Desde la época de los griegos, se encuentran varios juicios
sobre política, siendo Platón y Aristóteles los verdaderos creadores de esta
ciencia.
Platón sostenía
que la política es la “ciencia regia” y Aristóteles decía que era la “ciencia
más exacta”.
La producción
de José Antonio Arze sobre temas políticos es vastísima e importante; se halla
dispersa en folletos, artículos, manifiestos a mimeógrafo, declaraciones a la
prensa internacional y nacional, conferencias en universidades, centros
culturales, sindicatos e intervenciones parlamentarias. A través de la lectura
de estos documentos se ve en Arze que la sociología está totalmente vinculada a
la política.
En el libro
Polémica sobre Marxismo (La Paz:
1979. pág. 175), José Antonio Arze, define la política de esta manera:
“Una noción
moderna y científica de la política,
definiría
a ésta como la ciencia que, con bases
históricas
y sociológicas, estudia como fueron y
como son
las luchas de clases en su propósito de
controlar
el poder del Estado, y como el arte, no
sólo de “gobernar”, sino también
de “derribar
gobiernos” o de “transformar pacíficamente su
organizando
al efecto partidos políticos con
-
2 -
programas mínimos y máximos, aparatos
institucionales y
tácticas adecuadas a cada
momento de sus campañas que son,
en la esencia, una organización de la lucha de clases, ya sea
en la paz o ya sea en la guerra”.
Partiendo de esta definición, Arze
invoca la adscripción plena del intelectual a las luchas políticas. Dice:
“El científico o el filósofo que pretende hacer “investigación
pura”, encerrándose como los arte puristas en su torre de
marfil, puede ser sociológicamente definido como un
oportunista .Ningún
intelectual – y mucho menos
el que
se dedica a
cuestiones sociológicas – debe estar desligado de
los problemas de la política militante”.
La señora Arminda Arze de Arze, su
madre, a principios de la década del 50, cuando Arze estaba desterrado en
Santiago de Chile por el gobierno de Urriolagoitia, me dijo:
·
Antonio
es político. Sus adversarios, como no tienen de qué atacarlo, dicen que es sólo un brillante intelectual y un mal
político. Lo que pasa es que mi hijo es
un político con ideas.
COMO CONOCÍ Y POR QUE ME ACERQUÉ A ARZE
El círculo
íntimo de mi familia estaba integrado por importantes políticos. Mi padre, don
Néstor V. Galindo, fue principal consejero legal de Hochschild, dirigente del
Partido Liberal, diputado nacional.
Mi abuelo materno,
don Néstor Cueto Vidaurre, fue hombre público y diplomático de nutrida labor;
falleció en 1944. Enrique Finot, tío político (cuñado de mi madre), ha tenido
conocida y brillante actuación en el país. Todos ellos influenciaron en mi
formación, despertando un interés por los problemas humanos y nacionales.
En abril de
1944, en el gobierno de entonces, fuertemente influenciado por RADEPA (logia
militar de tendencia fascista), mi padre fue detenido y torturado. Cuando se
presentaron los sucesos del 20 de noviembre del mismo año, en que murieron
trágicamente varios políticos, mi casa fue allanada; fui detenido no obstante
mi condición de menor edad, para que avisara donde estaba oculto mi progenitor.
Sobre este hecho, en declaraciones a la Comisión Mixta de Policía
Judicial del H. Congreso Nacional, mi padre declaró, entre otras cosas lo que
sigue:
- 3
-
“…lo
tomaron a mi hijo Javier, menor de edad en
calidad de rehén
exigiéndole que declare dónde me
encontraba oculto. Mi hijo respondió airadamente (…).
Felizmente, la policía
supo que me encontraba asilado
en la Legación del Ecuador y
así mi hijo pudo recobrar
su
libertad”.
Estos sucesos
me impactaron fuertemente.
