Hermanos y hermanas de todas partes del mundo que me brindan solidaridad. Desde mi cautiverio en la República Bolivariana de Venezuela, les agradezco su apoyo y el valor que me dan para seguir adelante.
Sé que de acuerdo a los tratados y
leyes internacionales, las propias de Venezuela mi extradición a Colombia o a EEUU no es posible; y el Comandante Chávez sabe perfectamente que ninguna razón de Estado puede estar jamás por encima de los derechos inherentes a la persona humana y los principios revolucionario; sabe además el camarada Chávez, que esa decisión no tendría otro significado que el de la tor
tura y la muerte; y el che lo dijo muy claro: “la cualidad más linda de un revolucionario es sentir en lo más hondo cualquier injusticia c
ometi
da contra cualquiera en cualquier parte del mundo”.
De todas maneras quiero que sepan, que sea lo que sea, ni me rendiré ni traicionaré; definitivamente el corazón no me deja otra opción: donde esté y como esté seguiré siendo fiel a la hermosa causa de la paz con justicia y con amor. Bueno… es que ya lo dijo mi hermano Alí Primera: “No solo de vida vive el hombre”.
Les comento que no he dejado de cantar y q
ue tengo dos nuevas canciones, cuando se resuelva lo de mi asilo, se las daré a conocer.
Un abrazo de todo corazón.
¡AMANDO
VENCEREMOS!
Julián Conrado

Carta de Julián Conrado en la que solicita asilo formalmente:
Julio 20, 2011
Yo, Guillermo Enrique Torres con cédula de ciudadanía: 9.281.852, de Turbaco, Bolívar, Colombia:
Señor Canciller Nicolás Maduro, Señores ACNUR y a quienes compete:
Yo me vine de Colombia porque mi vida corría peligro y fui capturado en Venezuela el 31 de Mayo. No se han reconocido mis derechos humanos, ni siquiera tengo derecho a un alegato para mi defensa.
Estoy enfermo de la próstata y otras enfermedades.
Solicito Asilo y Refugio a la República Bo
livariana de Venezuela.
(Huellas dactilares)
Guillermo Enrique Torres Cuéter

Nota de contexto importante:
El cantor Julián Conrado, enfermo, lleva 61 días detenido en Venezuela, y los abogados son impedidos de acceder a él: hasta el día 51, no se admitió el Habeas Corpus interpuesto por los abogados. Ahora se pide respeto por el Habeas Corpus y por el derecho a defensa, el DIH y la Convención de Ginebra que impide entregar a una persona en sus condiciones al estado persecutor. Por respeto a la Convención de Ginebra corresponde que Venezuela le otorgue asilo, o en su defecto lo remita a un tercer estado que sea efectivamente neutral. Por lo pronto se pide el derecho a conocer su estado de salud y el acceso a abogados. Esperamos que con el Habeas Corpus se inicie el respeto por la legalidad procesal y el DIH por parte de las autoridades venezolanas, a las que se les pide respeto por la legalidad y la ética.
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