En todos los
círculos sociales de La Paz
(estudiantiles, culturales, políticos, etc.), se hablaba con respeto y
admiración de José Antonio Arze, quien, el 8 de julio de 1944, sufrió un
atentado contra su vida, al haber sido herido de gravedad- Por razones de salud
y seguridad, Arze se fue a los Estados Unidos de América. Cuando me recibí de
bachiller del colegio Alemán e ingresé al entonces Instituto de Ciencias
Sociales de la UMSA,
pude constatar el prestigio de Arze y la gran influencia que tuvo en los
sectores laborales y estudiantiles su partido, el PIR.
Es esas
circunstancias se produjeron los acontecimientos del 21 de julio de 1946 y el
deplorable colgamiento del Presidente Gualberto Villarroel. José Antonio Arze y
la alta dirección del PIR, volvieron a Bolivia diez días después de estos
acontecimientos, cuando ya estaba constituido al nuevo Gobierno presidido por
el Dr. Tomás Monje Gutiérrez. Recién entonces conocí personalmente a Arze, sin
tener todavía la relación de amistad que surgió en 1949.
Siendo yo
estudiante de la Facultad
de Derecho de la UMSA,
a partir de fines de 1948, me acerqué al Dr. Arze y disfruté de su amistad
hasta 1954, año en que viajé al Brasil a raíz de una beca que me concedió
Itamaraty. Considero que tengo el honor de ser una de las personas que más
conoció a este ilustre boliviano.
Durante ese
tiempo pude constatar en él dos virtudes: su extraordinario talento y su gran
calidad humana, además de tener una desmedida inclinación por la lectura. Estaba
siempre al día de todas las publicaciones importantes nacionales y extranjeras.
Leía y hablaba
fluidamente nueve idiomas, entre los que figuran además del español – el
inglés, francés, alemán y quechua.
CARRERA
POLÍTICA DE JOSÉ ANTONIO ARZE
La extensa
carrera política de José Antonio Arze comienza en Cochabamba, en agosto de
1928, cuando promueve la Institucionalización del movimiento estudiantil y
es elegido Presidente de la Primera
Convención Nacional de Estudiantes, que fue la cuna de la Autonomía Universitaria
establecida en Bolivia el año 1930. Este Congreso fue el inicio de las luchas
universitarias autonomistas y el instrumento orgánico que sentó las bases y
contenido teórico de la Reforma
Universitaria. Arze fue el autor del Programa de
- 4
-
Principios y de
los Estatutos aprobados en ese evento, del cual surgió la Federación Universitaria
Boliviana (FUB), hoy Confederación (CUB). En estos documentos se
planteó
orgánicamente (además de la Reforma
Universitaria), la socialización de la riqueza privada, la
limitación de la propiedad agraria, el voto universal, la nacionalización de
las minas, la laicización de la enseñanza y otras medidas de reforma social.
De 1929 a 1930 fue Oficial
Mayor (hoy subsecretario) del Ministerio de Fomento y Comunicaciones (más tarde
Ministerio de Transportes y
Comunicaciones), en el Gobierno del Presidente don Hernando Siles. El mismo
Presidente, lo designó como miembro de una Comisión encargada de redactar un
proyecto de ley sobre el régimen universitario. La misma estuvo integrada por
Emilio Villanueva, Luís Fernando Guachalla, Corsino Rodríguez y el Dr. Arze.
Este precedente fue destacado por Arze en un ciclo de conferencias dictadas en la Universidad Mayor de San Andrés, en
1931, Arze tuvo el valor civil de defender la obra educativa del Presidente
Siles, derrocado por el golpe de 1930. Cuando Arze ejercía en la Facultad de Derecho de la Universidad de La Paz, las cátedras de Sociología y Derecho Indiano (creada esta última por su
iniciativa), estalló la Guerra
del Chaco con el Paraguay. Desde una tribuna universitaria dijo públicamente
que, como hombre de izquierda de profundas convicciones pacifistas, una guerra
entre su patria y un país vecino le parecía perjudicial para Bolivia y
contraria a la confraternidad latinoamericana, expresando también que el
presidente Daniel Salamanca y sus partidarios estaban empujando a Bolivia a un
espantoso desastre. Estas valientes opiniones contrarias al conflicto bélico
con Paraguay ocasiono que se lo persiguiera con seria amenaza a su vida, por lo
cual se vio obligado a emigrar al Perú. Lo acompañaron en esta prédica
pacifista y el consecuente destierro de
sus amigos, Waldo Alvarez y José Cuadros Quiroga.
Años después,
en julio de 1949, en carta abierta dirigida a la Excma. Corte Suprema de
Justicia, en la que hizo una defensa de sus credenciales de diputado y
justificativo de su posición pacifista, sobre el desastre de la Guerra del Chaco dijo lo
siguiente:
“Lo
extraño es que los hombres que llevaron a un
estéril sacrificio
de vidas a 50.000 compatriotas
nuestros, los que iniciaron el desastre económico y
financiero y la catastrófica crisis
Institucional que
sufre Bolivia, sean quienes se atreven a esgrimir
(sus ataques) contra nosotros los
patriotas que
previnimos y condenamos las inútiles
hecatombes”.
En el tiempo
que vivió en Lima, se dedicó a la enseñanza y tomó contacto con políticos de
izquierda como Rómulo Betancourt (más tarde Presidente de Venezuela) y Víctor
Raúl Haya de la Torre.
A raíz de los
cambios políticos en Bolivia ocurridos en junio de 1936
(asunción del Cnl.
David Toro a la Presidencia de la República), se creó el
Ministerio de Trabajo, con Waldo
- 5
-
Alvarez como
Ministro, y a José Antonio Arze se le
nombró Asesor Jurídico de dicho
Portafolio de Estado. Poco tiempo después, el
mismo gobierno de Toro lo exilió a Santiago de Chile. A pesar de la ofensa
política, ambos personajes cultivaron amistad – según nos contó el propio Arze
y lo ratificó mucho después don Francisco Lluch, en una charla en la que me
acompañó José Roberto Arze – le cupo a José Antonio, en enero de 1946, en
Santiago de Chile, recibir el juramento de incorporación del general y ex
Presidente de Bolivia al PIR.
Fue por esos
años finales de la década del treinta, que Arze desarrolló en Santiago, una
intensa actividad intelectual y política: fue profesor de Sociología en la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile;
trabajó como técnico de la
Biblioteca del Congreso para colaborar en la formación del
Catálogo – Diccionario de artículos de revistas y en la preparación de la obra
“Historia de la Leyes
y Diccionario-Índice de la
Legislación de Chile”. Desde allí propugnó la formación de un
partido marxista con independencia nacional (es decir, no adscrito a
Internacional alguna) y publicó el libro Hacia la Unidad de las izquierdas
bolivianas (Santiago de Chile 1939), este fue el documento fundamental para
sentar las bases ideológicas y orgánicas del futuro partido.
CANDIDATURA
PRESIDENCIAL – EL PIR EN EL ESCENARIO POLÍTICO
A consecuencia
de la amnistía y convocatoria a elecciones generales decretadas por el
Presidente Gral. Carlos Quintanilla, Arze, vuelve a Bolivia en enero de 1940 y
se establece en Sucre, asume cátedra de Sociología en la Universidad de San
Francisco Xavier y funda el Instituto de Sociología Boliviana (ISBO).
Arze había
alcanzado entonces los 36 años de edad. Un mes antes, en diciembre de 1939, la Federación
Universitaria Boliviana, cuyo Comité Central residía en Sucre
y estaba presidido por Roberto Alvarado), proclamó la candidatura de Arze a
Presidente de la República
para las elecciones de marzo de 1940 – Se adhirieron a ella las organizaciones
sindicales. Y, aunque Arze renunció a esta candidatura, ganó al candidato
oficial y de la
Concordancia, Gral. Enrique Peñaranda, en Oruro, Potosí,
Tupiza y los distritos mineros.
A propósito de
estas elecciones, en el libro de Waldo Álvarez “Memorias del Primer Ministro
Obrero” (historia del movimiento sindical y político boliviano, (1916-1952)
(pag. 189), se dice:
“Cuando la caída de Peñaranda y su exilio al Perú, se
encontraron en Arequipa
con José Antonio Arze, que
también deportado viajaba a Lima,
y allí se hicieron
buenos amigos, prometiéndose mantener correspondencia.
En carta recibida por Arze, Peñaranda, en su estilo propio,
le confesaba: “
doctor; casi nos ganas, tus votos los han sumado a mi favor>..”
- 6 –
Bajo los
auspicios del Frente de Izquierda Boliviano (FIB) fundado en Chile por Arze en
1939 y reconstituido en Bolivia a comienzos de 1940, y con la adhesión de
varios grupos de izquierda del país, el 26 de julio de 1940 se reunió el
Congreso de izquierdas en la ciudad de Oruro, bajo su presidencia. En esté cónclave
se fundó el Partido de la Izquierda
Revolucionaria
(PIR), del cual Arze fue designado jefe. Este congreso fue violentamente
disuelto por la Policía
y militantes de un pequeño partido fascista que fueron financiados por el
Ministerio de Gobierno de entonces. Se aprobó, como línea política del PIR, la
realización de la Revolución
Democrático- Burguesa, en Bolivia, para sacar al país de su
dependencia y de su atraso social semi-feudal.
Desde 1941
hasta 1943, Arze, residió en los Estados Unidos de América, donde actuó como
profesor de Relaciones Interamericanas en el Willams Collage de Massachussets,
y realizó investigaciones en la
Biblioteca del Congreso con sede en Washington D.C.
A consecuencia del cambio de gobierno del 20 de
diciembre de 1943, José Antonio Arze volvió a Bolivia, en enero de 1944, se
entrevistó con el Pdte. Gualberto Villarroel. A raíz de esta entrevista le
dirigió una carta abierta, ratificándole lo que le había expresado en la
reunión. En ella le manifiesta lo siguiente:
“1º Formación de una Unión Democrática para
estabilización del nuevo régimen boliviano; “2º El problema del reconocimiento,
necesidad de buscar el apoyo de la opinión democrática entre las Naciones
Unidas; 3º La cuestión económica, creación de un Consejo de Economía planeada;
4º El PIR juzga que, en las condiciones feudales y semi coloniales de Bolivia,
lo esencial es una racional cooperación entre las fuerzas del capital (nacional
y extranjero) y del trabajo, tendiendo a liberar al país del feudalismo y de
los abusos extranjeros”.
En la misma
nota, Arze pedía la libertad de los detenidos piristas, entre ellos la de
Alberto Crespo Rodas, hoy uno de los más esclarecidos intelectuales e
historiadores de Bolivia.
El gobierno
rechazó estos planteamientos y persiguió a los piristas. Durante el mes del mismo año, Arze estuvo confinado en la
isla de Coati junto con otros dirigentes políticos y sindicales.
En las elecciones
de junio de 1944, convocadas por el gobierno de Villarroel para la Convención Nacional,
Arze fue elegido simultáneamente Senador por los departamentos de Potosí y
Oruro y Diputado por La Paz,
obteniendo un amplio apoyo popular. La noche del 8 de julio se atentó contra su
vida, hiriéndole gravemente. Este atentado provocó la condena total de la
opinión pública nacional e
internacional. Hubo pronunciamientos de repudio al acto criminal. El
historiador Alcides Arguedas, entre otras cosas al respecto, en su libro Etapas
de la vida de su escritor (pág.123), dijo:
“Ahora si que tengo miedo de vivir en este país. Anoche
un asesino ha disparado su revólver contra el jefe
del
PIR, José Antonio
Arze, cuando a eso de media noche se
recogía a su casa con su
madre y su hermanito, y lo ha
dejado gravemente herido en el pulmón. Es un crimen
bárbaro y estúpido, de una estupidez
grosera y
sin
nombre. Porque se necesita ser estúpido de verdad para

No hay comentarios:
Publicar un comentario